Periodismo de investigación, como deber de la sociedad

Dmytro Gnap, de  YanukovichLeaks: “el periodismo de investigación está
convirtiéndose más que en un trabajo, en un deber de la sociedad.

Última frase de un excelente artículo, que sostiene las tesis del libro El Cuarto Poder en Red. Ahí va;

Si juntásemos en una misma sala al periodista encargado de las publicaciones de los cables filtrados por Wikileaks en el diario Le Monde, al cofundador de YanukovichLeaks, a una ex oficial del MI5 huida durante años por denunciar a la agencia de inteligencia británica, a los desarrolladores de Globaleaks –la primera plataforma en código abierto para el intercambio de información de forma anónima— y a un miembro del equipo legal de Edward Snowden,
junto a decenas de periodistas especializados en investigación,
expertos en seguridad informática, abogados, activistas y algún que otro
ciudadano dispuesto a arriesgar su vida por hacer públicas las
irregularidades de las que es testigo desde su puesto en una
Administración Pública o una empresa privada; si los juntásemos a todos,
puede que más de un Gobierno suspicaz se echase a temblar.

Así es que tan ilustre audiencia se reunió recientemente en la ciudad de Ámsterdam con motivo de la primera Conferencia Internacional de Whistleblowers
(Internacional Whistleblowers Conference), donde quedó patente que el
tradicional papel de los medios de comunicación como generador de
noticias se desdibuja para fundirse en un nuevo modelo informativo que,
en colaboración con ciudadanos anónimos, fluye entre el periodismo de
investigación de toda la vida, las herramientas informáticas de última
generación y las pantanosas aguas de la transparencia corporativa e
institucional. Lo que no sabemos es si alguna agencia de inteligencia se
molestó en mandar algún espía hasta la capital holandesa.

El estigma de denunciar a tu propio gobierno

Annie Machon toma el escenario de la sala principal del Pakhuis de
Zwijger sin titubeos, con la seguridad de quien sabe que ha hecho algo
bien. Recorre el mundo desde hace años impartiendo charlas y
participando en debates sobre transparencia informativa, activismo
ciudadano y defendiendo el indispensable papel que los whistleblowers tienen para la sociedad.


Un tema que conoce bien de cerca esta exoficial de inteligencia del MI5
británico que tuvo que abandonar su puesto de trabajo junto a su pareja
de entonces, el agente secreto David Shayler, para ayudarle a denunciar presuntas actuaciones criminales
dentro de la agencia de inteligencia del Reino Unido. Entre ellas
Shayler había descubierto el pago por parte del MI6 a un agente
involucrado en el intento de asesinato del líder libio Muammar Gaddafi.
Aquel mes de agosto de 1997, la pareja recibía la esperada llamada por
parte de los periodistas del diario Daily Mail con los que llevaban
meses trabajando: la exclusiva sería publicada en tres días. En apenas
unas horas cogieron sus maletas y huyeron a la ciudad holandesa de
Utrecht, a partir de entonces comenzó una huida que les llevó a vivir
ocultos durante un año en distintas localidades europeas y otra
temporada de exilio en París.

Tras ocho
años de litigios, la ex MI5 disfruta ahora de lo que ella considera
simplemente “ejercer mis derechos democráticos y libertad de expresión”.
Atrás quedan las amenazas, arrestos y juicios –incluso a sus allegados,
a los periodistas y a quienes les apoyaron—, años y años de
aislamiento, sin poder trabajar, viviendo con el estigma de ser una traidora para algunos, una heroína para otros. “Acabas aprendiendo a vivir con ello”, confiesa.


Sin embargo, el perfil habitual de quien valientemente decide denunciar
una irregularidad de la que es testigo en su entorno laboral o social
está más alejado de los focos y las grandes audiencias a las que está ya
habituada Machon. Normalmente el informador acaba convirtiéndose en la propia víctima
de la historia; es culpabilizado mientras que aquellos que infringen
las leyes no son ni tan siquiera cuestionados. “La realidad es que las
autoridades persiguen a los informadores para disuadir a futuros
informadores”, denuncia la ex MI5.


Esta desprotección jurídica conlleva inevitablemente un efecto
persuasivo sobre aquellos testigos de malas conductas, posibilitando que
éstas se perpetúen en el tiempo. Así, un débil sistema judicial no solo
deja desamparados a los filtradores de información, sino que además les
condena a la exclusión social, profesional y económica. Un riesgo que
no todo el mundo está dispuesto a asumir.

España, a la cola europea en protección para los denunciantes

Pese a que a nivel internacional existe ya cierto consenso en torno a la figura del whistleblower,
la inclusión de medidas legislativas en la Unión Europea para su
protección, ha sido en las últimas dos décadas, lenta y desigual
dependiendo del país comunitario en cuestión.


