Buenas Tácticas

14.05.2013 19:00h – 20:30h
Lugar: Medialab Prado · Plaza de las Letras, C/ Alameda, 15 Madrid

Tercera sesión del programa Hacer Barrio: Nuevas comunidades productivas, coordinado por David Rodríguez, sobre la historia del Barrio de las Letras de Madrid y la vinculación entre Medialab y las comunidades productivas locales.

Colaboran: Lurdes Fernández y Luis Tamayo
Acceso libre.

Programa

19:00h – 20:30h: De charla con miembros de la comunidad de los que, desde la innovación quieren crear vínculos entre el arte y la empresa.

Buenas Tácticas

Buenas Tácticas (http://www.offlimits.com/buenastacticas) es una radiografía y análisis de las diferentes iniciativas, proyectos, acciones que están vinculando el mundo del arte y la innovación con el mundo empresarial e institucional.

La innovación se produce cuando cuestionamos viejas ideas y prácticas y planteamos nuevas metodologías de interacción y aproximaciones creativas a los problemas. Para ello es conveniente que nos sumerjamos en campos de experiencia y conocimiento alejados de nuestros marcos de referencia y que intentemos rupturas en las aproximaciones tradicionales a nuestros retos y problemas.

El mundo artístico creativo, por otra parte, es un auténtico catalizador de ideas, rico en pensamiento disruptivo, aproximaciones creativas y experimentación, capaz de hacer un uso diferente de la información y abrir nuevos caminos de actuar y pensar. No obstante su implicación en la “economía real” es prácticamente nula.

Desde hace meses Buenas Tácticas ha acometido una investigación en la que consiste en una serie de entrevistas a empresas y creadores, de los que, junto a un “desk research” sobre las aproximaciones y proyectos que ya están trabajando en esta línea de relación organizaciones-creadores para extraer conclusiones prácticas para la aproximación de estos dos mundos para inyectar creatividad e innovación.

En esta sesión, presentaremos los resultados de este estudio, a artistas y empresarios, a la búsqueda de alianzas satisfactorias para ambos campos, y se abrirá el debate al tema de la financiación en los espacios culturales en este momento de crisis económica.

Objetivos del grupo de trabajo:

– Atraer, conocer, pensar y tramar actividades de actitudes productivas y modos de relación en Madrid.

– Sesiones de charla y debate. Incluyen la presentación de proyectos para construir un nuevo mapa de la Economía Productiva, Colaborativa y la Memoria de la ciudad de Madrid, en concreto del Barrio de Las Letras. A partir de la reconstrucción del pasado industrial, entendido como generador de comunidades de trabajo sostenibles.

Hacer Barrio: Nuevas comunidades productivas

Medialab-Prado, a pesar de llevar más de 7 años en los bajos de la Plaza de las Letras es una institución muy poco transitada por la mayoría de los vecinos que la circundan. Pero la nueva ubicación de este programa municipal en la Serrería Belga y su mayor visibilidad le empujan a tejer y reforzar los vínculos con el Barrio de las Letras en el que se ubica.

En los próximos meses, coordinados por David Rodríguez se pondrán en marcha actividades para hacer de Medialab-Prado un espacio productivo integrado en el barrio a partir de una serie de encuentros para contar el proyecto de la Serrería Belga a nuevos agentes productivos de la ciudad de Madrid.

www.medialab-prado.es

J. Valenzuela: “La era de los dinosaurios mediáticos ha terminado.”

dinosauriosMar, de Yorukobu, nos regala otra crónica magnífica del congreso que cerramos ayer.


La situación del periodismo, en la actualidad, podría explicarse
utilizando la teoría de las Formas de Platón. En el mundo de las ideas,
el periodismo sigue siendo un contrapoder. En el mundo sensible, en
cambio, ha sido maleado, y muchos medios de comunicación no son hoy más
que fieles servidores de los intereses de grandes corporaciones y grupos
políticos.
En la universidad Rey Juan Carlos se están replanteando el papel del “periodismo crítico”.

¿¡Periodismo crítico!? “Me parece triste que tengamos que adjetivar el
periodismo. Es una profesión comprometida con la verdad que podamos
descubrir. Está comprometida con la ciudadanía y, por supuesto, ha de
ser crítica con los que intentan esconder la verdad. Y los que intentan
hacer eso son siempre los mismos: políticos y banqueros”, dijo el
periodista Javier Valenzuela. “Hablar de periodismo crítico debería sonarnos a redundancia”.

El director de tintaLibre pegó un hachazo a las teorías de los agoreros que hablan del fin de esta profesión. “Decir que el periodismo está muerto es una gilipollez monumental.
Hay compañías que no han sobrevivido, pero los medios y las empresas no
son el periodismo. Es una profesión anterior y posterior a esas
compañías. En las democracias occidentales lleva vivo más de dos
siglos”, indicó en el Congreso de periodismo crítico.
“Hacer periodismo hoy es muy barato. Crear un blog en WordPress cuesta 0
euros. El hosting, 30 euros al año; una web, otros 30, y eso me permite
tener un medio”.

