Matadoiro Compostela

Matadoiro Compostela é un espazo de intervención e autoxestión cidadá de Santiago de Compostela.

Ubícase na antiga Casa da Xuventude, un edificio de 1600 m2 convertido en territorio aberto para desenvolver proxectos creativos ou sociais e que pretende ser xerador de comunidades produtivas que traballen dun xeito colaborativo e multidisciplinar.

Aberto e colaborativo

O uso do espazo é libre e de balde. A xestión e programación lévase a cabo dun modo asembleario entre quen participe del.

Mediación cultural

Desde xuño a outubro de 2016 desenvolverase un proxecto experimental de Mediación Cultural: Comúns e Instituíntes “Espazos creativos, espazos cidadáns”, co obxectivo de achegar unha plataforma de escoita, coidados e colaboración para a súa construción.

Así mesmo, levarase a cabo unha convocatoria pública de proxectos de intervención das diversas salas do edificio e mesas de traballo para pensar e argallar colectivamente o futuro modelo para este espazo cultural.

Comúns e Instituíntes é un proxecto de xestión de espazos e comunidades creativas. Xorde a partir do Obradoiro de Mediación Cultural: que flúa!, levado a cabo en Santiago de Compostela por David Rodríguez e Jordi Claramonte, canda un grupo de traballadores e axentes culturais do Concello e da cidade.
Gracias a Víctor Sampedro, inductor de todo ésto, ¡eres un crack!: http://www.matadoirocompostela.com

D.

Cuidar el Suelo

El desarrollo de iniciativas de agrocompostaje local quieren demostrar que se puede llegar a cambiar los costosos sistemas de recogida, transporte y vertido, reduciendo el monopolio exclusivo de las grandes constructoras y contribuir a generar sistemas más sociales y ecológicos, colaborando con las pequeñas producciones periurbanas para tejer sistemas locales de producción y consumo alimentario.

El objetivo es reducir los residuos que se recogen y transportan a vertedero, y derivar la materia orgánica a agrocompostaje de la mano de pequeños productores del entorno local de Madrid, para fertilizar con de esta manera el Suelo que nos alimenta.

Para ello se convoca a pequeños pequeños productores agroecológicos localizados a una distancia no superior a 30 kms. de Madrid centro. El objetivo es retribuir a los agrocompostadores por tonelada de biorresiduo doméstico convertido en compost y aplicado en su huerta. Os esperamos.

Taller sobre agrocompostaje para productoras
19.01.2016 18:30h – 21:00h
Lugar: Cantina Medialab Prado Madrid

http://medialab-prado.es/article/taller-sobre-agrocompostaje-para-productoras
Un taller abierto que se enmarca en la serie de seminarios: “Lo que esconde la comida 2016” de la iniciativa MadridAgroecológico, orientado a productores agrícolas locales y a público en general.

Una propuesta del grupo “MadridAgrocomposta” de la iniciativa MadridAgroecológico, en colaboración en el proyecto de Ciencia Ciudadana: «Suelo Fértil, Denominador Procomún» de Óscar Prada y David Rodríguez, con el objetivo de crear y fomentar estrategias colectivas útiles, tanto para la creación de nuevos tipos de bioindicadores de la calidad mediambiental urbana de la ciudad, de la mano de dinámicas de participación y sensibilización a través de grupos y redes vecinales.Más información de este proyecto en la Comunidad: http://comunidad.medialab-prado.es/en/node/1591
  

Los partidos políticos más raros

«El Mejor Partido: Estos lo tienen claro, hasta en el título. Leemos en su web que son «un partido político sin promesas electorales creíbles, vamos, como las de todos los demás partidos».

Se definen como «varones heterosexuales canosos y cegatos» y aseguran que, de pactar, lo harían con el PP porque «las siglas parecen botas ortopédicas al revés, y eso es lo que necesita el país: caminar recto, pero con el culo mirando al cielo». Todo clase.»

http://www.huffingtonpost.es/2015/05/19/partidos-raros-24m_n_7314392.html?utm_hp_ref=spain

D.

Máster CCCD: “They can’t scare me, if I scare them first.”

El Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales CCCD, de la Universidad Rey Juan Carlos, URJC, y del Medialab Prado, MP, es el primer y único título oficial de postgrado que imparte sus sesiones docentes en abierto.