Según el informe de la ONG anticorrupción Transparency International
“Whistleblowing in Europe: legal protections for whistleblowers in the
EU” de 2013 tan solo Reino Unido, Luxemburgo, Romania y Eslovenia poseen
una cobertura legislativa “avanzada” en cuanto a la protección de
filtradores de información. En esta clasificación, España se encuentra
entre los siete de los 27 estados miembros que no cuentan con ningún
tipo de legislación o ésta es muy limitada. 


Mientras la PIDA (Public Interest Disclosure Act) británica protege a
“prácticamente todos los empleados en el gobierno, el sector privado y
ONGs”, e incluso contempla la posibilidad de que el denunciante reclame
compensaciones económicas en caso de haber sido perjudicado económica o
moralmente –un referente legislativo a nivel europeo y mundial— España
“no cuenta con ninguna legislación global para proteger a empleados del
sector público y privado de las represalias por denunciar delitos”,
denuncia el informe de TI.  

Es más, ni
tan siquiera existe una “cultura palpable” en los empleados y en la
ciudadanía de denunciar dichos delitos. Desde TI relacionan esta falta
de implicación con el hecho de que cualquier ciudadano que denuncie una
actividad delictiva ha de confirmar su declaración personalmente ante
las autoridades. Únicamente la ley española ampara el anonimato de los
ciudadanos que denuncien conflictos de intereses que atañen a oficiales
de alto grado y miembros del gobierno.

Así, por ejemplo, en uno de los mayores casos de filtración de documentos en la historia de nuestro país, los correos de Blesa,
la Fiscalía intentó a comienzos de este año que se abriera una
investigación a los medios de comunicación que publicaron los correos
del ex presidente de Caja Madrid –los cuales fueron determinantes como
prueba de sus prácticas irregulares en la entidad bancaria.


Pese a las repetidas recomendaciones a España desde 2006 por parte de
la OECD (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) y más
recientemente por el Consejo de Ministros de los Estados Miembros la
Unión Europea [Recommendation CM/Rec(2014)7, 30 de abril de 2014],
tampoco “existe una aparente iniciativa por parte de los líderes
políticos de implementar dicho marco de seguridad jurídica” continúa el
informe.

Es cierto que la sociedad
española ejerce desde hace unos años una presión cada vez mayor desde
las calles, sin embargo, la mayoría de la ciudadanía sigue percibiendo
como inefectivos los canales de denuncia habituales y las principales
agencias anticorrupción gozan de niveles de popularidad bastante bajos.
Precisamente, la corrupción, que es lo que la cultura del whistleblowing
trata de prevenir, “es un factor crucial en el declive de la
apreciación de la calidad democrática que atraviesa España actualmente”,
concluye el informe de la ONG.

No se trata de incentivar una cultura del chivatazo sino de que dar la voz de alarma
ante actos corruptos e ilegales se convierta en un deber tanto para los
medios de comunicación y legisladores como para la sociedad civil. Un
cambio cultural que requiere de unas leyes lo suficientemente solventes
para garantizar la protección de los informadores, así como efectividad
en la investigación posterior de dichos delitos, para que el esfuerzo y
compromiso de los ciudadanos no sea en balde y deje impunes a los
verdaderos culpables.

Whistleblowers tecnológicos

El desarrollo tecnológico también lidera, en ocasiones, la senda del
cambio social. En los últimos años estamos siendo testigos de la
aparición de plataformas informáticas cuyo objetivo es transformar la
información que maneja la sociedad civil en acción, al posibilitar la
filtración de documentos de forma totalmente anónima que prueben
presuntas malas prácticas dentro de las instituciones públicas o
empresas privadas.

Más allá de
Wikileaks –la estrella mediática de las plataformas de filtraciones—, ha
surgido un nuevo movimiento de jóvenes iniciativas en código abierto
como es el sistema desarrollado por Globaleaks, el cual es utilizado ya por una quincena de iniciativas en países de todo el mundo, incluida la holandesa Publeaks que colabora con más de 40 medios nacionales y locales, o la recién llegada a España Fíltrala, que tiene un acuerdo con cuatro cabeceras españolas: eldiario.es, Diagonal, La Marea y Mongolia.