Valenzuela procede de un medio que, con el tiempo, se fue haciendo grande e incluso una referencia, El País. Pero hoy, según el granadino, ese diario “pertenece a los grandes dinosaurios que están falleciendo”. Y, en su lugar, “necesitamos pequeños medios, ágiles, flexibles sin necesidad de una vocación generalista. Hay mucha gente que lo está haciendo ya”.

El autor del blog Crónica negra
asegura que “la era de los dinosaurios mediáticos ha terminado. Es
insostenible”. Y, además, lo escribió en un artículo titulado Periodismo sin adjetivos
en referencia a las jornadas en las que iba a participar: “Algunos
gurús, determinados soportes y formatos, ciertos medios mastodónticos y
no pocas empresas aventureras están ahora en crisis, ciertamente. Pero el
periodismo, que es otra cosa, algo anterior y posterior a todo eso,
algo de otra dimensión, tiene por delante una nueva edad de oro”
.

Este periodismo de nueva generación debería volver a
su esencia y despojarse de muchos de los tics adquiridos en los últimos
años, cuando se convirtió, a menudo, en replicones de los comunicados
de gobiernos y empresas. Los departamentos de comunicación enseñan a los
periodistas a hablar de “operación alfombrado” cuando un país cosía a
bombazos a otro o de “migración exterior” cuando se trata de emigración
forzada por la falta de expectativas en este país.

“El periodismo es la no aceptación de los eufemismos con los que los poderes quieren llamar a sus intereses.
Es llamar al pan, pan y al vino, vino. En España hablan de ERE; en
Francia, de Plan social y, en realidad, son despidos masivos. Esas
palabras provocan el rechazo de la ciudadanía. Por eso los poderes crean
los eufemismos y toda la prensa los utiliza”, comentó. “Al tirano
[Hosni] Mubarak lo llamaban el presidente de Egipto. Pero era el tirano o
el dictador o, como yo le decía a veces, el nuevo faraón. Hay que
negarse a utilizar eufemismos”.

¡Pa habernos matao!

El escritor hizo un repaso de la historia del periodismo en las
últimas décadas para explicar por qué se ha llegado a la situación
actual. “Cuando comencé a hacer periodismo, a mitad de los 70, un
periódico local, The Washinton Post, había derrocado al presidente estadounidense Nixon. Mi generación empezó a trabajar con la idea de que el periodismo servía para algo”.
En España, en esa época, “se produjo una edad de oro en la prensa que coincide con la transición democrática. Nace El País, Diario 16 y otros medios. Esa edad dorada de los diarios contemporáneos duró hasta finales de los 80”, continuó.

“En los 90 ocurren dos cosas. Por una parte, se derrumba la URSS. El
malo soviético desaparece y llega el neoliberalismo. Y por otra, se
produce un gran momento mediático en la primera Guerra del Golfo. La
cubre la CNN y todo el mundo descubre ese canal porque muestra
en directo el bombardeo de Bagdad. A partir de ahí se rompe el ciclo de
que los diarios impresos marquen la agenda y pasan a dictarla las
cadenas de TV en continuo. Pero ¿qué pasa? La televisión es espectáculo y los medios impresos empiezan a perder la batalla y mirar a la TV.
En España coincide con el nacimiento de Antena3 y TeleCinco. Se
establece un modelo de negocio basado en tener audiencia. Es la lógica
televisiva: para tener audiencia, debo tener espectáculo. Colin Power
dijo que habían perdido la guerra de Irak por la prensa y, con esa
excusa, decidió que el Pentágono controlara la información que daban los
medios. Así, en la guerra de Kuwait, dijeron: Vamos a llevar a
periodistas empotrados y vamos a controlar nosotros qué información
dan”.

CNN impuso en la prensa internacional la idea de instantaneidad,
según Valenzuela. “Pero, antes de preocuparnos por que algo sea
instantáneo, tenemos que ver si lo que decimos es correcto. El modelo
televisivo es de instantaneidad porque esto trae muchos espectadores y
ahora muchos tuiteos, muchos facebookeos y mucha publicidad”.

El periodista citó la evolución de El País como un ejemplo de este paso del interés por informar al interés por sumar beneficios. “Los viejos buenos periódicos procedían de familias.
Así nació El País, de la familia Polanco. A partir de los 90 decide
convertirse en un grupo multimedia. El dinero generado se guarda en
Suiza, al 2%, y la compañía empieza a concentrar más medios”.

“El señor [Jesús] Polanco, que retenía más el asunto, muere. Él era
un empresario más conservador, pero llega Juan Luis Cebrián y dice: ‘Yo
quiero ser como Murdoch’.
Compra periódicos y televisiones en América Latina con el dinero que
tenía y que no tenía. Pudo hacer esto hasta que llegó la crisis de 2008 y
los bancos plantearon: ‘Nos deben miles de millones de euros de su ambición megalómana.
Nos vas a sanear esto despidiendo a trabajadores y despiezando el
grupo’. El periódico, mientras tanto, publicaba artículos sobre ‘la
injusta reforma laboral’ y, al poco, empieza a aplicarla su propia
empresa”.

