Sobre la ciberdemocracia y los casamientos

 Los compañeros de La Marea acaban de editar el libro: «La Uni en la calle. Libro de textos«. Un impagable, bonito y precioso trabajo.

Aquí mi contribución:

«¿Ciberdemócratas de palo?
Prácticas políticas en Red

«Desde siempre la práctica política ha estado condicionada por formalismos. Protocolos prefijados de antemano que marcaban los modos y esquemas para la participación. Al igual que en una boda los invitados se endomingan para disfrutar del banquete, la democracia representativa reserva ciertas ceremonias para los gobernados. A través de las elecciones la ciudadanía se implica y participa oficiosamente. Incluso para aquellos que se oponen a llevar corbata o tacones, el sistema reserva “la etiqueta de la disidencia” en forma de movimientos sociales o prácticas alternativas e informales de participación. Todo medido y estudiado. Los novios se dan el sí quiero, los gobernantes celebran “la fiesta de la democracia” y ambos, novios y representantes políticos, son felices y comen perdices.

Sin embargo, la medida de los tiempos somete a cambios a toda institución. Si en los banquetes nupciales se ha relegado al más profundo de los silencios al cóctel de marisco con salsa rosa, la irrupción de la tecnología ha modificado partes de la cómoda democracia. En este contexto, todo aquello disfrazado de ciber (ciberpolítica, ciberdemocracia, cibercampaña) se somete a dos enfoques que transitan entre los que inciden en la revitalización de la cultura política y los que destacan la degradación de la esfera pública surgida en un contexto digital.

Para los más optimistas, la práctica política en la red revitaliza modelos de información y acción colectiva. La desafección de la ciudadanía por la política convencional y sus gestores encontraría un enemigo en internet al surgir actividades digitales sin tantas restricciones (de esfuerzo, tiempo o acceso de información). Formas de participar más dinámicas y horizontales con sujetos autónomos y sintantas dependencias. Así, frente a las injerencias de familiares y amigos, los novios se emanciparían de su papel asignado. Nada de velos, rituales católicos ni canapés.

No obstante, la sombra de los agoreros planea sobre estas formas de participar en red. En el papel de “invitados incómodos al enlace” encontramos varias amenazas que confirman cómo la versión digital de la política es mucho más pobre y limitada que la analógica. Uno de esos inconvenientes reside en la pérdida del denominado capital social. Actuar y participar en política a través de internet establece lazos débiles que restan cohesión a las comunidades. Acudir a una manifestación, participar de una asamblea fomenta un sentimiento de pertenencia que a la larga se convierte en cooperación y solidaridad. ¿Se da esto cuando firmamos una petición vía internet? La ceremonia tradicional no sólo sella oficialmente un compromiso. Implica que los invitados se tomen cañas tras la ceremonia y generen confianza. Vínculos que a lo largo de todo el evento formarán una identidad colectiva. Muchos de éstos se mantendrán después, hasta el punto de que de “unas bodas saldrán otras”.

De igual modo, y como otra amenaza a la luna de miel de la política digital, habría
que preguntarse si este tipo de acciones provoca un activismo de segunda categoría. Frente a la voluntad de cambio social de la militancia convencional, las prácticas políticas exentas de riesgos y sin excesivo esfuerzo que se producen en la red pueden derivar en acciones “hiperrápidas” en las que se prima la expresión estética y la movilización frente a la reflexión. El resultado serían actos sin incidencia política e imposibles de integrarse en las vías institucionales de participación. Residuales en términos de presión y fiscalización de los gobernantes, pero preciosas, rápidas e instantáneas. Mucho marco incomparable, pero poco amor.

En definitiva, cualquier aproximación a las prácticas digitales en la red está plagada de matices, posiciones a favor y múltiples controversias. Tal vez haya llegado el momento de interpretar y celebrar lo que nos plazca. Participemos en política a través de la red y fuera de ella (si aún podemos establecer esta distinción). Disfrutemos de las ceremonias sean dónde y cómo sean. No juzguemos a nuestros ami- gos progres por desposarse con una fiesta de disfraces, ni a nuestros colegas más conservadores porque nos obliguen a ponernos la corbata y acudir a la iglesia. No pensemos que la verdadera política tiene una sola cara formal y convencional. Tal vez, sólo cuando integremos en la acción política recursos entretenidos, flexibles y expresivos comience a repartirse el pastel de la participación. Abramos la espita de las prácticas políticas híbridas, combinando escenarios digitales y “analógicos” en los que las redes sean las plazas y las calles los nodos. Porque en democracia, como en el amor, la importancia no está en la cantidad de los apoyos si no en la calidad de los procesos. Ah….. ¡ Y QUE VIVAN LOS NOVIOS Y LAS NOVIAS!

