El teniente Segura, víctima de una guerra mediática

Comunidad editorial del 4º Poder en Red

El teniente del Ejército de Tierra Luis Gonzalo Segura es un ejemplo del nuevo rol que debe asumir el periodismo en la sociedad de la información. Es una figura del 4º Poder en Red, que practica una labor de vigilancia de los poderes públicos. Es un funcionario militar que, encarnando los valores de la sociedad civil, le confiere a ésta una importancia clave para el trabajo de los periodistas.
Es un ciudadano de a pie que no acepta la corrupción que pasa ante sus ojos y, con muy pocos recursos técnicos, utiliza la Red para liberar información que, visibilizada por los medios de comunicación, empodera al resto de la ciudadanía. Dentro y fuera de los cuarteles.
Segura reveló en su libro Un paso al frente la corrupción que impera en las Fuerzas Armadas. Por ello afrontó una condena de dos meses de prisión. Se atrevió a levantar la alfombra de una institución opaca y acostumbrada a que la disciplina se confunda con la sumisión ante cualquier acción de un superior.
Segura no se amedrentó. Para que el flujo de contrapoder que inició con su libro no se detuviera en la última página, se alió con Público para continuar con las revelaciones. Comenzó un blog en este medio, que puso sus recursos humanos y técnicos a su disposición para que sus publicaciones lograran el mayor impacto posible. Era también una llamada a muchos de sus camaradas que, inspirados por su valentía, le contactaron para informarle de las irregularidades que observan cada día en sus cuarteles.
El teniente era plenamente consciente de que tarde o temprano los poderes sobre los que arrojaba luz se vengarían. Esa represalia llegó el pasado martes cuando fue arrestado por el jefe del Estado Mayor del Ejército, sin previo aviso y por vía administrativa, al acudir a declarar por uno de los expedientes que tiene abiertos por colaborar con la prensa. El arresto cautelar administrativo de 30 días es una medida excepcional. Contra ella han protestado las principales asociaciones militares por considerarla autoritaria e incompatible con los derechos fundamentales de los soldados como ciudadanos.
Cuando esto ocurrió, los periodistas con los que Segura colabora se pusieron en marcha para defenderlo. En cuestión de minutos, todos los partidos políticos fueron informados de su situación. Estos preguntaron al Gobierno sobre la actuación de los mandos militares y han llevado el caso ante la Comisión Europea. A su vez, se comunicaron los hechos de forma inmediata a El Intermedio, programa con el que el teniente ya había colaborado. Era la forma de superar la brecha digital y dar a conocer el nuevo arresto de Segura entre la ciudadanía y convocar así más respaldo.
Pero la corriente de contrapoder, iniciada por el teniente Segura, parece haberse estrellado contra las lógicas del viejo periodismo. Se estrelló en El Intermedio, que le presentó como una víctima, sin dar a conocer sus denuncias. Ofrecieron una entrevista «exclusiva» contactándole por teléfono mientras estaba encerrado en el centro desciplinario, exponiéndole así a otro expediente que puede acarrearle nuevas sanciones.
Los guionistas, el entrevistador y el presentador no fueron más allá. Su afán era conseguir una exclusiva, pero que no era tal. La conversación no añadía nada a lo ya publicado por Públicoo que no hubiese sido denunciado por los partidos políticos. Peor aún, no facilitó a la ciudadanía el acceso lógico a las denuncias. Su victimización pasaba a ser lo más importante. Porque también era lo más sencillo: ofrecer la imagen del héroe caído, que tan bien vende. Porque funciona igual de bien entre telespectadores afines como críticos de Segura. Los primeros se indignan y los segundos se congratulan. Pero no se entiende ni el significado del gesto del militar ni el contenido de sus denuncias.