“El modelo internacional-global propuesto por Wikileaks no llegaba
hasta contextos locales, cuando de hecho, tenemos acreditado que los
‘leaks’ locales son más poderosos que ‘leaks’ globales”, así surgió la
idea de empezar a hacer plataformas locales de whistleblowing,
explican desde Fíltrala. “En España la corrupción es rampante, a la vez
que la población está bastante enterada sobre el uso del Internet como
herramienta de acción social”, por lo que una iniciativa como esta tiene
muchas opciones de éxito.
«Creemos que la veracidad
reside en el propio contenido y
 estructura de los documentos, las
filtraciones deben hablar por sí mismas. Este es unos de los pilares
del ‘periodismo científico’ que 
intentamos practicar», explica Pedro
Noel, uno de los impulsores de la plataforma.
Pero no se trata simplemente de conseguir una exclusiva que cope las
cabeceras de los medios, “las grandes filtraciones son las más
mediáticas, pero también necesitamos transparencia desde dentro de los
gobiernos e instituciones”, reivindican desde Globaleaks.
El caso Snowden y Wikileaks han sido “un punto de partida bueno y
necesario” para el fenómeno de las filtraciones, que ha demostrado “el
gran impacto social que pueden tener los ciudadanos como informadores
desde dentro de las instituciones, y ha contribuido al debate sobre qué
riesgos han de ser evaluados y qué medidas han de ser tomadas al
respecto, como por ejemplo, mejores softwares de seguridad” apunta
Giovani Pellerano, desarrollador de la herramienta y miembro fundador
del Hermes Center for Transparency and Digital Human Rights
–organización corresponsable de la Conferencia— y que apenas alcanza la
treintena, como la mayoría de los informáticos presentes. “Además de
periodistas, grupos activistas y ONG, también las Administraciones
Públicas, en países como Italia o Tailandia, están empezando a solicitar
nuestra tecnología” señala Pellegrini.


Asistimos a una nueva situación informativa donde el ciudadano ya no es
un mero receptor de información más o menos activo sino una valiosa
fuente de información con un valor clave para el resto de la sociedad;
donde ya no son las grandes corporaciones de medios las que destapan
escándalos sino organizaciones sin ánimo de lucro como la estadounidense
100 Reporters o la serbia Pištala (“El silbato”) y donde, tal y como
afirma uno de los reporteros tras la plataforma ucraniana
YanukovichLeaks, Dmytro Gnap “el periodismo de investigación está
convirtiéndose más que en un trabajo, en un deber de la sociedad”.

Tostado de http://www.eldiario.es/turing/chivato-malo_0_274373343.html

Mecenazgo a la navarra

La ley del Mecenazgo cultural por fin ha sido
aprobada. Tras un rápido trámite parlamentario, sin la oportunidad de un debate
a fondo en el sector cultural, ya tenemos la primera ley del mecenazgo
autonómica –antes que la prometida en el estado-, prácticamente su único
mérito… Desde su presentación como proyecto, un limitado y opaco proceso
participativo nos ha ofrecido pocas novedades significativas. La ley recoge
cambios cosméticos, algunos tan castizos como la mención expresa a “la jota, el
baile de la era, el paloteado, los volantes, la mutildantza o la espatadantza”,
para quedar prácticamente como estaba, como debía ser, desde un principio…
¿En que ha quedado esa “nueva concepción de la
práctica del mecenazgo del siglo XXI”, que “partiendo del escenario de notable
austeridad presupuestaria”, se presenta como “una oportunidad para que al
esfuerzo del sector público, se sume ahora el compromiso de la ciudadanía y el
empresariado en la promoción y financiación de la cultura”? Vayamos al grano de
aquellos puntos importantes, que definen el carácter y el objetivo de la ley,
más allá de la retórica.
En el apartado de beneficiarios se encuentran
“Las universidades establecidas en la Comunidad Foral de Navarra”, es decir,
también la Universidad de Navarra, entidad privada conocida por su aperturista
perfil cultural y por los problemas endémicos para financiar sus proyectos. O
la Iglesia Católica, bienhechora e independiente institución cultural,
necesitada para desarrollar su labor de inmatricular bienes públicos.
En cuanto a los proyectos que se pueden
presentar, no es de recibo que se vaya a elaborar una relación anual de
proyectos que por decreto foral sean prioritarios o que todos los proyectos del
Departamento de cultura y de sus fundaciones dependientes no necesiten de una
