Rafael Reig… uno menos

A Reig le querían pasar de Opinión a Cultura. Dijo que no. Supongo que vio la movida a la primera. Sus invectivas laicas y republicanas serían neutralizadas si fuesen presentadas no como argumentos, sino en el formato de, críticas literarias, estrofillas satíricas, crónicas de realismo sucio, literatura «social» u otras plomeces al estilo de otros compañeros del mismo diario. Lo de siempre: el revulsivo de la cultura popular se aplaca al transformarlo en folclore; la crítica política se reblandece en formato literario e intelectualizado.

Que haya desaparecido el lúcido y encendido diálogo ciudadano que Reig mantenía en «Carta con respuesta», al tiempo que su «Papelera de reciclaje» – el balazo diario del mejor foquismo periodístico practicado por estos pagos – son dos pérdidas, de momento, irreparables. E inexplicables, a la luz de la muy precaria situación económica de Público. Una vez más, en los medios del Reino de España, pesa más la política que la economía. Repasen, por favor, el número y calidad de comentarios que recibían las dos secciones mencionadas en la web del diario. Al periodismo de izquierdas, ni (auto) complaciente ni mojigato, no le sirve siquiera el respaldo de la audiencia o la rentabilidad en el mercado.

Si un toro viniese aquí y pudiera hablar…

He visto cosas que vosotros no creeríais… falos microfónicos que se envaran durante casi un minuto, y sin viagra… gente interrumpiéndose en cada intervención y acusando al resto de no tener ni idea de esto o aquello… es el debate de «59 segundos».

El tema principal de esta edición ha sido la corrupción política, aunque en mitad del mismo, la moderadora ha invitado a Sánchez Dragó y Pilar Rahola (que son como Pajares y Esteso pero con gafas) para que hablaran de los toros y de la propuesta de la Generalitat catalana de prohibirlos. Después de los galimatías de Dragó, han comenzado a hablar otros invitados.

El pene de mando de Luis Herrero se  iza y toma la palabra para decir:

– Si un toro viniese aquí y pudiera hablar, diría que el lugar donde quiere morir es la plaza …

Quiero imaginarme al toro arreglándose la pajarita delante del espejo, acicalándose antes de acudir al debate. Se mira al espejo y repasa los argumentos que expondrá. Los murmura para darse algo de ánimo. Está nervioso. No sin razón ha oído que produce más miedo hablar en público que afrontar la propia muerte. Sabe que cuando diga lo de «a los toros nos gusta morir en la plaza», todo el mundo lo mirará asombrado porque los toros no suelen hablar.

Ahora el toro está aplicándose en sus axilas un poco de desodorante roll-on (es muy pijo y por eso utiliza el anglicismo). Está dispuesto a apoyar a Luis Herrero y reforzar sus argumentos:

– Si se hiciera una encuesta entre todos los toros de España… y digo los de España… más del 80% opinaría que quiere morir en la plaza…

Sánchez Dragó apoya a esa mayoría absoluta de toros y apela en su intervención a la libertad de expresión de la democracia americana que tiene su origen en Jefferson, uno de los padres de la Constitución americana que tenía la costumbre musulmana de limpiarse el ano con la izquierda y… «Fernando, por favor, que ya se te ha bajado…». Pero él es inasequible al desaliento:

– Si Jefferson pudiera estar aquí, diría que nadie puede coartar la libertad de un hombre que quiere ver una corrida y menos la libertad de expresión de un toro que quiere hablar en nombre de más del 80% de los toros de España.

Es lo mismo que defiende Aguirre, la lideresa. Ella también está a favor de la libertad de expresión… siempre que sea la suya. Si es la de Manuel Cobo, entonces debe morir… porque Manuel Cobo es como un toro(frase que suscribe el de Ubrique).

A vueltas con la libertad de expresión y la timidez, el candidato del British National Party, Nick Griffin, fue admitido el otro día en la plaza de la BBC inglesa con la idea de inmolarse ante la opinión pública. Nadie cree que quisiera hacerlo, pero decir que su amigo personal, el jefe del Ku-Klux-Klan, es un tipo nada violento y muy simpático despertó las risas de los allí congregados.

La gente debe poder hablar. Su silencio podría ser más horrible que la necedad de sus palabras. Así, además, evitamos que Luis Herrero hable por ellos, aunque sean toros.

Para dentro, Romerales…

Lourditas Cano despachaba con diligencia su botica en la popular serie “Farmacia de Guardia”. La versión noventera del humor costumbrista español, los líos amorosos, los cortejos castizos y la caspa patria se apiparon durante años de las aspirinas y lavativas dispensadas en la famosa farmacia de Antena 3. Era el inicio de las cadenas “privadas”, de la segmentación de las audiencias y de la supuesta implantación del pluralismo televisivo.