La gula económica de estos grupos mediáticos ha destruido gran parte
de la esencia del periodismo, según Valenzuela. Reescribir una nota de
prensa es más barato que salir a buscar noticias. Esta lógica se ha
aplicado durante los últimos años y eso ha llevado a que “el 95% de la
supuesta información que se publica hoy proceda de gabinetes de
información. Esas compañías preparan mensajes cortos, directos… Preparan
el corto de TV perfecto… Todo para que los periodistas no tengan nada
más que hacer que copiar y pegar. Han sido los medios más que los periodistas los que han aceptado publicar un producto precocinado desde arriba.
Los medios los usan porque sale más barato. Así no tienen que enviarte a
ningún sitio. El periodismo es caro y hay que abaratar los costes.
‘¿Para qué enviar a un periodista si tenemos el comunicado que han
enviado desde la calle Génova? Le das una vuelta y ya está’. En esa
lógica de abaratamiento, el mundo del establisment y la prensa (el mismo mundo) conseguían que el 80% de la información llegase precocinada y con muchos eufemismos”.

infoLibre

Javier Valenzuela comentó que en sus nuevos proyectos, infoLibre y tintaLibre, pretenden desvincularse de ese periodismo de quinta gama. “No vamos a ruedas de prensa sin preguntas. Las ruedas de prensa no tienen el menor interés. Y menos en España. ¡No vayamos!”.

El escritor relató que hace unos meses se juntaron personas que habían sido despedidas de Público, El País, RNE y otros medios. “Pusimos nuestra pasta junto a la de un grupo francés [Mediapart] y empezamos a trabajar. Desde el primer momento nos dijimos”:
 – “Queremos ser un medio pequeño, con sueldos mileuristas y una plantilla reducida. Preferimos tener sueldos modestos que cobrar el paro”.
– “Queríamos que fuera digital. En el XXI tienes que ser digital. El papel es costoso”.
“El periodismo se paga y se cobra (los periodistas
cobran y los lectores pagan). Un modelo de todo de pago no se puede
llevar a cabo en España pero sí funciona una fórmula mixta. Iremos
creciendo en el pago y el objetivo es que sea de pago en su totalidad”.
– “¿Por qué tenemos que seguir lo que dice Cebrián sobre la muerte del papel? El papel no está muerto
y si el dinero no nos da para un semanal, hacemos un mensual. El
formato papel gusta a la gente. Hemos vendido 15.000 ejemplares del
número 1, a un precio de 3 euros, sin haber hecho ninguna publicidad
para anunciarlo”.
– “Si no cobramos de lo que hacemos, ¿de qué vivimos? No creemos en el populismo del todo gratis. Lo que hace un periodista tiene un precio. El periodismo siempre se ha pagado. Nadie regalaba The Washington Post.
Yo quiero tener algo de dinero que me permita viajar para escribir
reportajes. Alguien me tiene que pagar. Puede ser una empresita. No
tiene que ser un dinosaurio. ¿Es esto contradictorio con que haya medios
gratis? No. En EEUU había prensa gratuita mientras se hacía The Washington Post (TV pública, medios privados…). Es una forma más de garantizar la libertad e independencia de la prensa”.

Estos pequeños medios de nueva generación, como infoLibre, eldiario.es
o una larga lista de cabeceras, están poniendo en jaque a los productos
periodísticos de los emporios de comunicación. Lo que bien podría
llamarse periodismo de átomos es la reacción y
consecuencia de un final de siglo XX y principios del XXI obsesionado
por la mercantilización de la información, la libertad y todo lo que le
quedara a mano.

Platón llevaba razón. En el mundo sensible la prensa es imperfecta.
Pero, en el mundo de las formas, se mantiene intacta la inspiración: un
periodismo independiente del poder y, además, actuando como contrapoder.
Imagen de wikimedia.org reproducida bajo licencia CC.

Periodista: hacker + DJ + guionista de series

Mar, de Yorukobu, cubre el congreso que han organizado «mis» mejores alumnos en años. La tostamos entera aquí. Mil gracias, Mar. La foto, de uno de los «mongolos» que nos regaló peinetas hace unas horas…

Hablar de periodismo crítico es como hablar de agua mojada. “Es una
redundancia. El periodismo o es crítico y es un contrapoder, o está al
servicio de una institución o una empresa y no tiene sentido”. Pero la
actualidad no solo pide un periodismo crítico. Es imprescindible un
“periodismo autocrítico”.

Pero Víctor Sampedro,
catedrático de opinión pública y comunicación política de la
Universidad Rey Juan Carlos (URJC), de Madrid, no diría esto si no
pensara que “hemos llegado a una situación en la que muchas personas han
dado claramente la espalda a los medios de comunicación. El periodismo se ha vuelto complaciente con los poderes
y por eso la sociedad le da la espalda (…). La prensa convencional no
está en el horizonte de consumo. Ha dejado de interesar. Y, en su lugar,
el P2P (intercambio entre iguales) está creciendo porque permite que
las personas intercambien lo que quieran”.

Sampedro piensa que la prensa esquiva el espejo que le devuelve una
imagen crítica y eso lo ha llevado a su actual descrédito. Ha dejado de
someterse a una de las reglas fundamentales del trabajo intelectual: “revisar constantemente lo que haces”.

Los últimos años han supuesto el naufragio de los medios tradicionales y Sampedro, que participó ayer en el Congreso de periodismo crítico de la URJC,
ve claro el motivo. “¿A qué se ha dedicado gran parte de la prensa
durante muchos años? A hacer consumidores. Los medios no han cumplido
con su labor. Por ejemplo, no nos han enseñado a votar (…). ¿Alguien ha
pensado que vender el corazón de la democracia como un producto es
destruir literalmente la democracia? Han convertido la prensa en un producto de consumo”.