declaración expresa de interés social. Una presunción ventajista que tiene por
objeto sustituir los recortes del presupuesto público.
Por otra parte, no tiene sentido que se premie a
la práctica del mecenazgo “prestigiando y dando visibilidad (…) reconociendo
públicamente la labor filantrópica” ya que se parece demasiado, si no lo es de
hecho, al puro patrocinio, práctica comercial que intercambia inversión por
publicidad.
No obstante, la clave de la ley se encuentra en
que la competencia de las declaraciones de interés social corresponderán al
nuevo Consejo Navarro de Cultura, formado por “representantes de asociaciones y
entidades, de las distintas administraciones y vocales de reconocido
prestigio”. Consejo que por muy variado que se pretenda de nuevo será elegido a
dedo por el propio Departamento de cultura. Un nuevo filtro de control que se
remacha con la facultad del Consejero de cultura “para dictar cuantas normas
sean necesaria para la regulación del procedimiento y de la documentación a
presentar para la declaración de interés social”.
Pese a tan poco sutiles aspectos de la ley,
destinados a beneficiar a un descapitalizado sector público y a determinados
intereses muy particulares, la gota que colma el vaso es la Disposición
adicional tercera que posibilita el mecenazgo sobre “determinados productos
financieros gestionados por entidades de crédito”, esto es, la ciudadanía
apoyando directamente a los bancos y no a la cultura para que estos generen un
beneficio extra…
El mecenazgo a
la navarra
: una oportunidad para controlar los escasos flujos económicos
dedicados a la cultura, refinanciando a las instituciones abandonadas, a la
Iglesia Católica, a la Universidad de Navarra o a la banca…bajo el férreo
control de este gobierno o de los que vengan, si no se atreven a cambiar esta
ley anticultural.
Cultura prekaria compareció en 2013 en el
Parlamento de Navarra para explicar su posición, basada en cuatro principios:
ley doble de mecenazgo y patrocinio, para evitar confusiones interesadas; censo
administrativo basado en criterios de utilidad pública, similar a la ley
francesa o al borrador de ley andaluz; revisión de incentivos fiscales al alza
y al consumo particular, a modo de bonos culturales; gestión de la Ley a través
de un Consejo de Cultura realmente participativo que, a través de una Comisión
de Mecenazgo y Patrocinio, sea garantía de independencia de una ley la pues, si
recoge y distribuye el dinero de nuestros bolsillos, debe estar gestionada por
la ciudadanía.
Obviamente ninguna de nuestras propuestas ha
sido atendida, considerada o si quiera discutida por parte del Gobierno de
Navarra;  la ley ha sido cocinada en los
despachos habituales tal como se le escapó a la Consejera de Economía en su
comparecencia sobre cierto escándalo reciente.
Por otra parte, lamentablemente, la postura de
la oposición tampoco ha sido unánime en su rechazo a la ley. Frente al voto
negativo de EH Bildu, Nafarroa Bai e I-E o la abstención de Geroa Bai, el voto
favorable del PSN y PP ha permitido que la ley siguiera adelante y evidencia
que todavía falta mucho para que el conjunto del estamento político entienda
que la cultura es un recurso estratégico y un derecho universal así como un
patrimonio común de la ciudadanía navarra
.
No hace falta insistir a estas alturas sobre la
desastrosa situación económica de la cultura en Navarra –justo lo contraria que
su situación creativa, más viva que nunca- pero sí hay que hacer una llamada de
atención sobre los posibles estragos que puede provocar esta fraudulenta ley de
mecenazgo: desfondando definitivamente la concepción pública de la cultura,
atornillando ideológicamente el control institucional de lo que ha de ser libre
y abierto, marginando todavía más la cultura alternativa de un rico tejido de pequeñas
iniciativas que habrán de vivir de migajas o de la ayuda mutua. Sin embargo,
pese a que perspectiva económica de la cultura en Navarra es muy negra, como
demostraron las I Jornadas de Cultura Prekaria que se desarrollaron el pasado
abril, el sector cultural de Navarra se empieza a mover buscando en la vía de
la autogestión su autonomía creativa sin renunciar a que lo público –lo que es
de todas y todos- esté a disposición de la sociedad.
Firmado Grupo Cultura Prekaria Taldea:
Iñaki Arzoz
Clemente Bernad
Fernando Pascual
Xabier Epalza
Carolina Martínez
Patxi Irurzun
Alberto Labarga
Nieves Ciriza
Pedro Oses
Patxi Alda
Jaime Martín
Patxi Goñi