Las clases magistrales son conferencias abiertas al público y se retransmiten por streaming. Pero nos va a costar al menos ocho millones y medio de euros de nuestros bolsillos el pago del canon a CEDRO, para poder mantener nuestros contenidos online y para que los campus virtuales de las universidades españolas existan.

A nosotros nos precarizan mientras estas agencias de gestión se forran.

Nuestro gobierno ha reformado la ley de propiedad intelectual para entregar la gestión digital del conocimiento a la asociación privada CEDRO, cuyos ingresos quedan asegurados por ley. Nuestras universidades, y nuestro máster, se verán obligados a pagar un canon por mantener sus campus virtuales aunque utilicen contenidos bajo open-access y licencias libres.

Nuestro deber como Academia es denunciar la corrupción y requerir urgentemente que los autores podamos ceder desinteresadamente nuestras creaciones a la humanidad*.

*Dictamen del Consejo de Estado del Reino de España de 28 de noviembre de 2013.

CCCD
Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales
URJC / Impartido en MP

http://cccd.es
http://medialab-prado.es/article/master_cccd
https://www.facebook.com/MasterCCCD
@mastercccd

Ovejas

Las ovejas ahora cruzando Madrid, una de las mejores experiencias en esta ciudad de hormigón y coches.
Felicidad
D.

La Nueva Ciudad Dulce

«Desde una perspectiva más humilde pero ambiciosa a la vez, la iniciativa (Miel de Barrio) (post) pretende el desarrollo de la apicultura urbana imitando lo que desde hace décadas sucede en numerosas ciudades del mundo. Estas metropolis (París, Londres, New York y un centenar mas) son bien conocedoras de la vital importancia de la polinización melifera para nuestra propia seguridad alimentaria, sin duda también del lamentable declive de la especie y seguro de la necesidad de un modelo urbano sostenible.

En el siglo XIX París ya legislaba sobre la materia y un apicultor de guerrilla posicionó sus colmenas sobre la Ópera Garnier, reivindicando una ciudad dulce. En otro lado del planeta, jóvenes norte-americanos polinizaban los árboles de los jardines de su ciudad convenciendo a su alcalde a permitir la apicultura en los tejados y con toda una comunidad que crece y crece… Desde 1985 los ayuntamientos madrileños tienen la potestad de permitir la instalación de colmenas en los cascos urbanos (Decreto 35/1985, 8 mayo), pero lo prohiben. Lo simpatico es que desde la sede municipal del Media Lab Prado de Madrid, en cambio se permite el desarrollo de un sano activismo en pro de la actividad prohibida, como yo mismo he comprobado.

Desde siempre ha habido distinciones entre lo urbano y lo rural, pero a medida que la civilización avanza y se hace resiliente, tenemos que ir más allá de esas viejas distinciones. En la Era del Antropoceno tenemos que convertirnos en una verdadera especie proplanetaria. Y con los nuevos edificios cambiar la totalidad del planeta. Una vez alcanzada esa escala, las diferencias entre lo natural y lo que no lo es pasara a la historia… Necesitamos una perspectiva más sostenible con miras señar en el mundo a 100, 500 ó 1000 años. No olvides que son escalas humanas y de generaciones de familias. Si los edificios de las ciudades afectan al planeta entero, es hora de empezar a acturar como un planeta y pensar como Naturaleza y ciudad pueden evolucionar juntas como un todo.

Los políticos pueden aprender 6 lecciones que las abejas nos enseñan en el mundo de la gestión (si pueden entender el inglés más allá del relaxing cup of café con leche…) pues la Naturaleza es mas que un lugar donde escapar de nuestro estrés profesional, representando una fuente de sabiduría profunda que puede mejorar nuestras vidas y las tomas de decisiones (Forbes).

Si quereis una ciudad donde podamos libremente criar y cultivar nuestra propia miel, apoya este documento…y polinicemos colaborativamente como nos enseñan las fabulosas abejas.»

Crónica por Manuel Quirós de nuestro taller de Apicultura Urbana en Medialab Prado: La Ciudad Dulce.
Y, no te olvides de firmar nuestra petición: https://www.change.org/p/ana-m-a-botella-serrano-permitir-y-regular-la-pr%C3%A1ctica-de-la-apicultura-urbana-en-la-ciudad-de-madrid
D.