El doctor en ciencias de la información considera que la prensa, en
general, “ha olvidado a la comunidad por unos favores políticos que les
proporcionaban contratos publicitarios” y “ha dejado de decir la verdad
porque estaba pendiente de concesiones para sacar su TV”. Y después
ocurrió algo más. “Muchos medios introdujeron en puestos de decisión a banqueros de rapiña. Era una apuesta por unas políticas determinadas. Lo dice [Yochai] Benkler en The Wealth of Networks (La riqueza de las redes)”.

Pero frente a un periodismo que sucumbe se debería alzar un nuevo
modelo que repudia al anterior. Una prensa que Sampedro define como “del
bien común, libre y de código abierto”. “El periodismo, desde el punto de vista económico, es un bien público. O, mejor, un bien común. Es un bien que no puedes limitar, por definición”.

Aunque sí ha tenido, a lo largo de su historia, algunos límites
monetarios. “El periódico en papel era más difícil de compartir pero no
ocurre lo mismo con el digital. Se han acabado los mercaderes de la
información”. Existen frenos, como las “leyes antidescargas”, pero,
según Sampedro, “no pueden vetar el intercambio de archivos. No pueden
parar esto. Cuanto más se intercambie, más bien común se va crear”.

Y en este nuevo escenario, “el periodista es un igual dentro de las comunidades y su función es aportar valor común. Si dice lo mismo que los demás medios, nadie va a pagar por ello”.

Wikileaks

El paradigma del periodismo libre y de código abierto es, para Sampedro, Wikileaks, aunque, según dice, el establishment ha conseguido destrozar la imagen de esta organización. “Los medios han puesto a la opinión pública en contra de Wikileaks. Assange no ha sido reconocido como periodista por nadie. Si no, estaría protegido por el secreto profesional. ¿Y Manning
[Bradley Manning, el soldado arrestado por pasar información a
Wikileaks]? Ha estado 8 meses desnudo en un espacio como una plaza de
garaje”.

Esta organización mediática tiene, para Sampedro, “una potencia brutal”. “Wikileaks es la historia de los de abajo”,
asegura. “Ellos ofrecen datos. No son testimonios. Son registros casi
objetivos. Informaron sobre muchos acontecimientos que ocurrieron en
Fallujah (Irak), sobre personas que murieron en Irak…. ¿Cuántos
periodistas se metían en los cables de Wikileaks para investigar qué
hacían las tropas españolas?”.

El catedrático de opinión pública dice que “no se ha querido entender a Wikileaks”. “Les han utilizado y ahora, medios como El País les acusa de vulnerar los derechos humanos. ¿Cuánto ganaron El País, The Guardian, Le Monde… con esas informaciones?”.
Aún así, Wikileaks “no se callará”. “Hace unas semanas sacaron unos
papeles críticos de la transición española. Está publicado en Público”.

Este periodismo que Sampedro entiende como deudor de los grandes
poderes “permite a muchas figuras de la prensa española que van de
grandes estrellas no haber ejercido realmente el periodismo”. Individuos
que han creado una profesión que, según el académico, “ni siquiera ha
sabido defender a sus muertos caídos, como Jose Couso”.

El ocaso, sin embargo, está aquí. Dice el experto en comunicación que
“ha acabado el monopolio”. “¡Bendito sea, por confuso que resulte todo!
Ese modelo se ha caído a pedazos y ahora tenemos que conseguir que la
gente haga mucho más que leer. Ese va a ser el verdadero capital del periodismo. 
Todo lo que se reenvíe, todo lo que se republique…”.

“Tenemos que pensar y repensar el periodismo como bien común, con más valor que nunca, más necesario que nunca”, continúa. “Se ha perdido la confianza en el periodismo y por eso hay que ser hackers, DJs y buenos narradores de teleseries.
Los hackers son imprescindibles para el desarrollo y la innovación
tecnológica; los DJ son ncecesarios para remezclar y las teleseries son
los mejores productos guionizados de la actualidad. Si nos fijamos en
estos tres perfiles, podemos reinventarnos”.

(Foto de una sesión de retrogaming Live/DJ 2.0, de Koulomek)

El secuestro de la constitución islandesa

De Vicky, del Máster CCCD y de Qué hacen los diputados.