El intermedio en ningún momento facilitó información de cómo acceder al blog del teniente Segura. Es por su actitud y contenido por lo que en este momento se encuentra arrestado. Nada supieron los televidentes sobre la comida con gusanos que se cobra a los soldados a 22 euros el día. Nada sobre el incremento del 300% para adquirir material de Defensa con Pedro Morenés. Nada sobre los 2.000 millones de euros anuales que le cuesta al Estado el excedente de oficiales. Nada sobre el teniente coronel de Valencia que utiliza soldados para reformar su chalet.
El 4º Poder en Red se estrella contra la lógica de unos medios más preocupados de arrogarse exclusivas que de levantar la alfombra. Con su programa del miércoles pasado, El Intermedio convirtió al teniente Segura en un juguete roto de la transparencia. El afán de protagonismo y la competitividad exacerbada impidieron presentarle como un ciudadano con el valor de destapar la corrupción de una institución opaca y asumir un injusto castigo por ello. ¿Habría habido un link a su blog sobreimpreso en pantalla si Segura no publicase en este periódico y no hubiese anunciado su decisión en este blog?
Queda claro que la profesión debe sustituir su intento de hegemonizar el protagonismo público. Debiéramos aprender a colaborar en las redacciones con sectores del público que demuestran tanto coraje. Y darles la visibilidad, el reconocimiento y la protección que se merecen. Para que sirvan de ejemplo y no de escarmiento. A no ser que asumamos que fuentes del calibre de Segura son un material a exprimir, para luego usar y tirar. Nosotros identificamos al teniente como un tecnociudadano que, con su experiencia profesional y la tecnología digital, eleva los estándares de virtud pública y denuncia la degradación institucional en curso. Sigue la estela de otros, de los que también hemos hablado. Y que, según sus palabras, le sirven de ejemplo y estímulo.
Julian Assange, ideólogo de la mayor organización filtradora de documentos de la historia. Chelsea Manning, que suministró a Wikileaks la documentación sobre los crímenes de guerra de EE.UU. en Irak y Afganistán. Y Edward Snowden, que reveló que los derechos fundamentales de todos los internautas estaban siendo violados en masa con la colaboración de gobiernos y grandes empresas. Los tres han sido las víctimas más notables de los mass media en esta guerra. Utilizaron sus revelaciones y luego les dejaron vendidos. Primero los entronizaron como héroes, para luego (vendidas sus exclusivas) destapar aspectos de su vida privada y torpedearles hasta derribarlos. Queda en última instancia, una morbosa (y rentable) narrativa. Un cuento nada ejemplificante, con la moraleja a los lectores de que no se hagan los listos, porque esto es lo que les pasará.
Segura ya ha sido acusado de tirano, machista y acosador sexual. La campaña en su contra es inevitable. Pero la complicidad de los medios supuestamente críticos, no. Si los profesionales con capacidad para extender el alcance de sus revelaciones se enrocan en guerras con los medios «competidores», acabarán siendo verdugos de la víctima que ayudaron a crear. Sin colaboración recíproca y leal, con las fuentes y con otros compañeros de profesión, los periodistas (como conjunto) auto-limitan su capacidad para ejercer de contrapoder.
Podrán exhibir sarcasmo e ironía con las fuentes oficiales. Pero seguirán cargándose la posibilidad de que emerja un ejército insumiso de ciudadanos dispuestos a sanear las instituciones. Sus intentos se diluirán entre quienes les difaman y los que les victimizan, desviando la atención de sus denuncias.