GlobalRev + GlobalResearch

Primera entrega de Pensamientos a Fuego Lento de este curso.

El martes 29 Bernardo Gutiérrez  (http://www.bernardogutierrez.es)
presentará las revueltas brasileñas en contexto global. Periodista,
fundador de la red de Innovación FuturaMedia.net, participante de la P2P
Fountation y recién incorporado al grupo de estudio de la UOC
#GlobalRev, Bernardo abordará las movilizaciones brasileñas. Las
enmarcará con las de Túnez, Egipto, España, México, EE.UU. y Turquía
analizadas por su grupo de trabajo en BCN (http://civilsc.net/node/59).
También prestará especial atención al contexto de oportunidad que
ofrece el mundial de 2014 en Brasil. Grafos, vídeos virales, diseño,
multitudes conectadas, sinergias redes-calles.
Bernardo hará un repaso
de las policéntricas revueltas cocinadas en el hashtag #VemPraRua de la
multitud sin nombre que todavía agita Brasil.

El encuentro, realizado en el seno del Máster CCCD (www.cccd.es),
se abre a todos los actores y sectores, interesados e implicados, en
estas movilizaciones. Consideramos esta una oportunidad excepcional de
reflexionar juntas – analistas y protagonistas – sobre las dinámicas de
autoorganización (tecno)política. Cuando ya hace casi tres años de las
revueltas árabes, la ola de contestación en curso – la que se ve y la de
fondo – presenta patrones comunes y especificidades dignos de ser
debatidos para comprender (y actuar en) el momento presente.

Nos vemos el próximo martes 29, de 18:00 a 20:00 en el Auditorio del MediaLab Prado.

* Este es un aperitivo de la intervención de Bernardo http://issuu.com/bernardogutierrez1/docs/vempraruabuena
** El acto podrá seguirse por el canal de streaming. http://medialab-prado.es/article/streaming

*** Lecturas recomendadas: Notas colaborativas elaboradas durante el encuentro #Globlrev en Barcelona: http://titanpad.com/globalrevnotas

Relatogramas

Otro regalazo del CCCD. El proyecto de Carla Boserman. Una incursión, excursión, apasionante sobre pensamiento, dibujo y relato en la era digital. Como cuenta su autora, esta «enlazadora de mundos»: Se cierra ciclo. Entregado, presentado y  celebrado ya puedo compartir
el resultado de un año de aprendizaje.Aquí está disponible mi trabajo
fin de máster, Relatogramas: Dibujo y cognición en laboratorios sin muros.
La que es para mí una pequeña tesis alumbrada con muchas ayudas y
personas de las que este año he aprendido mucho, una suerte, descubrir
que también se pueden dibujar mundos con palabras. Gracias a tantas
personas que formáis parte de este trabajo, por acompañar, escuchar, dar
luz, ánimos y sobre todo por la confianza.

Lula llama a tomar Internet

Imaginaos que recibís un mail de un ex-presidente español que os dice:

«Vamos utilizar esta herramienta fantástica que es internet para hablar de
nuestro proyecto, mostrar lo que ya hicimos y, claro, oír críticas,
sugerencias y cuestionamientos. Ese debate es esencial para que consolidemos aún más la trayectoria de crecimiento, democracia y disminución de desigualdades que nuestro país viene recurriendo».
No encontrarás esto en tu bandeja de entrada de correo. Todos los ex-presidentes españoles se aseguraron muy bien de controlar la mayoría de los medios convencionales (y, por supuesto, RTVE) para cantar sus hazañas.
Pero le ha pasado a mi colega Vera Chaia. Aquí tenéis un video de ella.
Ayer le llegó el email de Lula que reproducimos más abajo. El mensaje da material de sobra para que reflexionen sobre él todos los gobiernos (y partidos) para los que los medios convencionales son el principal enemigo. Y da mucho para pensar al hilo de la propuesta de la ahora presidenta Dilma Rousseff, que se declaró a favor de una gobernanza mundial de Internet: “un marco civil multilateral para la gobernanza y uso de internet”. Aquí tenéis su discurso entero en inglés.