La Constitución de la República
de Islandia data de 1944, año en el que la isla del noroeste europeo se
independizó de Dinamarca. El país heredó la Carta Magna danesa, que se reformó hasta cuatro veces, en 1984, 1991, 1995 y 1999.
Cuando la economía islandesa se hundió en 2008 por la bancarrota de sus tres principales bancos,
los ciudadanos empezaron a reclamar cambios políticos. En ese momento
-y desde 2007- estaba gobernando una coalición formada por el Partido de
la Independencia, quien había ostentado el poder durante los 20 años
anteriores, y la Alianza Socialdemócrata.
Tras unas duras protestas ciudadanas en enero de 2009, el Gobierno dimitió y
convocó elecciones anticipadas. De esos comicios, celebrados en mayo,
surgió un nuevo Ejecutivo formado por la Alianza Socialdemócrata y el
Movimiento de Izquierda-Verde.
Según ha explicado el
periodista de News of Iceland Einar Árnason, el nuevo Gobierno llegó a
un país en ruinas dejadas por el anterior ejecutivo. La economía era un
desastre, los grandes bancos islandeses estaban corruptos e incluso el
propio Estado estaba perjudicado, describe.
Propuesta para reformar la Constitución
La idea de reformar la constitución en un proceso protagonizado por el propio pueblo islandés surgió de la primera ministra de la Alianza Socialdemócrata, Johánna Sigurdardóttir. En 2010, un año después de su elección, empezaron los trámites para crear un Consejo Constitucional.
Se convocó una Asamblea
Nacional con 950 personas seleccionadas aleatoriamente del registro
nacional, de la que surgieron 522 candidatos, y surgieron 522
candidatos. Tras celebrar unas elecciones al Consejo Constitucional, se eligieron 25 delegados de diferentes edades, profesiones, educación y experiencia de vida.
Según apunta la investigación de
la estudiante de Periodismo Internacional de la Universidad de Cardiff,
Giulia Dessi, la población con derecho a voto que participó en estas
elecciones (el 35%), era más partidaria  de los partidos progresistas y
“eligieron a aquellos ciudadanos que tenían puntos de vista políticos o
ideológicos parecidos”, es decir, de tendencia más a la izquierda, según
apunta Dessi.
Sin embargo, el Tribunal
Supremo de Islandia invalidó el proceso por supuestos defectos de forma
que denunciaron diversos ciudadanos. La Cámara baja creó un  Consejo
Constitucional a instancias de una resolución parlamentaria con el apoyo
de la mayoría parlamentaria socialdemócrata y los 25 delegados surgidos
de las elecciones previas pudieron entonces iniciar el proceso.
Así se elaboró la Constitución
A lo largo de cuatro meses, los
25 candidatos se reunieron tres veces por semana para discutir los
temas a revisar y/o enmendar de la constitución e ir volcando
recomendaciones en un borrador.
El Consejo Constitucional de Islandia debatiendo el texto. Foto: stjornlagarad.is 
 