Nos gustan las cosas nuevas

David Álvarez García
Miembro de la comunidad del máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales
El 20 de noviembre de 2011 el Partido Popular ganó las elecciones generales. El mismo año que el 15M floreció en las plazas españolas. Ivar Muñoz-Rojas (guionista) y servidor nos fuimos con una cámara a charlar con la gente reunida a las puertas de la sede del PP.
Teníamos en la cabeza hacer algo parecido a Heavy Metal Parking Lot, un documental ‘low cost’ con un montón de enloquecidos fans de Judas Priest hablando de su grupo preferido en el desolador parking de un concierto. Pero lo que nos encontramos en la calle Génova fue bastante más “heavy”.
Muchas de las personas con las que hablamos estaban realmente emocionadas, pensaban que Mariano Rajoy iba a arreglar la situación del país. Creyeron sus promesas de que no subiría impuestos, no bajaría las pensiones ni recortaría en educación y sanidad, cumpliría el objetivo de déficit, bajaría el paro, y un largo etcétera cuya deriva ya conocemos todos.

Resulta extraño verlo ahora, pero hace tres años no sabíamos:
– qué eran las tarjetas black;
– qué eran los sobres de Bárcenas;
– qué era una «indemnización en diferido»;
– que alguien podía tener un Jaguar aparcado en el garaje y no saberlo;
– que cada vez más catalanes exigirían su derecho a decidir;
– nada sobre los negocios de Urdangarin con Jaume Matas;
– nada sobre los negocios de Urdangarin con Rita Barberá;
– nada sobre los negocios de Urdangarin con Francisco Camps;
– que el gobierno sacrificaría un perro clave en la investigación de una enfermedad incurable;
– que Miguel Blesa urdió una estafa a gran escala con las preferentes;
– la trama de corrupción en Parla, Valdemoro y demás ayuntamientos implicados en la Operación Púnica;
– qué era la ley mordaza;
– etc.
Nunca imaginamos la de cosas nuevas que nos esperaban.

Dime a qué le has dado ‘Me gusta’ y te diré quién eres

Mariela Veneziale

Las marcas que consumimos a diario nos definen, podemos encontrar mayor identificación con una marca o con otra y esto es lo que nos lleva a regalar un “Me gusta” en su Fan Page de Facebook: nos gustan sus productos, su comunicación, entre otras cosas. Pero ese regalo puede decir mucho más que hacer un simple click en el pulgar para arriba.

Durante muchos años los publicistas se han nutrido de enviar mistery shoppers (clientes de incógnito actúan como clientes comunes que realizan una compra o consumen un servicio y luego entregan un informe sobre cómo fue su experiencia) a las tiendas para analizar los comportamientos del consumidor, evaluar las marcas de los productos que compran o determinar cuánto tiempo pasan frente al expositor. Por esto se utilizaba la frase, “dime qué marcas compras y te diré quién eres”.

Hoy los especialistas en publicidad, si bien siguen basándose en estos datos mencionados para fines comerciales o crear nuevas campañas de publicitarias que produzcan un mayor efecto en el consumidor, también se basan en esta nueva herramienta para realizar campañas de comunicación más efectivas y eficaces: Facebook.
En esta nueva era de las redes sociales la frase que se utiliza ha cambiado a “dime a qué le has dado me gusta y te diré quién eres”. Lo cual simplifica mucho la labor a la hora de generar nuevas ideas debido a que proporciona una información más específica y certera acerca de cada uno de los usuarios ya que funciona como un gigantesco y permanente focus group (técnica para estudiar las opiniones o actitudes de un grupo de personas sobre un tema específico). Mediante un algoritmo que utiliza los “Me gusta” se pueden evaluar perfiles de personalidad. Incluso existe una página Web donde es posible ingresar con el usuario de Facebook y determinará su carácter analizando sus amistades y sus “Me gusta” (Youarewhatyoulike.com). Cuidado: estos pueden llegar a decir mucho más de la identidad de una persona de lo que ella puede saber de sí misma.
Es difícil confiar en que Facebook proteja los datos personales de sus usuarios frente a los anunciantes. Para la industria del big data representa un beneficio conocer en profundidad al consumidor para, de esta manera, segmentar el mensaje y llegar más fácilmente a potenciales consumidores. El usuario no paga por el servicio que le ofrece Facebook, pero la plataforma le cobra analizando y vendiendo su información personal.
El problema radica en que la mayoría de la gente se inscribió en Facebook entendiendo que su información solo estaría disponible para un círculo de amigos aprobado por ellos mismos. Facebook no es un lugar privado y no se espera que lo sea. Pero al mismo tiempo es conveniente controlar lo que es accesible a los extraños y lo que solo es accesible a la familia, amigos o un grupo selecto de gente.
También en El 4º Poder en Red:

«Las epidemias son un negocio impulsado por la OMS»

Virginia Uzal
Periodista miembro de la comunidad editorial del 4º Poder en Red

Miguel Jara es escritor y periodista independiente, especializado en la investigación de temas relacionados con la salud. Ha escrito libros varios libros en los que cuenta el poder de las grandes farmacéuticas, la peligrosidad de ciertos medicamentos o cómo juegan con nuestra salud con total impunidad.
Por sus trabajos en este campo ha sido galardonado con el premio Eupharlaw-Ibercisalud 2011 como la personalidad del año en el ámbito sanitario. Su lucha es también judicial, a través de un bufete en el que denuncia los daños provocados por medicamentos. Una ejemplo de como ejercer como 4º poder en red, en batalla constante contra las farmacéuticas, uno de los lobbys más fuertes y con un gran dominio en las administraciones públicas.

¿Cómo gestionaron los grandes laboratorios la crisis del ébola?
El virus del ébola no interesaba nada hasta hace unas semanas. Como siempre, se marca un antes y un después cuando se contagian los primeros occidentales. En este momento interviene la OMS, a la que creo que había que prestar más atención sobre sus conflictos de intereses y su actitud siempre pro farmacéutica.
En esta ocasión, no se cumplían los requisitos para declarar una epidemia, y sin embargo la OMS declara el estado de emergencia mundial hace como mes y medio por este motivo. En ese momento, daba el pistoletazo de salida a la campaña de márketing del miedo que finalmente hicieron los medios de comunicación. Como los medios publican mucho sobre el tema, los gobiernos están temerosos y, por no enfadar a su ciudadanía, cuando haya unas vacunas o unos antivirales los van a comprar sin apenas pensarlo.
Con esto quiero decir que la OMS ha creado un mercado que antes no existía. A partir de ese momento las farmacéuticas aprovechan las circunstancias para sacar provecho. En la actualidad hay como 6 o 7 grandes farmacéuticas ensayando vacunas y antivirales.

¿Hasta qué punto se aprovechan?
Por ponerte un ejemplo, GlaxoSmithKline, que es la segunda farmacéutica más importante y la que se cree que lleva más avanzadas las pruebas de su vacuna, está pidiendo que por adelantado se comprometan los gobiernos a indemnizarla en caso de que pierda dinero, porque le salga más cara la investigación que la rentabilidad.

Pasó algo parecido con la gripe A…
Sí. En 2009, la OMS también declara la pandemia y les hace el favor, con la excusa de que se necesitan rapidísimamente los medicamentos, eliminar muchas trabas legales y normas de ejecución en los ensayos clínicos. Como los medicamentos se han ensayado muy rápido pueden no ser seguros y hacer daños a la población. Por lo que en los contratos que firmaron el gobierno español y todos los gobiernos del mundo, había cláusulas en las que se comprometían a correr con los gastos de posibles indemnizaciones de daños a causa del medicamento.
De esta forma, eximen de responsabilidad en la seguridad de sus fármacos al gran laboratorio, algo que jamás ocurre en ninguna otra situación. En esa ocasión, dieron el pelotazo económico las grandes farmacéuticas poniendo en el mercado vacunas de baja eficacia y que, finalmente, causaron daños.
No contentos con esas condiciones, en el caso del ébola, además de esos beneficios, quieren también recibir dinero con antelación en concepto de provisión de fondos por si tienen pérdidas en el futuro… Es un disparate, siempre salen ganando.