Orgullo y satisfacción

Vía Isaac Rosa, que nos cuenta y convoca:
 
Hace un par de semanas un grupo de dibujantes y escritores que
colaborábamos en la revista El Jueves nos fuimos como protesta por la
censura de la empresa editorial a una portada sobre la abdicación del
rey.
Para resarcirnos, hemos sacado una revista
especial, un único número para despedir al rey viejo y dar la
bienvenida al rey nuevo. 80 páginas de humor que quieren ser también un
gesto de protesta contra las censuras monárquicas y el cierre de filas
de casi toda la prensa con el nuevo rey.
El invento se llama «Orgullo y Satisfacción», y se puede comprar aquí:
Por solo 1,5 euros, o más si queréis ayudar a todos estos autores en paro. Os animo a comprarlo, merece mucho la pena.
Además,
hoy lo presentamos en Madrid, en el Teatro del Barrio. La convocatoria para hoy en el cartel.

Piratería y yogurteras

Tostado de Hernán Casciari y el diario.es

Una vez existió un bien tangible que se podía piratear. Todas nuestras
madres lo compraron a fines de los setenta. Se enchufaba y era blanco…
Se llamaba la yogurtera.

La yogurtera era un aparato espantoso que hacía seis
yogures solamente usando leche, pero tenías que comprar, sí o sí, un
yogur de verdad, para poder copiar el sabor de los otros cinco yogures.
Ponías en un bol un yogur verdadero y un litro de leche,
mezclabas, llenabas los seis vasos de la yogurtera y dejabas el aparato
enchufado unas seis horas. Después de eso, tenías seis yogures.
Frente a mi casa había un colmado (en Argentina los llamamos almacén).
La almacenera estaba enojadísima con la existencia de este nuevo
invento. Mi familia, por ejemplo, que compraba en el almacén una docena
de yogures por semana, pasó a comprar solamente un yogur. Con ese yogur,
y un litro de leche, hacíamos seis yogures. Comíamos cinco y
guardábamos uno para volver a hacer seis la semana siguiente.
La almacenera experimentó los cinco estados del duelo:
  • negación
  • ira
  • negociación
  • depresión
  • aceptación
Primero siguió vendiendo yogures, creyendo que la
yogurtera sería una moda temporal. Pero no fue temporal. Después sintió
muchísima rabia, y le hizo juicio a todas las familias que tenían
yogurtera; pero tener yogurtera no era ilegal.
Entonces pidió al Ayuntamiento un impuesto a las
yogurteras para subsidiar su almacén. Pero el barrio empezó a prestarse
las yogurteras para no tener que comprarlas tan caras. Y un día la
almacenera se deprimió y empezó a vender yogures vencidos, o yogures
feos. Mientras tanto la gente del barrio dejaba un yogur bueno en la
ventana, para que otros vecinos lo agarraran y pudieran copiar más
yogures buenos.
Así fue que una tarde la almacenera aceptó que las cosas
habían cambiado, se dio cuenta que no podía seguir igual, y tuvo una
idea. Y esa idea fue maravillosa: le puso pedacitos de frutillas a los
yogures. Pedacitos de durazno. Pedacitos de pera.
Me acuerdo muy bien de ese día. Mi mamá nos preparó (como
cada mañana) los yogures clonados, los clásicos sin nada adentro, pero
nosotros queríamos yogures saborizados. Y los saborizados no se podían
multiplicar. Y volvimos a comprar yogur, y la yogurtera quedó arrumbada
en el garage.
Hoy nadie se acuerda de la yogurtera.
Esta es solamente una metáfora, pero creo que sirve. La
industria audiovisual ya pasó por la negación, por la ira y por la
negociación. Nada de esto le funcionó. Ahora está empantanada en la
etapa de la depresión. Le falta un paso, nada más. Le falta solamente
aceptar que los tiempos cambiaron.
No falta mucho para que le den a su negocio un toque sutil, un toque talentoso, de fruta fresca.

La Mano Invisible: la película.

Aquí en ProPolis ya anunciamos el libro de Isaac Rosa.
Ahora está en marcha la adaptación al cine.

Como cuenta Isaac:
«Es un proyecto muy especial, porque todo el equipo técnico y
artístico funciona en plan cooperativa, tomando decisiones de forma
conjunta en asambleas, y porque al final está siendo mucho más que una
película, pues por el camino se están implicando personas ajenas al
cine, colectivos sociales, empresas que colaboran aportando material o
servicios, medios independientes…
«Estamos en el
momento crítico de la búsqueda de financiación. Por un lado, varias
personas han entrado en el proyecto como productores asociados, algunos
de forma personal, otros como colectivo. Y por otro lado, acabamos de
pasar el ecuador del crowdfunding abierto hace 20 días, y llevamos ya
más de la mitad del objetivo de financiación. Nos falta un último
empujón.»
De ahí el sentido de este post. Ayudadnos dando difusión al proyecto entre vuestros
contactos y redes. Y en caso de que tuvieseis intención de además apoyar
económicamente, ahora es el momento, antes de que se cierre el
crowdfunding:
Más info en:

Los debates visibles y el debate oculto.

De Felipe Gómez-Pallete.

He aquí algunos de los más importantes debates sobre cómo superar la crisis social en que nos encontramos:

Constitución 1978 En favor de cambiar la Constitución vs En contra de cambiar la Constitución
Sistema de partidos En favor del multipartidismo vs En favor del bipartidismo
Forma de Estado En favor de la Monarquía vs En favor de la República
Título VIII CE Estado de las Autonomías vs Otras formas: federalismo, independencia
Representación Democracia representativa (partidos) vs Protagonismo / participación popular
Nuevas tecnologías Sedes analógicas (partidos tradicionales) vs Redes digitales (nuevos movimientos sociales)
Ideología Izquierdas (redistribución de riqueza) vs Derechas (creación de riqueza)
Rendición de cuentas En favor/en contra de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno

Llamamos a estos y otros debates de parecida índole (todos
necesarios; ninguno suficiente) “debates visibles”. Y los llamamos así
por su prominencia sobre este otro que denominamos  “debate oculto” o
debate pendiente, a saber: El debate sobre la necesidad de incorporar
nuevos métodos de trabajo en la cultura organizativa de las formaciones
políticas, tanto tradicionales como quincemayistas. Si esta cuestión
fuera objeto de tan encendidos debates como los anteriormente apuntados,
estaríamos hablando de detractores y partidarios del movimiento en
favor de mejorar la competencia, pericia y aptitud de los partidos
políticos para los procesos de toma de decisiones, la dirección de
equipos humanos, el análisis de situaciones complejas, el
establecimiento de metas y objetivos, así como para la planificación,
puesta en marcha y seguimiento de las tareas a realizar,
por citar
únicamente algunas de las tareas que, ineludiblemente, deben practicarse
a diario en cualquier tipo de asociación humana compuesta por personas
que comparten valores y metas comunes.