Reinventando el patio de vecinas

Carolina Pulido Castro
Socióloga, Educadora social y activista de PAH Madrid y Alternativas desde Abajo

“Disculpen las molestias, esto es una revolución”, de esta forma irónica quiso tranquilizar el subcomandante Marcos, jefe militar y vocero del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a unos turistas que pasaban por allí el día 1 de enero de 1994.

Muchos fueron también los y las turistas que se sorprendieron al encontrarse en la primavera del 2011 con una Puerta del Sol abarrotada de gente con pancartas. Gentes, que salieron a la calle para vivir ese momento de catarsis colectiva que supuso el 15-M. Salieron con la ilusión de compartir un momento único, y acabaron participando  en una movilización social sin precedentes en la historia reciente de Madrid.

Aún recuerdo el día en que se iniciaron las acampadas en la Puerta del Sol. Había multitud de gente concentrada en la plaza y alguien cogió un megáfono y dijo: “Compañeras, compañeros, esto es una asamblea ciudadana”. Era la primera vez en mi vida que participaba en algo así. Tuve la sensación de estar viviendo un momento histórico y a la vez sentí una conexión casi espiritual con el resto de personas que estábamos congregadas allí. Después, todas nos sentamos en el suelo. Para mí ese momento será inolvidable.

El 15 de Mayo de 2011 apagamos la tele y escapamos del sillón rumbo a la puerta del sol. Y de Sol a la plaza del barrio y de la vecindad al patio de vecinas. Y es aquí en el patio de vecinas donde voy a asomarme, como una cotilla, para ver qué se ha estado  trajinando estos tres años. Porque es allí, entre guiso y guiso, donde se mezclan los ingredientes que hacen posibles los cambios y donde se cocina la revuelta de la hierbabuena, que no es más que ese momento que surge cuando te acercas a casa de tu vecina para pedirle la ramita de hierbabuena que te falta y de paso, compartes recetas, saberes, penas y alegrías. ¿Lo hueles?. ¿Lo imaginas? Porque es en este hablar de lo que nos pasa donde arraiga la semilla que empodera.

Luisa me abrió la puerta de su casa para enseñarme sus fogones y regalarme historias. Luisa llevaba  más de 12 años en España, llegó con su marido y sus hijas. Ante las buenas expectativas económicas, compraron una vivienda y pusieron en marcha un proyecto de vida en común. Como tantas otras familias sufrieron los estragos de la estafa inmobiliaria y pronto se encontraron en situación de impago. Hubo un día en el que me habló de sus parálisis ante un semáforo en rojo. Su marido ya se había ido del país aterrado por  la presión del banco, la había dejado sola, con la deuda y dos hijas que sacar adelante. Se sentía abandonada e incapaz de hacer nada por si misma, ni cruzar la calle. El semáforo se puso en rojo para los peatones y los coches no dejaban de pitar. Fueron unos segundos eternos, tiempo suficiente para que le sobrevinieran todo tipo de pensamientos inconexos y paralizantes….” ¿que hago?”. Finalmente se escuchó otro pitido más y no tuvo otro remedió que avanzar. Cruzó el semáforo y arrastró a casa su indecisión. Un día, paseando por el barrio, se encontró a mucha gente concentrada en el portal de al lado, y allí estaba su vecina, megáfono en ristre. Cuando se enteró de que estaba resistiendo para parar un desahucio, se quedó para verlo. Allí descubrió a sus nuevas vecinas de lucha y comenzó su proceso de transformación. Ahora es ella la que está ayudando a sus comadres a “cruzar el semáforo”.  Han pasado unos años y Luisa  comparte gastos y hogar con otra mujer que tiene un hijo pequeño al que ha visto crecer, ambas se acompañan y se ayudan mutuamente con el cuidado de sus hijas y así pueden tener más tiempo para seguir asambleándose.  No ha sido fácil. Para consguirlo,  Luisa ha puesto en marcha un proyecto autogestionado y vende comida de su país que ella misma cocina. A veces,  incluso le da para emplear a alguna de sus compañeras de lucha, de aquellas con las que compartía la hierbabuena en el patio de vecinas. Así conoció a Rocío.

Rocío también tiene dos niñas. Su marido se quedó en paro hace tres años y no encontra empleo. Durante algún tiempo consiguieron aguantar con el trabajo de Rocío, hasta que también la despidieron. Después de  varios impagos, decidió levantarse y acudir al patio de vecinas para recoger firmas y así conseguir una negociación con el banco.