Durante todo el proceso la
ciudadanía pudo opinar sobre el proceso en la web, y en las redes
sociales. Se recopilaron 3.600 comentarios y 370 sugerencias. También
hubo encuentros públicos, debates en los medios de comunicación y
participantes externos al Consejo ayudaron a elaborar artículos que se
fueron incorporando.
Según explicó a Democracyoneday el
jefe de la Oficina Tecnológica del Consejo Constitucional, Finnur
Magnusson, “al menos 4 de 100 artículos en el borrador constitucional
estuvieron influidos por las conversaciones online, como en datos
abiertos e infancia” y unos 12 o 13 miembros del Consejo fueron muy
activos en los hilos de discusión online.
Las propuestas de la Carta Magna ciudadana
El texto de la constitución
ciudadana propone mejorar la división de poderes -legislativo, ejecutivo
y judicial-; que un 10% del electorado pueda solicitar un referéndum y
que un 2% pueda presentar una iniciativa legislativa al Parlamento; el
derecho a vivir con dignidad; protección a la infancia; mayor
transparencia e información por parte del Gobierno, que todo el mundo
sea libre de reunir y distribuir la información y mayor libertad de
prensa.
El Consejo propuso que los
recursos naturales del país no puedan estar bajo propiedad privada, sino
que pertenezcan a la ciudadanía islandesa.
Asimismo, propusieron la
revisión del sistema electoral: que los votos valgan lo mismo en todo el
país, que haya listas abiertas y limitar el gobierno del presidente a
tres legislaturas y del primer ministro -que tendría que ser elegido por
el Parlamento- a ocho años.
En julio de 2011 el Consejo aprobó por unanimidad el documento resultante: un borrador de Constitución de 114 artículos divididos en 9 capítulos. El texto estuvo en el cajón del Gobierno durante más de un año hasta que se votó en referéndum en octubre de 2012. Fue aprobado por un 66% de la población votante.
Oposición a la nueva constitución
El Partido de la Independencia,
el mayoritario de la oposición, siempre estuvo en contra de este nuevo
texto. Lo explica el diputado Birgir Armannsson: “Estábamos en contra de
este proceso tal y como lo puso en marcha el gobierno. Bajo mi punto de
vista no había necesidad de reescribir la Constitución de arriba a
abajo como ha hecho el Consejo Constitucional”.
Aunque afirman que se podrían
“reconsiderar algunos de los artículos”, están en contra,
principalmente, de los artículos relativos a los derechos humanos, la
separación de poderes, los recursos naturales y los referéndums.
Movimiento del Gobierno a última hora
Entre octubre y finales de 2012
el Gobierno dio un último paso respecto al borrador del texto
constitucional, con la premisa de la primera ministra, Johánna
Sigurdardóttir, de intentar aprobar la nueva constitución antes de las
elecciones del 27 de abril de 2013, según ha indicado el periodista
Einar.
El Ejecutivo pidió la opinión
de la Comisión de Venecia -o Comisión Europea para la Democracia a
través de la ley-, quien hizo una visita oficial a Reikiavik en la que
entrevistó a las distintas partes. Examinó la documentación en inglés y
publicó un borrador de su análisis técnico-legal de la Constitución islandesa, que apunta defectos de forma y choques de algunos artículos con otras leyes.
El periodo parlamentario
legislativo ya ha finalizado y el texto constitucional no se ha sometido
a votación parlamentaria, aunque en las dos últimas semanas de
legislatura los diputados de los partidos del Gobierno estuvieron
trabajando durante jornadas maratonianas para adaptar el borrador a las
recomendaciones recibidas.
La diputada de la Alianza Socialdemócrata implicada en la nueva Carta Magna,Valgerdur Bjarnadóttir,
señaló que “si el Parlamento tiene voluntad, está a tiempo”, ya que, a
su juicio, solo había que hacer “pequeños cambios en esencia”.
Un año y medio de retraso de la nueva Constitución
El economista Thorvaldur
Gylfason, uno de los miembros más destacados del Consejo Constitucional
ciudadano, reprocha al Parlamento el retraso de 20 meses en preparar el
texto elaborado por los 25 miembros para que fuera votado en la cámara.
“A algunos diputados no les
gustan ciertos aspectos de la nueva Constitución, como el artículo sobre
recursos naturales, pero si no se aprueba será un ataque frontal a la
democracia islandesa”, sentencia y añade que el Parlamento “ha tenido
tiempo para acabar la revisión del texto” que fue aprobado por
unanimidad de los miembros del Consejo y por la población islandesa en
referéndum.
Para Thorvaldur algunos
artículos irrenunciables del nuevo texto son el cambio del régimen
electoral y el artículo sobre la propiedad de los recursos naturales.
Por un lado, reclaman que los votos valgan lo mismo en toda la isla y no
haya unos distritos que tengan más peso electoral que otros. Por otro
lado, incluían que los recursos naturales sean propiedad de la nación.
Después de conocer de forma
definitiva que el texto no se iba a aprobar Thorvaldur, quien se
presenta a las elecciones como cabeza del partido Alerta democrática,
publicó un artículo en
el que argumenta cómo el Parlamento ha dificultado a lo largo de todo
el proceso el avance del borrador constitucional y en el que califica de
“cruel traición”el no haber aprobado el texto después de haber mostrado
tanto apoyo en público.
En el último momento, el
Parlamento sorprendió con una nueva medida: requerir dos tercios de la
cámara además de un 40% del voto popular para aprobar “cualquier cambio
en la constitución” en el siguiente periodo legislativo (sería necesario
que un 80% de personas con derecho a voto acudieran a una votación para
que se aceptara un futuro cambio constitucional).
Ante esta actual situación,
Thorvaldur anunció que la ciudadanía “volverá a la plaza como han
pretendido los enemigos de la nueva Constitución” y ha afirmado que
tienen pocas esperanzas de que el nuevo Parlamento lleve adelante el
proyecto constitucional.
El matemático y miembro del
Consejo, Pawel Bartoszek, quien declara tener una tendencia conservadora
y haber diferido en opiniones del resto de miembros, coincide con
Thorvaldur en que cuatro meses no fueron suficientes para redactar el
texto. Sin embargo, afirma ser escéptico con este proceso que implicó a
ciudadanos/as de diversa procedencia y experiencia.
“Estábamos designados por el
Parlamento y muchos de nosotros teníamos un pasado político. Soy
objetivo respecto a este cuento de hadas”, revela Bartoszek y lamenta
que “muchos” en el Consejo no tuvieran “experiencia con la política” y
que quisieran reescribir la Constitución de arriba a abajo”.
Así, considera que sí se
tendrían que revisar algunos artículos del borrador “especialmente al
rol del presidente” y escuchar a los expertos europeos. “Nunca fui  un
gran defensor de que la gente redactara la Constitución”, señala,
rotundo.
Tampoco está de acuerdo con
haber sometido el texto a referéndum en octubre de 2012: “Creo que fue
una mala idea, las propuestas no estaban listas. La pregunta tendría que
haber sido: ‘¿Quieres que estas propuestas se usen para redactar una
nueva Constitución?”. Además, critica que la Cámara no haya hecho “nada”
durante año y medio y haya querido adaptar el texto en las dos últimas
semanas de legislatura. “Se tendrá que hacer después”, determina
Bartoszek.
Por su parte, el miembro del
Partido Pirata de Islandia, Smári McCarthy, quien colaboró en la
redacción de los artículos sobre acceso a la información, se muestra
crítico con el Parlamento: “Han tardado más de un año en trabajar la
propuesta, con lo que muestra lo incompetentes que son (…). Espero que
la nueva Constitución se conserve como está”, sentencia.
Sobre las críticas a los
retrasos, Valgerdur se muestra en desacuerdo y argumenta. “Ha sido
imposible hacerlo a otra velocidad. Creo en el proceso y el Gobierno lo
ha apoyado seriamente. Si la izquierda gana las elecciones, el trabajo
continuará en la próxima legislatura, pero si el Partido de la
Independencia gana, probablemente abandonará el proyecto”.
El futuro de la Constitución islandesa
Según el último sondeo de Market and Media Research (empresa
islandesa de investigación de mercado), los partidos conservadores
Partido de la Independencia y el Partido Progresista tendrían el 27,2% y
el 25,9% del apoyo electoral, mientras que los partidos que actualmente
gobiernan, la Alianza Socialdemócrata y el Movimiento de Izquierda
Verde solo alcanzarían el 12,4% y el 9,6%, respectivamente -es necesario
llegar al 5% para obtener escaño-.
El Partido de la Independencia,
en contra de la reforma de la Constitución desde un primer momento, no
tiene intención de continuar adelante con el proceso, como adelantó
Birgir.
Únicamente afirmó estar
dispuesto a considerar cambios “ solo donde sea necesario y donde haya
una posibilidad de llegar a amplios consensos”. Son cuatro puntos en
concreto: referéndums, propiedad de recursos naturales, transferencia de
poderes a organizaciones internacionales y el capítulo sobre el
presidente.
Respecto a la posibilidad que
recoge la nueva Constitución de que un 10% del electorado pueda
solicitar un referéndum, Birgir propone aumentar ese porcentaje a un 15 o
un 20%.
De la figura del presidente
considera que el actual mandatario, Ólafur Ragnar Grímsson, “ha estado
expandiendo su poder”. Afirma que los presidentes islandeses
tradicionalmente han tenido funciones ceremoniales, pero Ólafur Ragnar,
después de convocar varios referéndums -función que puede desempeñar-,
“es un presidente más político que cualquiera de sus predecesores”, a
juicio de Birgir y sugiere dejar “muy claro” su papel en una posible
reforma de la Constitución.
Ólafur Ragnar, presidente de forma ininterrumpida desde 1996, convocó dos referédums en marzo de 2010 y en abril de 2011 en los que los votantes decidieron no pagar la deuda contraída por los bancos islandeses -3.900
millones de euros por la bancarrota de la filial de uno de ellos,
Icesave-, a los gobiernos de Reino Unido y Países Bajos.
Una oportunidad perdida de integrar a la ciudadanía en el proceso legislativo
La reforma de la Constitución
islandesa surgió de la voluntad de la esfera pública central -la
coalición verde-socialdemócrata en el Gobierno- después de las
exigencias de cambio en manifestaciones diversas por parte de la
ciudadanía.
Desde un principio fue un
proceso guiado por el Gobierno en el que se incluyó la participación
directa de la población: libre presentación de candidaturas para formar
parte de la Comisión Constitucional, elecciones para la Comisión, el
propio trabajo de los 25 miembros elegidos y para acabar, un referéndum
vinculante.
A pesar de la apertura a la
participación del proceso, el borrador que surgió de las aportaciones y
la voluntad popular ha permanecido paralizado hasta el punto de no
tramitarse en el Parlamento por razones desconocidas. Posiblemente se dé
un cambio de gobierno en Islandia en el que surgirá una mayoría
conservadora que se opone a la reforma de la Carta Magna.
El proceso mismo podría
considerarse un éxito: 25 personas y colaboradores externos de
diferentes procedencias sociales y profesionales que redactan la base de
la democracia que quieren y que se aprueba en una consulta pública.
La voluntad popular está
aceptada y considerada necesaria por los partidarios del proceso. Sin
embargo, para sus detractores ha resultado una reforma excesiva y
repleta de defectos de forma.
Sin la intervención gubernamental el
proceso de reforma constitucional no hubiera llegado tan lejos. Pero
precisamente, ha sido ese mismo actor el responsable de que no prospere
la Constitución ciudadana islandesa que, por cierto, no llegó a votarse
en el periodo legislativo recientemente finalizado.