Nosotros opinamos que este debate pendiente está tapado no solo por
la omnipresencia de los debates visibles, sino también por otros
factores culturales, entre los que destacamos estos tres:

1. La reivindicación de la transparencia (desvelar
lo que estaba oculto) satisface la presión ciudadana por conocer los
casos de corrupción pero, a su vez, oculta los planes de mejora continua
de la calidad organizativa de los partidos, planes a los que los
partidos deberían comprometerse públicamente. La Transparencia (de lo
hecho en el pasado) sin Compromiso (con el futuro) constituye un eslogan demagógico.

2. La culpa siempre es del “Otro”: Del capital para
los socialismos; de la ‘casta’ para los emergentes; del inmigrante para
los populistas, del político para los ciudadanos, etcétera como señala
el historiador José Álvarez Junco en su espléndido artículo sobre el
temor al Maligno.
El discurso dominante exige, en fin, ser bueno o malo, verdugo o
víctima, siempre la  “O” por medio; nunca la cooperación, la suma, la
copulativa “Y”, es decir, ambos: representantes electos y electores
representados, política y economía, transición y siglo XXI, unidad y
diversidad.

3. El déficit cognitivo que caracteriza a gran parte de los líderes políticos,
razón de su incapacidad para el análisis y la gestión de situaciones
complejas. Sí, puede decirse que el discurso dominante es un discurso simple,
no por ramplón, chabacano o vulgar, que también; sobre todo, por lineal
e incapaz, por tanto, de abarcar la realidad de nuestros días.

Motivada por todo ello, por la necesidad de ofrecer soluciones
prácticas que ayuden a superar la actual situación de crisis social,
esta asociación ha abierto un camino para mejorar el funcionamiento
interno de los partidos políticos, conocido como método SIC/P (Sistema de Indicadores de Calidad para organizaciones políticas), del que existe una primera versión bajo licencia de Creative Commons.

Sobre todo ello, tenemos dos preguntas para nuestros amables seguidores:

      • ¿En qué medida compartes el diagnóstico “debates visibles; debate oculto”?
      • ¿Crees posible la aplicación práctica de nuestra propuesta SIC/P?

Muchas gracias por vuestras respuestas.

Cordiales saludos,

Asociación por la Calidad y Cultura Democráticas, surgida de la primera promoción del Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales.

“España es Diferente”: Podemos y el 15-M

De Cristina Flesher Fominaya
Doctora en Sociología por la Universidad de California en Berkeley.
Actualmente es Profesora Titular de la Universidad de Aberdeen.
Tomado de nuestro blog en Público, El 4º Poder en Red.

Si en varios países de Europa como el Reino Unido y Francia, el
populismo de la extrema derecha logró cautivar el voto de la
indignación, en España, gracias sin duda al impacto del movimiento 15-M
(ampliamente definido), el voto indignado asumió un color político del
todo diferente, demostrando una vez más que, como reza el eslogan
turístico, “Spain is Different”. Al igual que el Partido X, o el Partido
Pirata, pero con resultados electorales muy diferentes, Podemos se
conoce como partido “15mayista”. Esto ha llevado a algunos medios, como
el New York Times, a suponer que el voto a Podemos venía de
participantes en este movimiento.

Pero conviene reflexionar sobre la
etiqueta “15mayista” y las contradicciones que conlleva para un partido
político. ¿En qué sentido es Podemos “15mayista”? Claramente, en su
postura contundente contra la corrupción política, el fraude bancario y
su apoyo a la mayor parte de las reivindicaciones del llamado movimiento
15-M. El movimiento también se ve reflejado en el modelo participativo
de la elaboración del programa electoral, un modelo abierto en el que
cualquier ciudadano pudiera participar sin necesidad de ser militante
del partido, una dinámica muy alejada de las tradiciones de militancia
de partidos como IU, el PSOE o hasta el PP.

Otro fuerte elemento
“15mayista” ha sido el lenguaje “anti-ideológico” que busca un
acercamiento al ciudadano de a pie. De la misma manera que los
activistas del 15-M buscaban un lenguaje que lograra romper con las
divisiones ideológicas profundas que separan la izquierda y la derecha
en España (siguiendo, hay que reconocer, una estrategia y deseo de
movimientos asamblearios y autónomos anteriores aunque con muchísimo más
éxito), Podemos se presenta como un partido de gente decente y
corriente, gente “como tú”. De esta manera comenzaba el manifiesto DRY :
“Somos personas normales y corrientes. Somos como tú…” La carta de
campaña de Pablo Iglesias comienza “Cuidadana, ciudadano” que aún cuando
no refleja la estrategia discursiva de los quincemayistas, basada en el
uso del plural femenino para articular y afirmar una posición política
feminista, al menos apunta en esa dirección.