Desde hace unos días, Isabel Bas es la nueva boticaria de moda. Debajo de su bata blanca escondía los chanchullos que su marido, Francisco Camps y sus amigos “gürtelianos”, tramaban en su rebotica. 15 años después del último episodio de Farmacia de Guardia, su versión actualizada es igual de cutre y precaria que la de entonces.

Sin embargo, y pese a los intentos fallidos, Paco Camps nunca llegará a ser aquel Carlos Larrañaga postinero y bien trajeado que intentaba recuperar el amor de la hacendosa Lourdes Cano. O tal vez sí se parezcan demasiado. Ambos personajes, el marido de la boticaria de ayer y el esposo de la de hoy, vivían y viven del cuento.

Y me pregunto… ¿venderá Isabel Bas la píldora post-coital?

FELACIONES CIRCULARES

España, país de mochilas olvidadas en comisarías periféricas, nación de una nación plagada de titadines y derivados, celebró ayer el 20 aniversario del diario “El Mundo”. Uno de los momentazos estelares de la gala fue la intervención de José Luis Rodríguez Zapatero: «A ustedes les corresponde seguir ofreciendo, con el mismo vigor que hasta ahora, la información y la opinión crítica. A mí y a todos los demócratas nos congratula celebrar dos décadas de un periodismo ejercido con plena libertad de información y de crítica».

Una vez coincidí con un escritor de reputada fama en provincias que hablaba de la importancia social de este tipo de actos: “Nada mejor que los “enemigos” para hacerte felaciones. Sólo ellos saben cómo satisfacerte porque tarde o temprano serán los que estén arriba y los que se beneficien de tus técnicas amatorias. En ciertos ámbitos no existen ganadores ni perdedores”.

La cara de felicidad de los participantes en la orgía mediática (y económica) de anoche, califica, una vez más, a España como un país perfecto para las felaciones circulares.

La mano que espera las migajas

No me quito de la mente la imagen de esa mano. Incluso vista desde el cielo es una mano gigantesca, de colores vivos, de dedos abiertos en señal de bienvenida. Es la mano de los que iban a convertirse en los Juegos Olímpicos de Madrid 2016. Así la vi en televisión y en prensa.

Muchos años antes, ante la pantalla de un ordenador, había sido presentada como logo de la candidatura madrileña. ¿Con qué podía luchar Madrid por esa candidatura sino con la conversión de esos píxeles en personas? Los píxeles del diseño con photoshop se transformarían en puntos de color en la pantalla de la plaza de La Cibeles.

No sólo contábamos con la desinteresada voluntad de un alcalde y un Gobierno sino con el asentimiento de miles de ciudadanos madrileños… y por extensión españoles. La mano parecía no tener voz pero poco importaba porque para eso ya estaban el monarca, el alcalde, la lideresa, Samaranch y un jugador de fútbol. Todos viajaron a Dinamarca para emocionar al mundo y mostrar que Madrid era una sociedad multicultural y diversa donde cualquiera se podía sentir como en casa. Ellos hablaron por la colorida y silenciosa mano, e interpretaron la “pinXelada” de La Cibeles.

Surgen dos preguntas: ¿es cierto que la mano estaba saludando al mundo o pidiendo unas migajas? ¿Podría haber sido esa mano lo suficientemente grande como para tapar una crisis económica y política, después de quince años haciendo, permitiendo o alentando logos e infraestructuras para las Olimpíadas en Madrid, velódromos en Palma, circuitos de Fórmula Uno en Valencia, Terras Míticas en Alicante, ciudades Marina D´or en Castellón o ciudades enteras cerca de Toledo?

Parece que hace tiempo que la mano se ha cansado de todo; parece harta de los Bigotes, de los trajes valencianos o de los bolsos de Vuitton. También está hastiada de oír que no había crisis y después sí, que vamos a cambiar el modelo productivo pero recortando el presupuesto de investigación y que la crisis no ha producido desgarro social pero este es el país de la UE con la mayor desigualdad económica entre ricos y pobres.

A la mano ya sólo la convencen para salir a la calle con promesas y sueños de olimpismo que, quieras o no, siempre dejará caer unas migajas de la mesa. Del hastío al agravio hay un paso. Por eso es posible que algún día se realice mi sueño olímpico; ese en el que la mano de tintes enérgicos encaja una buena ostia a los que juegan sobre la mesa… por el puro placer del fair play.