“…Iba de casa en casa recogiendo firmas y en estas que llamé a casa de mi vecina. Llevaba viviendo en ese portal más de 10 años y nunca había cruzado con ella, más que un saludo de cortesía. Cuando le conté lo que estaba haciendo se me puso a llorar y me dijo que había recibido una carta del banco, llevaba meses si pagar y tenía la carta escondida porque si su marido se enteraba temía que cometiera una locura. Ahora vamos juntas a las asambleas y no hay quien nos pare”. Rocío y su vecina, junto con otras compañeras y compañeros del barrio pusieron también en marcha un mercadillo de intercambio de libros de texto, además de una despensa de alimentos y forman parte de una red de apoyo mutuo en el barrio.

En mayo de 2012 mujeres como Luisa y como Rocío y su vecina, decidieron no permanecer impasibles y pusieron en marcha un proyecto de vida en común. Con el apoyo de otras vecinas recuperaron un edificio en Sevilla al que bautizaron como “Corrala utopía”.

Allí aprendieron, entre otros saberes, a asamblearse, a compartir aprendizajes, a recuperar espacios comunes, etc. El edificio fue desalojado pero no así la esperanza de estas mujeres que siguen poniendo en práctica lo aprendido en otros espacios. Proyectos como estos se vienen “cocinando” desde aquél famoso día en el que muchas y muchos descubrimos en la puerta del sol, lo que era una asamblea ciudadana.

Corralas donde las  vecinas se juntan por la tarde y se sientan en círculo a “cocinar” estrategias para recuperar el común con prácticas colectivas. Espacios, donde se tejen redes de solidaridad y apoyo mutuo. Vivencias que dan cuenta de la transformación social en la que estamos inmersas.

El 15-M ha servido para poner en práctica nuevas formas de acción colectiva fuera de las instituciones. Muestra de esto es todo lo que ha ido surgiendo alrededor de las plazas: la PAH, las mareas, nuevos centros sociales recuperados, etc. Pero sobre todo ha servido para reivindicar el sentido comunitario de la vida y para renovar la vida política colectiva, devolviendo la razón de ser, si es que algún día la perdieron, a los patios de vecinas.

De alguna manera el 15-M ha conseguido “reinventar las plazas”, pero también esta “redescubriendo los patios de vecinas”. El proceso de cambio esta iniciado, y no va ha parar. En fin, como decía el subcomandante Marcos: “Disculpen las molestias, esto es una revolución”.

La Ciudad Dulce: Encuentro Apicultura Urbana de Madrid

Diseño y construcción de Colmenas Urbanas
04.10.2014 12:00h – 21:00h
Lugar: Alameda 0
Medialab Prado Madrid

Desde hace una año trabajamos para construir una colmena para entornos urbanos, fácil de manejar, de transportar, que se adecue a cualquiera de las diferentes escenarios que ofrece la ciudad: desde los huertos urbanos, parques, balcones, etc.

Al final del día tendremos, una colmena lista para instalar en tu tejado.
Taller impartido por Kahyn Kelty Lucas, David Rodríguez y María Vega.
Acceso libre.

Monitorización de datos de colmenas para el territorio urbano
04.10.2014 12:00h – 21:00h
Lugar: Sala C (2ª planta / 2nd Floor)
Medialab Prado Madrid

En este taller conectaremos a una placa de Arduino sensores de temperatura, humedad, luminosidad, presión atmosférica,…y mandaremos los datos leídos a un repositorio de internet. Visualizaremos tanto en una placa LCD como en tu navegador de internet. Al final del taller se instalarán los sensores en la colmena.

20 plazas. Inscripción previa.


El sábado 4 de octubre 2014, hemos preparado una jornada completa de talleres y actividades alrededor de la Apicultura Urbana en el Foodlab de Medialab Prado. En los últimos años esta actividad ha aumentado un 22%, quizá como una reacción, llena de sentido común, frente a la alarmante desaparición de la especie animal que la sustenta: las abejas.

Con esta jornada pretendemos reivindicar una vez más el derecho a que esta actividad tenga su espacio también en nuestra ciudad. Por el bienestar de las abejas y el de las ciudades.