Y acababa así:

«Necesitamos
crear mecanismos multilaterales para la red mundial que puedan garantizar
principios tales como: 
«-Libertad de expresión, privacidad del individuo y
respeto a los derechos humanos. «-Gobierno abierto, democrático y
multilateral,
ejercido con transparencia mediante el estímulo de la creatividad
colectiva y la participación de la sociedad, los gobiernos y el sector privado. 
«-Universalidad que garantice el desarrollo social y humano y la
construcción de sociedades inclusivas, no discriminatorias. 
«-Diversidad
cultural
, sin la imposición de creencias, costumbres y valores.
«-Neutralidad de la red, guiada solo por criterios técnicos y éticos, que
hagan inadmisible su restricción con fines políticos, comerciales, religiosos o
de cualquier otra índole. 

«Explotar todo el potencial de la internet
requiere, por lo tanto, regulación responsable, que asegure al mismo tiempo
libertad de expresión, seguridad y respeto a los derechos humanos»

Gorgueldoc

Este es el proyecto mejor valorado de la primera promoción del Máster CCCD.
Para verlo, pinchad aquí.

Esta serie documental, creación de Tais Bielsa Rey: homelessvideo@gmail.com, persigue varios objetivos: servir como
herramienta comunicativa en la defensa de la cala de El Gorguel como
espacio habitado, conocer la identidad de sus gentes y abrir un debate online y offline ,
en torno a la idea de comunidad y autogestión en custodia de unos
recursos comunes y de un patrimonio inmaterial, de unos modos de vivir,
estar y relacionarse.

La cala de El Gorguel, en la costa de Cartagena y lugares
próximos, como Portmán y la Sierra de La Fausilla, se ven amenazados
ante la futura construcción de un macro puerto, una terminal
internacional de contenedores, cuya puesta en marcha ha sido anunciada
para el año 2015. La Autoridad Portuaria de Cartagena, con el apoyo
incondicional de la Administración Regional de Murcia, promueve esta
iniciativa desde el año 2006.

Desde entonces, este megaproyecto ambicioso y polémico, cuenta con la
oposición de varios colectivos: Los vecinos de El Gorguel y distintas
agrupaciones de la región, vinculadas tanto a la conservación del
patrimonio cultural minero, como a la defensa medioambiental, critican
la dudosa viabilidad económica del macro puerto y su alto coste social y
medioambiental.

La construcción del macro puerto pondría fin a la Cala de El Gorguel
como espacio habitado y afectaría negativamente a la regeneración y
conservación de una zona históricamente castigada por el impacto de la
minería y la industria.

Gorgueldoc ofrece varios documentales en torno a la
identidad y defensa de este territorio amenazado. Un relato coral,
dividido en capítulos temáticos, en los que intervienen los principales
afectados y parte del tejido social implicado en esta lucha: Asociación
de vecinos de El Gorguel, Liga de Vecinos de Portmán, Fundación Sierra
Minera, Asociación de Naturalistas del Sureste, Ecologistas en acción y
otros actores individuales implicados en la conservación y puesta en
valor del patrimonio cultural e histórico de la zona.