Josetxo: la vida y la furia necesarias.

Josetxo Ezponda murió solo en su casa de Burlada la semana pasada.

Quienes nunca reconocieron su talento, entonan cantos fúnebres, tan laudatorios como falsos. Se nota que en la vida le escucharon. Volverán a la carga cuando saquen las reediciones que Josetxo desechó hacer en sus últimos años.

Para algunos de nosotros representaba a un Lou Reed de un Berlín imaginario que soñábamos habitar en aquella Pamplona de los 90. Un cadáver exquisito en toda regla: abierta la ciudad y abiertos nosotros en canal, desollados por el Opus Dei o la kale borroka.

Hacía falta mucho valor y talento (los de Josetxo) para responder a tanta ignorancia y podredumbre con aquella rabia, tan llena de inteligencia.

Una frase. Escuchada por azar en un bar y dirigida a quienes le estaban pagando las copas: «Para venir aquí, me dejo medio cerebro en casa». Mordía la mano que le daba de beber. Nunca participó de un besamanos.

La última vez que le vi estaba en la biblioteca municipal, chupando una wifi de lo más cutre y con un portátil que tenía toda la pinta de prestado: apuntaba en un cuaderno de espiral notas sin cesar.

A Josetxo le faltaba hace tiempo dinero para arreglarse la boca. Eso le recluía aún más en su casa. Aunque llevaba ropa de rebajas, aquella mañana en la biblioteca, era puro glam: el dandy acosado por la ordinariedad.

Una imagen del último concierto en el Viana, ya hace mil años lo resume todo: Josetxo nos dio la espalda, a todos y a todo, al público y a la banda. Y le cantó solo a su imagen reflejada en un espejo minúsculo… que no otra cosa ocultan las manos que amenazan su rostro en la foto de arriba.