Epidemias como negocio…
Exacto, estamos viviendo una especie de campaña de márketing del miedo. Aprovechar comercialmente el temor de las sociedades a las epidemias y pandemias. Esto se repite año tras año.
En 2001, tras los atentados del 11-S, se distribuyen unas cartas con ántrax, que es una bacteria muy peligrosa. En este caso también hubo una campaña del miedo en la que salió ganando Bayer, que curiosamente ya tenía un antibiótico que trataba la enfermedad.
En 2005 se produce la no pandemia de gripe aviar. Aquí había unos clamorosos conflictos de intereses porque estaba el ministro de Defensa de EEUU, que tenía acciones en farmacéuticas que comercializan el principal antiviral de las dos últimas pandemias de gripe. Esta es la segunda gran campaña del miedo asociada a un pelotazo económico, en este caso con implicaciones e intereses políticos incluidos.
En 2009 está la gripe A, que también produjo un pelotazo. No hubo pandemia como se había anunciado sino que la gripe fue benigna, comparando con años anteriores.  El pelotazo se produjo porque se vendieron vacunas y Tamiflú a mansalva. De hecho, ahora siguen acumuladas o ya prácticamente caducadas.
Todos  estos casos, incluido el del ébola, tiene como nexo común que los grandes medios de comunicación han participado en esta feria del márketing del miedo. Hay que tener mucho cuidado con la exageración y el sensacionalismo. Porque al final se crea una tensión social que no ayuda a resolver el problema y, además, genera más alarma. La actuación de los medios es crucial: en estos casos tienen mucho poder, el poder de calmar o alarmar a los ciudadanos y ciudadanas.

¿Hasta qué punto son necesarias unas políticas públicas para frenar el poder de las farmacéuticas?
El problema de los gobiernos es que también tienen graves conflictos de intereses: el fenómeno de las puertas giratorias. El lobby de las farmacéuticas es enorme. Se pasean por el Ministerio de Sanidad como por su casa. Vivimos en una democracia muy degenerada y muy poco transparente. Por eso la corrupción también existen en el ámbito sanitario. Las puertas giratorias son muy comunes. Muchos altos cargos públicos pasan después a las farmacéuticas.
Estamos viviendo una era, con el PP y con el PSOE, que no sabemos quién hace la política, si los propios laboratorios o los políticos profesionales.

Ese poder del lobby farmacéutico también fue clave en el sistema de patentes…
Sí, el sistema de patentes es una imposición de las patronales, de los lobbys farmacéuticos y los gobiernos más ricos, como EEUU. Este sistema pervierte el sentido de buscar medicamentos. Investigan sólo los más comunes en los países ricos. Los fármacos deberían ser bienes sociales.

¿Crees posible alguna solución?
Evidentemente más financiación pública. Me parecería un paso adelante que los estados invirtieran más en investigación. Que las universidades públicas, cuando encuentran algo interesante no lo vendan al mejor postor, que siempre es un laboratorio, y apuesten por desarrollar el medicamento y dedicarlo a fines sociales, sin patentes, ya que es un medicamento financiado con los impuestos de todos y todas.

Sin embargo se hace todo lo contrario, se recorta en investigación….
Exacto. Es que además los recortes están mal hechos. Si quisieran recortar, podrían nombrar una comisión que se llamaría “por la racionalización de la aplicación de medicamentos”. Ahora mismo estamos gastando una millonada en fármacos que son ineficaces y peligrosos. El número de medicamentos verdaderamente esenciales, importantes, eficaces y seguros que necesita la humanidad son entre 350 y 400 según la OMS. En España hay en total 17.000 marcas de medicamentos diferentes.

Puede ser una medida polémica…
Sí, pero muchos de esos 17.000 medicamentos son incluso peligrosos, poco seguros… y, sin embargo, siguen financiados. Si un gobierno tuviese el interés político real de ahorrar dinero, sin otras intenciones políticas, no tendría que hacer recortes. Aplicaría medidas de racionalización de los medicamentos, para quedarse con los más seguros y eficaces. Sacaría de la financiación pública medicamentos que honestamente no lo merecen. Y con todo esto ahorraríamos miles de millones de euros que se podrían invertir en mejorar la sanidad pública o en investigación.