Organiza Asociación Apicultura Urbana de Madrid: «Miel de Barrio» y el laboratorio de hackeo alimentario: Foodlab.

**** Firma la petición aquí y ahora ****

Dile a Ana Botella que permita la Apicultura Urbana en Madrid



Firma la petición aquí y ahora

Desde 1985, los ayuntamientos madrileños tienen la potestad de permitir la instalación de colmenares en los cascos urbanos con el acuerdo de la asociaciones apícolas y cámaras ganaderas (artículo 7, Decreto 35/1985, de 8 de mayo, por el que se establece la normativa reguladora de la actividad apícola en el territorio de la Comunidad de Madrid).

Es por consiguiente, responsabilidad última del Ayuntamiento de Madrid si se permite la Práctica de la Apicultura Urbana en la ciudad de Madrid.

¿Porqué las abejas son beneficiosas para las ciudades?

Activistas de una ciudad de EEUU, cuyos responsables políticos se negaban a legalizar la apicultura urbana, plantearon un curioso experimento en el que un grupo de voluntarios cargados de frascos con polen, isótopos y una escalera, recorrían los parques públicos, de árbol en árbol, polinizando cada flor. El resultado de este experimento, que amablemente describiríamos como frustrante, convenció al alcalde de dicha ciudad a tomar la decisión de permitir la apicultura en los tejados de su ciudad. Es decir sin abejas, sin insectos melíferos, no hay polinización. Los beneficios de esta práctica eran medioambientales.

Mientras, un apicultor de guerrilla plantaba sus colmenas sobre los tejados de la Ópera Garnier de París, un acto simbólico y cargado de valentía, y que servía para recuperar una práctica desaparecida pero que incluso esta ciudad ya legislaba en el siglo XIX. Reivindicó una ciudad dulce, que miraba al no tan lejano mundo agrícola de antaño. La recuperación de la práctica de la Apicultura Urbana, era una propuesta de una nueva relación entre la ciudad y la naturaleza. Era un modo de Hacer Ciudad.

Dos tipos de ciudades, dos tipos de apicultura.

Hay dos tipos de ciudades, y por tanto dos tipos de convivencia con la apicultura urbana. Aquellas en que los límites entre la naturaleza y el campo son difusos. Ciudades de amplias zonas verdes, con la naturaleza a las puertas. Y otras donde la ciudad es un monolítico bloque de hormigón y cemento, salpicado de pequeños pulmones verdes.

En las primeras, la apicultura urbana es un hecho natural, una actividad que no ha tenido parón desde el pasado. Los vecinos de Otawa, en Canadá, instalan las colmenas en los jardines de sus casas, sólo protegidas por un seto. O Londres, donde los productores de miel registrados se cuentan por miles, y su miel es de tan alta calidad que incluso recibe premios internacionales.

Pero en el segundo tipo de ciudades, las de hormigón, como la ciudad de Nueva York, Los dueños del Hotel Astoria, lujoso establecimiento de Manhattan, decidieron apostar por instalar colmenas en su tejado. En poco tiempo recogieron los beneficios de esta práctica, sus clientes disfrutaban de visitas divulgativas a los colmenares, el chef del restaurante incluía la miel en sus menús, la tienda del hall vendía los tarritos de miel del Astoria a precio de oro líquido. Los responsables de marketing de todo el mundo se llevaban una sorpresa al ver cómo una empresa que tenía una actitud positiva frente al medio ambiente llenaba la caja registradora. ¿Es ésta actitud, entre la actividad productiva y el diálogo con la naturaleza, imposible de llevar a cabo en la capital de España?

La apicultura urbana es, a nuestro entender, una reivindicación política de una ciudad sostenible que quiere recuperar su capacidad de producir alimentos. Ciudades sostenibles son las ciudades que equilibran la balanza entre lo que consumen y lo que producen.

La apicultura Urbana ha aumentado un 22% en todo el mundo en los últimos años, quizá como una reacción llena de sentido común frente a la alarmante desaparición de la especie animal que la sustenta.

Con esta petición queremos hacerle llegar el mensaje como responsable político de que es el momento de que este movimiento arraigue también en nuestra ciudad. Por el bienestar de las abejas y el de las ciudades.

— David Rodríguez, es miembro de la Asociación de Apicultura Urbana Miel de Barrio (http://mieldebarrio.wordpress.com)

Firma la petición aquí y ahora