El sueño de Narciso en el que se sumió Josetxo en sus últimos años remite a otro dandy maldito, homenajeado en el Día de las Letras Galegas del año pasado, Lois Pereiro.

Copio de su poemario, un salivazo firmado en 1995.

Poderiano escoller como epitafio.
Cuspídeme enriba cando pasedes
por diante do lugar no que eu repouse
enviándome unha húmida mensaxe
de vida e de furia necesaria.

(Por si hiciese falta)


Podría escogerlo como epitafio.
Escupidme encima al pasar
por delante del lugar donde repose
enviándome un húmedo mensaje
de vida y de furia necesaria.

Aquí la música que le/nos gusta.

Fútbol sin goles

Tengo el honor de mandar a mis hijos a un colegio público, cuyo equipo de fútbol (mixto) es un ejemplo de formación de ciudadanía. Les entrena un señor que, el día en que ganaron un torneo muy sonado, nos remitió este video al AMPA.

Estos chavales no saben lo que es el desaliento, porque detrás de ellos tienen a mayores de largo aliento.

Este no es el «fúrbol» del «A por ellos, oé, oé». Nada más lejos de la horda vociferante que ese grupo de amistad y camaradería, también con el contrario.

Los colores de este club no tienen bandera ni marca comercial asociada; su única patria es la portería… y la confundían con la del adversario.

Estos perdedores no viven de quimeras, glorias pasadas y triunfos por conquistar. Sus balonazos son libres, no caben en ninguna red.

Apenas sueñan con el gol que está por venir y que, como dice uno, le hará volar.

Todo un ejemplo de grandeza y de «petit equip» nada. Un equipazo. Y el del colegio Santa María (la carabela), otro.

No os perdáis el video.

Independéncia, república… xa!.

«Hoxe, 14 de Abril de 2013, ás 12,00 horas, reunidas varias persoas da
Freguesía de Combarro, deciden de mutuo acordo declarar o territorio
denominado Illa de Tambo, sito na Ría de Pontevedra, fronte aos
Concellos de Marín e de Poio, como República Independente de Tambo».
Deste xeito comeza a declaración de independencia deste espazo realizado por un grupo de veciños e veciñas. Denuncian
o «estado de abandono do lugar» e a ausencia de planeamentos por parte
do Concello de Poio e da Xunta «para outorgarlle o destino que se
merece».

Denuncian o «estado de abandono do lugar» e a ausencia de planeamentos
por parte do Concello de Poio e da Xunta «para outorgarlle o destino
que se merece»

Na declaración saliéntase que «non existe tutela algunha por
parte das administracións públicas, sendo manifestamente visible o
estado de abandono dende a última intervención dos veciños de Combarro,
no verán de 2011»
e que «nin o Concello de Poio, nin a Xunta de
Galiza teñen elaborado planeamento algún para outorgarlle o destino que
se merece». Ademais, lémbrase que «como acto de sabotaxe, unha vez
derrubada unha parte do porto de acceso, ninguén acadou resolución
algunha para súa reparación». Conclúen que «non podemos permitir por
máis tempo que un recurso socio-cultural, paisaxístico e con
particularidades ambientais, continue na desidia, impedindo con elo
poder contar cun importante complemento para o desenvolvemento local e
comarcal».

Como resolución final, acordaron que «unha vez desaparezan os
motivos da situación actual, negociaremos unha saída pactada, sen
renunciar a súa desaparición e integración na República Galega».

«Unha vez desaparezan os motivos da situación actual, negociaremos unha saída pactada»

Veñen de constituír ademais «un goberno provisorio, ata a celebración
de eleccións». Por ese motivo fan un chamamento a que «todas as persoas
interesadas en formar parte do mesmo», se inscriban a través do corre
eléctronico cmontescombarro@gmail.com. E recomendan seguir a súa conta de twitter e a páxina de facebook.

«La majestad de la multitud garantiza la posibilidad de la libertad»

«El olvido del fantasma monárquico es la exigencia primaria de la auténtica vida política: si el hombre sólo comienza a ser libre cuando se desvanece el celo de las divinidades, entiende que el hombre sólo comienza a ser sujeto político cuando su virtud misma se libera de la soberanía dorada de los poseedores del cetro.

«Y cuando comiences a vivir liberado de la presencia de fantasmas entenderás el gozo que aviva el saber que la majestad de la multitud garantiza la posibilidad de la libertad, pues, no habiendo libertad plena cuando alguien se arroga supremos derechos, existe posibilidad de libertad cuando cada ciudadano plantea la insólita novedad de sus intereses y deseos. Al pensamiento de la libertad debiéramos denominarlo justamente libertad. Y aunque difícilmente el hombre alcanza una felicidad plena y perdurable, mejor es sufrir por el temor a perder lo qu se ansía que no por acariciar la estupidez como preferible juguete»

Dos de los párrafos que José Luis Rodríguez García dedica al Príncipe Felipe en su Panfleto sobre la monarquía. Sobre la inutilidad de los reyes.

La foto es un guiño a otra que me envió Felipe. Es el Campo da Rata, Un lugar a la vez hermoso e infausto, al lado de la Torre de Hércules.