Pero volvemos al inicio, a las farmacéuticas no les interesa…
Claro, de ahí la importancia de los lobbys y de la transparencia del gobierno. Los principales clientes de la industria farmacéutica son los estados. Por lo que los cambios sólo podría hacerlos un gobierno independiente que consiga anteponer los beneficios de los ciudadanos a los de las farmacéuticas, acabar con las puertas giratorias y poner coto al lobby. Un gobierno con la voluntad política de terminar con la corrupción, también en el campo de la salud.

Máster CCCD: “They can’t scare me, if I scare them first.”

El Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales CCCD, de la Universidad Rey Juan Carlos, URJC, y del Medialab Prado, MP, es el primer y único título oficial de postgrado que imparte sus sesiones docentes en abierto.

Las clases magistrales son conferencias abiertas al público y se retransmiten por streaming. Pero nos va a costar al menos ocho millones y medio de euros de nuestros bolsillos el pago del canon a CEDRO, para poder mantener nuestros contenidos online y para que los campus virtuales de las universidades españolas existan.

A nosotros nos precarizan mientras estas agencias de gestión se forran.

Nuestro gobierno ha reformado la ley de propiedad intelectual para entregar la gestión digital del conocimiento a la asociación privada CEDRO, cuyos ingresos quedan asegurados por ley. Nuestras universidades, y nuestro máster, se verán obligados a pagar un canon por mantener sus campus virtuales aunque utilicen contenidos bajo open-access y licencias libres.

Nuestro deber como Academia es denunciar la corrupción y requerir urgentemente que los autores podamos ceder desinteresadamente nuestras creaciones a la humanidad*.

*Dictamen del Consejo de Estado del Reino de España de 28 de noviembre de 2013.

CCCD
Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales
URJC / Impartido en MP

http://cccd.es
http://medialab-prado.es/article/master_cccd
https://www.facebook.com/MasterCCCD
@mastercccd

Crowdfunding y netartivismo

La financiación colectiva, la colaboración en código abierto, y una base de datos sobre artivismo serán el eje central de la próxima sesión del Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digital (CCCD). Será mañana, miércoles 5 de noviembre en Medialab-Prado (Madrid) partir de las 16h, y contará con la presencia de Goteo.org.
Esta sesión abordará los detalles de la metodología que utiliza esta red social de financiación colectiva y de colaboración. Además, se  compartirán ciertos criterios y valores en torno al crowdfunding y a la filosofía en abierto, a partir de algunas campañas que han contado con una financiación de éxito en la plataforma.
Ideograma es una empresa especializada en comunicación pública y social con sede en Barcelona que además ofrece servicios de diseño y desarrollo de estrategias globales. Lanza, este miércoles, y en el contexto del Máster CCCD una ayuda para poner en marcha un proyecto sobre ARTtivismo que incorpore la base de datos que Ideograma posee, y que sirva para la incorporación de nuevas iniciativas sobre esta temática: www.artivistas.org
El Máster CCCD, Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digital, que se encuentra este 2014/2015 en su tercera edición,es el primer postgrado en código abierto, se imparte en la sede de Medialab-Prado (Madrid) y se realiza en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos.
Todos los interesados en poner en marcha un proyecto en este marco están invitados a esta sesión de formación para optar a esta ayuda que ofrece Ideograma para financiar e incorporar nuevas iniciativas. Además, a todo el dinero conseguido en Goteo.org, Ideograma duplicará la cantidad conseguida con el fin de generar un espacio de recursos compartidos y el fomento del interés y difusión por este tema en cuestión: el ARTivismo.

Ovejas

Las ovejas ahora cruzando Madrid, una de las mejores experiencias en esta ciudad de hormigón y coches.
Felicidad
D.