La campaña en sí, con sus
cartas echadas a mano en los buzones, su boca a boca, y su travesía por
numerosos colectivos y espacios de indignación, ilusión y alternativas,
también tenía más de estilo movimentista que partidista. Por todas estas
razones y más, se entiende que a Podemos se le conozca como
“15mayista”. Sin embargo, no se puede afirmar que el apoyo a Podemos
haya venido rotundamente desde el mismo movimiento 15-M, donde el
surgimiento del partido ha provocado un intenso debate.

El debate sigue más o menos éstas líneas:

Para quienes estaban en contra o “no lo ven”, Podemos representa la
cooptación de un movimiento autónomo y apartidista, cuyo señas de
identidad incluía el no permitir la participación de partidos políticos o
sindicatos en capacidad representativa.

– En el 15-M se trataba de imaginar una nueva forma de democracia
directa desde abajo, no generar un partido político representativo.

– Podemos en realidad representa las mismas políticas que IU o Izquierda
Capitalista, y por tanto es un partido que no aporta en realidad nada
nuevo.

– Podemos reproduce la característica clásica de la política española
del personalismo, donde un líder carismático, generalmente rodeado de
acólitos, se alza por encima de los demás.

– Cuando los movimientos sociales invierten su energía en partidos
políticos, esto inevitablemente facilita su declive. Este argumento se
reflejaba bien en un tweet post-electoral: “Dejar de tomar y hacer cosas
para empezar a pedírselas a Pablo Iglesias es sólo cuestión de tiempo
para algunas personas.”

Como un movimiento horizontal, sin líderes y asambleario, no es de
extrañar que existan reticencias a la idea misma de un partido
15mayista, cosa que para muchos quincemayistas es un oxímoron. Y los que
conocen la historia del declive de los movimientos sociales después de
la llegada al poder del PSOE también entenderán los miedos de quienes
afirman que la vía partidista resta energía a las resistencias
colectivas a pie de calle.

Pero no todos lo ven así. Para quienes apoyan a Podemos (o de hecho
dejaron de militar en colectivos para dedicarse a la campaña) los
argumentos son más o menos así:

– El 15-M fue maravilloso, pero ya ha terminado y hay que plasmar esa
energía en algo constructivo en las instituciones antes de que
desvanezca del todo.

– El 15-M no ha terminado, pero ha evolucionado en multitud de proyectos, uno de los cuales es Podemos.

– Podemos es el partido más participativo y que recoge el espíritu del 15-M, por tanto es 15mayista.

– Los medios exigen líderes y no es realista pensar que un partido pueda triunfar sin recurrir al personalismo.

– No hay que limitarse a una sola línea de resistencia, se puede tener
un pie en las instituciones y cien en la calle, y no tiene por qué haber
una contradicción entre movimiento y partido.

Si bien es cierto que muchos participantes en 15-M ven en Podemos (o
cualquier partido) una contradicción irremediable, también es cierto que
otros tenían claro que hacía falta una alternativa institucional
efectiva. Después de que cientos de miles de personas hayan expresado su
indignación y rechazo hacia un gobierno que ha hecho oídos sordos a sus
demandas, no es de extrañar que hasta algunos de los que en un
principio hayan reivindicado una respuesta en las calles ahora se
plantean una opción electoral. También es cierto que dentro de los
movimientos autónomos siempre ha existido una tradición de doble o
multi-militancia. Podemos ha sabido leer muy bien el sentimiento
nacional, ha aprendido bien no solo del 15-M sino de movimientos
anteriores, y ha logrado plasmar la indignación y deseo de renovación y
cambio de al menos 1,25 millones de Españoles en votos a su favor. En
esto ha logrado mostrar que España, en el voto también, “es diferente”.

La abdicación: Información y velocidad

Tostado de Enrique Dans:

Ayer día 2 de junio, día de la abdicación del rey Juan Carlos I de
España, fue un día muy interesante para reflexionar sobre la velocidad
de transmisión de la información y la forma en que las industrias
tradicionales se adaptan a ella. A primeras horas de la mañana, algunas
personas empezaron a comentar en Twitter que el presidente Mariano Rajoy
había convocado una rueda de prensa a las 1o:30 para un asunto
aparentemente importante. Las especulaciones comenzaron inmediatamente, y
mientras algunos empezaban a comentar las distintas posibilidades –
crisis de gobierno, anuncio de medida económica, etc. – llegó Jose
Antonio Zarzalejos, uno de esos periodistas “de los de toda la vida”, de
auténtico oficio, y ex-director del ABC en dos etapas distintas de su
vida, y publicó un artículo en El Confidencial en la que afirmaba que la
inminente rueda de prensa del presidente del gobierno tenía como motivo
anunciar la abdicación del monarca.