Partido X: política de futuro y sin complejos

Se aproxima el Día de la Bestia, que diría Alex de la
Iglesia: el 12 de octubre. Y los ultras recabarán más atención que el Partido X
cuando hizo públicas algunas de sus caras. Los camisas azules apenas
necesitaron darla hasta ahora. Gran parte de su proyecto estaba a salvo. Ahora,
que el Régimen del 78 hace aguas, la dictadura y la cultura política de la
Transición se revelan como la antipolítica typical
Spanish
. Los partidos que aún no condenaron el franquismo y las elites herederas
del botín son enemigos de la democracia. Los fachas de la Plaza de Oriente, los
centuriones menos acomplejados. Pero la falta de complejos ha cambiado de
bando.
Los tertulianos del Régimen tildan de antipolítico al
Partido X. Los hijos del zombi Paco, que cantó Siniestro Total, estigmatizan a
profesionales comprometidos, activistas de largo aliento, gentes anónimas que
se reclaman como actores políticos de pleno derecho. Y esto representa todo un
anatema para quienes nos gobernaron diciéndonos, como su mentor, «no se
meta en política». Un sacrilegio para los gobernados que, definiéndose
«apolíticos», comulgaban con una democracia
clerical
, inquisidora de quien desafiara los tabúes de la
Transición.
El Partido X se propone disputar un caladero electoral hasta
ahora vedado a quien no mendigase permiso: un puesto en unas listas cerradas. Desde
las redes sociales (mejor de carne y hueso, antes que digitales) se quiere desalojar
a las redes clientelares que han secuestrado las instituciones. Se impugna la
antipolítica de los que primero se erigieron en padres sangrientos de la patria
y, después, evolucionaron o engendraron a los padres de la Constitución.
Acabaron amputándole la dimensión social, al reformarla en agosto de 2011. Y
ahora actúan, una vez más, como cirujanos de hierro, indiferentes a los costes
sociales. Siempre prefirieron amputar antes que injertar.
Ahí reside la principal novedad del Partido X y no tanto en
sus tintes cibernéticos. Será «el partido del futuro», como dicen, si
logra abrir vías a la savia ciudadana que desde hace tiempo no encuentra
capilares por los que circular en las instituciones. Para entender sus
propuestas, cabe concebirlas como injertos; y a sus protagonistas, virus inoculados
en el sistema. Tarde o temprano contagiarán a otras formaciones políticas. De
hecho esa era su propuesta inicial: que alguien recogiese su programa y les
evitase presentarse a las elecciones. Si alguna formación tomase el testigo, al
menos tendría el futuro asegurado.
En comparativa internacional el Partido X es la forma más
avanzada de partido red, como el 15M lo es entre los indignados occidentales. La
elaboración colaborativa de un programa, en ausencia de una estructura formal o
partidaria previa o de una ideología concreta, no tiene precedentes. Tampoco ningún
Occupy occidental cuenta con los siete de cada diez ciudadanos que, según las
encuestas, suscriben posturas quincemayistas. Son los mismos que consideran a
los políticos como un problema y les tienen la misma baja estima que a los
banqueros. Ese cuerpo electoral ha finiquitado el bipartidismo. Y el Partido X dice
que va a por 1.2 millones de votos en las elecciones europeas y a por 3.5 en
las generales. Fueron las cifras que aportó el exdirectivo de Gallup que les
acompañó en la presentación de Madrid. Triunfalismo de partida, sin duda, pero
formulado por quienes no tienen nada que perder. Por eso se atreven a lo que
otros temen.
El futuro no es solo de los herejes de la Transición. Lo es
también de quienes ofrezcan estructuras de participación acordes con los
saberes y las competencias de los ciudadanos. Partidos que actúen como espacios
de socialización política y solidaridad. Y cuya arquitectura favorezca la
cooperación y la transparencia. El Partido X ha recogido la pulsión de una
democracia de código abierto y libre. Desde hace años ese código se desarrolla
en las calles y está proscrito en las instituciones. Sería un error descomunal
que todo quedase en proclamas ciberfetichistas, en llamadas a hackear y
reiniciar el sistema que se quedasen en retórica narcisista proyectada solo en
las pantallas.
Sería un error (tanto del Partido X como del resto de
partidos) olvidar algunos principios que inspiran su proyecto. Cualquier
candidatura electoral debiera rescatar la política amateur, que pone el amor al bien común antes que el cargo. Desde
esa posición el cargo representa, ante todo, una carga; y su acumulación en pocas
manos, un monopolio intolerable. La democracia de los comunes (commons) necesita también aprovechar el conocimiento
experto distribuido en la sociedad. Los especialistas señalarán las políticas
factibles, los riesgos que conllevan y alentarán el pragmatismo. La ciudadanía
interpelándoles, aceptando o vetando sus propuestas recordarán los valores
sociales que, al final, debieran determinar los costes y beneficios que
conlleva toda decisión política.
Estos principios importan más que las propuestas concretas
del Partido X. El ciudadanismo de los partidos en red no está exento de acabar
en un adanismo infantiloide: inconsciente de la imposibilidad de gobernar para
el 90%. Se trata más bien de prototipar nuevos artefactos políticos. Igual que
las mareas del 15M han realizado el trabajo sindical, hay que ensayar dinámicas
que ahora están excluidas de los partidos. Su faccionalismo les impide ser
inclusivos. Su dogmatismo ideológico e identitario paraliza su capacidad de ser
transversales. Su obsesión electoralista les hace olvidar que el valor de un
triunfo en las urnas depende de la calidad del debate social que lo precede. Su
amarre a unos medios alineados editorialmente, les impide concebir las TIC como
recursos que desarrollamos entre todos. Sus webs y las cuentas oficiales en
Facebook y Twitter siguen los modelos del autobombo, el verticalismo y la crispación.
La clave no es tanto el programa y las medidas concretas del
Partido X, aunque también. Ni siquiera su suerte electoral. Lo peor sería que,
como les pasó al resto, la organización se convirtiese en un fin en sí mismo.
La democracia del siglo XXI, si va a ser real, no será ¡ya! Nos queda un largo
camino para reformular los tres poderes clásicos, adaptándolos a un nuevo
modelo en red. Demos paso a una ciudadanía que ya actúa de cuarto poder. Intenta
aplicar en las calles la sanción política porque la rendición de cuentas no tiene
lugar en los parlamentos, apenas en los tribunales y, menos aún, en las sedes
de los partidos. Quienes ahora son contrapoder están dando el paso de asumir
tareas de gobierno y legislativas. Escriben un código democrático, abierto a la
modificación y de libre uso. Como la democracia. Y punto.
Publicado en Público.

Miel de Barrio



La urbes se van a llenar de abejas y flores de nuevo. La Apicultura Urbana ha llegado para quedarse.

El próximo día 10 de octubre 2013 a las 20:00 en Medialab-Prado de Madrid dentro del marco del laboratorio gastronómico Foodlab, María Vega y David Rodríguez AKA Tina Paterson presentamos el proyecto: «Miel de Barrio: Apicultura Urbana DIY», un grupo de producción que pretende crear una red activa de apicultores urbanos a partir de metodologías de trabajos participativas y abiertas.

Nos interesan propuestas manifestaciones artísticas y con las abejas como protagonista se quiere acercar a los ciudadanos los problemas ecológicos y medioambientales que en la actualidad padecen los espacios urbanos.

Una innumerable lista de ciudades del mundo desde Berlín, Londres o New York, se han sumado o están volviendo a instalar colmenas en los tejados de edificios públicos, hoteles, espacios comunitarios o viviendas particulares.

Además, aficionados, artistas, empresas de alimentación o chefs valorados se han introducido a la producción local de miel. La comunidad de Apicultores Urbanos está teniendo cada vez más adeptos, por su accesibilidad para todo y, la capacidad para impulsar la cohesión entre los vecinos del barrio.

Miel de Barrio aspira a acercar a todos la apicultura urbana, abrir puertas, tejados y cerrar tópicos.

Os esperamos.

Más info de este evento en el meetup de Medialab-Prado: http://www.meetup.com/Medialab-Prado
O en nuestro facebook: https://www.facebook.com

mieldebarrio.wordpress.com

La fórmula Jenofonte o la esclavitud como innovación

El Dr. A. I. Cibergolem lanza un nuevo aguijonazo: pica, pica… rasca, rasca. ¿Queríais innovación? Viene de la mano de la esclavitud laboral voluntaria.

No
hay ningún hombre absolutamente libre. Es esclavo de la riqueza, o de la
fortuna, o de las leyes, o bien el pueblo le impide obrar con arreglo a su
exclusiva voluntad
  (Eurípides).