Si no te ha extrañado nada de la frase anterior, repítela despacio:
Zarzalejos, ex-director y pilar fundamental durante mucho tiempo de la
estructura del medio considerado extraoficialmente como la auténtica
“gaceta de la corte”, anuncia la exclusiva más jugosa de toda la
historia reciente del periódico… en El Confidencial, un medio que se
publica exclusivamente online. En el ABC (que por supuesto hoy ha
abierto a doble portada con una foto del rey), los cabezazos contra las
paredes debieron estar a punto de poner en peligro la integridad
estructural del edificio. Debe ser  como que se case la hija de tu jefe,
y la exclusiva la dé otro…

Cuando Mariano Rajoy salió a hacer su anuncio, el supuesto secreto ya
había sido no solo filtrado por El Confidencial, sino comentado desde
todos los ángulos y puntos de vista posibles en Twitter – y en las
barras de todos los bares. Si estabas asomado a esa ventana permanente
del pulso informativo que es Twitter, la comparecencia de Rajoy ya solo
tenía el interés de ver el tono y las formas del anuncio. Los medios
tradicionales, no obstante, se pusieron a trabajar… ¡para sacar una
edición vespertina! Sí, de nuevo, repite conmigo: una edición
vespertina, una tirada especial de un periódico destinado a llevar a los
quioscos lo que todo el mundo estaba ya harto de saber. Edición
extraordinaria en papel… are you from the past? ¿Colas en los
quioscos? No me espero demasiadas, la verdad, salvo que quienes las
hiciesen saliesen después corriendo para no perder el turno en la cola
del geriatra. Al tiempo, empezaron a tratar de posicionar sus titulares
con estrategias diversas de SEO. Demasiado tarde: la información sobre
la abdicación del rey no se movió a velocidad de titulares ni de
buscadores… se movió a velocidad de hashtag.

La concepción de que es preciso poner en marcha la maquinaria
logística de un periódico para hacer una tirada vespertina, que lleve a
los quioscos lo que todo el mundo ya está harto de saber, es algo que
representa claramente a los directivos de los medios tradicionales. ¿Qué
tipo de valor piensan que aportan con ello? ¿Realmente piensan que la
gente pretende “coleccionar” la edición especial como “parte de la
historia”, para que amarillee en una pila de papeles que enseñar a
nuestros nietos? ¿O que de alguna manera alguien – que viva en una cueva
y se alimente de carne cruda, digo yo – va a pasar por delante de un
quiosco a las seis de la tarde y va a decir eso de “¡anda, mira las
portadas, el rey ha abdicado!”?

El hecho de que haya sido El Confidencial, uno de los medios que ha
logrado hacerse su hueco dentro de las rancias estructuras tradicionales
del periodismo español, el que publicase primero la noticia del día,
debería hacer reflexionar a mucho de esos directivos. ¿Cuánto valor
añadido generas cuando ni siquiera un periodista “de los de toda la
vida” acude a una cabecera tradicional a publicar esa noticia, y
prefiere en su lugar dirigirse a un medio “de nuevo cuño”  a filtrar la
noticia del día? (“nuevo cuño”… tan nuevo como esas “nuevas tecnologías”
de las que con temor reverencial hablan algunos… El Confidencial lleva
en esto desde febrero de 2001, ¡más de trece años!)

¿Realmente lo has hecho bien cuando por la razón que sea no
es tu medio, a pesar de suponerse el mejor informado en ese ámbito, el
que lo publica? ¿Cuando la discusión sobre el tema no tiene lugar en tus
páginas ni en tus hilos de comentarios – sí, esos que los periodistas
tradicionales directamente desprecian – sino en una red como Twitter?
Ah, y ¿cómo quieren los medios tradicionales paliar su inadaptación al
medio internet? No nos lo perdamos, porque tiene delito: cobrando un
canon a los medios en la red que difunden y comentan las noticias. Un
canon, volvamos a contener la respiración… ¡calculado en función de las
pérdidas de cada medio, como una manera de “premiar” su falta de
adaptación y la ineptitud de sus directivos! De verdad… ¿por esto
queréis cobrar? ¿O simplemente es que para redondear vuestras maltrechas
(con razón, visto lo visto) cuentas de resultados, habéis decidido
vender vuestra línea editorial al gobierno y poner en la calle a los
directores díscolos, como quien vende su primogenitura por un plato de
lentejas?

La moraleja del día de ayer es más que clara: si quieres estar
informado, asómate a Twitter, lee medios digitales… pero olvídate de los
medios que aún piensan en papel. Porque, sencillamente, se mueven a la
velocidad que el papel, ese medio que alguien tiene que imprimir en
rotativas y transportar en camionetas, les permite. A una velocidad
completamente absurda y carente de propuesta de valor en el mundo de
hoy. No es una cuestión de minutos ni de horas: es cuestión de estar a
la altura, de redefinir tu trabajo adecuadamente para adaptarlo a los
tiempos. Ya lo sabes: si te quieres informar, no vayas a un quiosco:
simplemente, mete la mano en tu bolsillo.