Para
ser libres hay que ser esclavos de la ley (
Marco Tulio Cicerón).
La
democracia significa poder ser esclavo de cualquiera (
Karl Kraus).
Andamos en estos tiempos de crisis
galopante los estudiosos de la economía y la tecnología preocupados por el tema
tan traído y llevado de la innovación, pero parece que no nos hemos apercibo de
la gran labor que el gobierno ya está desarrollando discretamente en este campo
y especialmente en el ámbito laboral. La clave de la innovación que con un
perfil propio hemos de implementar en nuestro país poco tiene que ver con el
mantenimiento o incremento de los recursos públicos de I+D+i, como con diseñar
y aplicar legislaciones específicas que desarrollen planteamientos audazmente
innovadores en las áreas críticas de nuestra economía que pueden estimular un
nuevo ciclo productivo realmente competitivo.
Es así que la innovación en un país sin
ADN industrial como el nuestro no depende del apoyo a la investigación como de
la implantación y aprovechamiento de nuevas fórmulas de empleabilidad que exploten
y amplíen al máximo los nuevos nichos laborales disponibles como el
‘precariado’ (Guy Standing). En este sentido, gracias al impulso de la actual
reforma laboral (y las nuevas por venir), nuestro gobierno pretende abrir una
brecha decisiva en el paro al tiempo que atiende las recomendaciones de la
Troika. La línea innovadora del Gobierno consiste básicamente en derogar
progresivamente los obsoletos y onerosos derechos laborales, para sustituirlos
por una nueva visión de la ‘flexibilidad absoluta’.
¿Cuál es el secreto de este nuevo
enfoque? No ha sido un hallazgo de los think thanks del neoliberalismo
anglosajón sino de una inteligente recuperación de la sabiduría mediterránea de
los griegos; Y no nos referimos a la del apocado gobierno actual de Antonis
Samarás sino a sus gloriosos antepasados, los griegos clásicos, padres de la
filosofía y creadores del concepto de innovación…la base de lo que llamaremos
la ‘fórmula Jenofonte’ en honor a su inventor, el filósofo e historiador de la Anábasis.
Como recoge el investigador candiense de la innovación Benoît
Godin en  “Innovation and Conceptual
Innovation in Ancient Greece”, Jenofonte (ca. 431 a. C. – 354 a. C.) introdujo
el concepto de “innovación” o “kainotomía” (kainotomia, palabra que se usa aún
en el griego contemporáneo con el mismo sentido de “innovación”). En Los caminos y los
Medios
(Poroi), el último libro que
escribió Jenofonte, un breve ensayo económico, trató de encontrar una solución
a la maltrecha economía ateniense y en este relata como se dirigió a la ‘asamblea de los 500’ que gobernaba Atenas para proponerles
la compra de ‘esclavos públicos’ con el fin de alquilarlos en las minas. La
idea consistía en que siendo escaso el número de nuevas minas en la época, por
los gastos que ocasionaba abrirlas, si el estado alquilaba los esclavos, los
fondos necesarios para hacerlo se reducirían sustancialmente. Esto es, se
conseguiría un beneficio abundante, la ciudad sería más fuerte y el pueblo
sería más disciplinado. Fue así el precursor de la economía de escala y de los
estímulos estatales a la iniciativa privada, todo un adelantado de su época…
He
aquí la revolucionaria ‘fórmula Jenofonte’ que podría actualizarse en nuestra
época y circunstancias: convertir a los trabajadores actuales en una suerte de
‘esclavos’ en régimen de alquiler para ahorrar drásticamente los gastos de
producción y así elevar exponencialmente los beneficios empresariales (con el
apoyo del Estado quien dispondría de otra fuente de ingresos) y lo cual
devolvería la competitividad a nuestro país, en su lucha desigual con chinos y
africanos. Los trabajos temporales, basura, sumergidos, minijobs, etc. serían
la avanzadilla de este nuevo trabajo-esclavo voluntario, que obviamente no se
significaría por la propiedad del esclavo, sujeto a compra-venta, vejaciones y
latigazos, sino por su honesta regulación y transparencia bajo control público.
En
la antigüedad clásica ya se practicó una fórmula del esclavitud que encajaría
con la figura que se propone: la esclavitud por
deuda
o apremio individual. Esto
es, una esclavitud limitada y aceptada voluntariamente por necesidad económica,
como ya prefiguraba genialmente “Stico” (1985), esa estupenda película de Jaime
de Armiñán en la que Fernando Fernán-Gómez interpretaba a un catedrático de
derecho romano en apuros que se empleaba como ‘esclavo’ voluntario en casa de
un discípulo, a cambio de casa y comida… ¿No existe una deuda externa
galopante? ¿No son los ciudadanos deudores de cantidades ingentes a no se sabe
quién? Por tanto el nicho potencial de posibles esclavos es cada vez mayor.
Aumentaría así con cada nueva emisión de deuda pública.
En
la actualidad esta fórmula sería interesante para parados de larga duración o
mayores de 50 años, jóvenes en busca del primer empleo, emigrantes sin papeles,
pendientes de desahucio hipotecario, jubilados en riesgo de exclusión, mujeres,
etc. La derogación o suspensión parcial o total de los derechos laborales (no
de los derechos políticos; señores, ¡hay que seguir votando!, en esto también
somos griegos) a cambio de un salario mínimo de subsistencia sería
perfectamente aceptable y legítima para garantizar el bien mayor: la
supervivencia. A diferencia de los antiguos, los nuevos podrían votar, esto es
así una innovación sobre la esclavitud.. De esta manera prácticas denigradas
hasta hora por los sindicatos como el despido libre, las horas extras
obligatorias (remuneradas o no), los trabajos por horas, la movilidad laboral,
la eliminación de la prestación social por desempleo, etc. tendrían su encaje
normativo y legal. No se trata de implantar la vieja esclavitud sino de
regularizar el contrato-esclavo, que podría desarrollar diferentes e
imaginativas modalidades. ¿No se quisieron legalizar contratos de sesenta horas
semanales? ¿Por qué tanta timidez y miramientos? ¿No es conveniente simplificar
la legislación laboral? ¿Qué mejor remedio entonces?
Si
la esclavitud ilegal de la mano de obra extranjera ya no está disponible,
convirtamos a ese ciudadano patrio, desesperado y hambriento, en esclavo.
Démosle esperanza a él y a su familia, ofrezcámosle un futuro. La innovación en
nuestro país y en las economías del sur de Europa ha de seguir esta ‘fomula
Jenofonte’, que ya se practica, con gran éxito, de manera informal y vergonzante
en el Tercer Mundo. Si queremos sobrevivir en el fondo de la crisis, hagamos el
sacrificio –sin sangre ni lágrimas, solo un poco más de sudor- empezando por
nuestro ámbito estratégico, el sector servicios, la hostelería y el turismo. La
Costa del sol y Eurovegas pueden convertirse en el laboratorio europeo para el
contrato-esclavo.
Algunos
malintencionados e ignorantes quizá tengan la tentación de tachar nuestra
fórmula de pura sofistería (otro útil invento griego), pero nuestro
razonamiento proviene de las más nobles esencias. Si Platón demostró en su diálogo Menón que cualquier esclavo es capaz de
raciocinio, ¿no será un trabajador actual capaz de razonar que es mejor la
esclavitud a la muerte? ¿No reconocerá en ello una de las innovaciones históricas
más importantes para la paz social? La crisis nos ha
impuesto la disyuntiva: la esclavitud o la muerte, la recesión, la sublevación,
es decir, el caos y el abismo. La esclavitud es la vida y los derechos
laborales son el paro, el hambre y la muerte de los trabajadores y de la
nación. La opción, opinan el gobierno y los economistas sensatos, es clara e
inexorable. La vanguardia (greco-hispana) de la flexibilidad absoluta se llama
hoy esclavitud laboral voluntaria y,
si bien ha sido sugerida por nuestros amigos los ‘bárbaros germánicos’, hemos
de enorgullecernos de que sea una genial (re)invención sureña, que debiera
servir de modelo para desarrollar nuestro específico mercado de la innovación;
basta con cambiar con determinación algunas leyes –un gasto ínfimo de papel
digital en el BOE y un comité de expertos bien dispuesto y engrasado de los
cuales siempre hay en abundancia- para levantar a un país derrotado. Después de
la reforma laboral se impone la ‘Ley de la esclavitud voluntaria’, la
quintaesencia de la austeridad. Es preciso seguir sin vacilaciones ni titubeos
keynesianos esta nueva política iniciada por nuestro gobierno y exigir a los
sindicatos (cada vez más desnortados) una nueva era de paz social, basada en
esta nueva concepción de la esclavitud. Este es el reto: si queremos que
nuestra democracia prevalezca, necesitamos re-innovar e invertir en esclavitud
voluntaria mediante un gran pacto social…
Frente
a los científicos díscolos y masones y la revoltosa ‘generación becaria’ del
15-M que agitan el panfleto de la Carta
abierta por la ciencia en España
para arrancar a nuestro gobierno un mayor
porcentaje de los presupuestos para investigación, promovamos una drástica
reducción e incluso su eliminación y la alternativa patriótica de una nueva economía
del conocimiento basada en una legislación fieramente audaz. Por fin nos hemos librado del
carpetovetónico consejo unamuniano “¡Qué inventen ellos!” y gracias al genio de
nuestro europeísta gobierno, nos hemos puesto manos a la obra, innovando gracias
a un imaginativo salto atrás en el tiempo, al origen mismo de la innovación…
¡La ‘fórmula Jenofonte’ será más
rentable que la de Coca-Cola! ¡El futuro será la esclavitud voluntaria o no
será!
Dr. A. I. Cibergolem, experto en
innovación patafísica del FakeLab
Imagen: Descripción de un esclavo sobre un altar, mientras mira el bolso que está a punto de robar, c. 400-375 BC, del Louvre, tomado de la Wikipedia.