LA PAH Y LA DEMOCRACIA DEL FRAC

Un artículo que me publica Eldiario.es ((el primero). Aquí, sin erratas y con links. La foto, portada de ABC.

«Democráticamente intolerable» es la estrategia que la Plataforma
de Afectados por las Hipotecas ha lanzado sobre algunos parlamentarios. Lo
sentencia alguien que rema en el mismo sentido de
siempre. El de la nave de la Transición. La misma que hace aguas. Donde la
disidencia se considera motín… E la nave va, como en la película de
Fellini, a ninguna parte. Como muy lejos, al Mar Muerto. A la calma chicha que
niega la tormenta que está por venir. La que se desatará si se hunden en la
desesperación quienes ven negados no ya el derecho humano a tener un techo,
sino la posibilidad de reclamarlo. Siquiera en los límites de «lo
tolerable».

Los dos grandes (hasta el momento) partidos se han mostrado incapaces de
tramitar una reforma de la Ley Hipotecaria que, desde hace tiempo, reunía todos
los argumentos y actores para realizarse. Al menos, en una agenda política
democrática. Los polítologos, al abordar cómo surge una
política democrática, señalan procesos que aquí no han tenido (ni parece que
tendrán) lugar. El Gobierno ya habría decretado y el Parlamento tramitado
medidas anti-desahucio para atajar un problema social cuyos datos son
alarmantes. Además, los suicidios salpican una y otra vez las portadas de los
medios. Y estas proyectan, aunque sea de modo implícito, la responsabilidad de
la tragedia sobre unos gestores que, como poco, se revelan incapaces e
insensibles. Incluso cuando el drama afecta a los más allegados (véase, la ex-concejal del PSE).

Las democracias, afirma la politología convencional, no toleran, sino que
reconocen y canalizan el conflicto que expresa problemas sociales evidentes. Se
reconocen como tales – como problemas públicos que demandan respuesta institucional,
porque sobrepasan las capacidades y la responsabilidad individual – por el
número de afectados y/o la gravedad de su situación. Después, los
representantes, merecedores de ese nombre, canalizan y contrastan proyectos de
políticas públicas. Cualquiera vale si aúna criterios sociales (opinión pública
abrumadora) y técnicos (sentencias internacionales contundentes y alternativas
políticas factibles y eficaces). Se hace así no solo por estas buenas razones,
si no también porque los colectivos implicados (desde los jueces más
conservadores hasta los cerrajeros y bomberos) lo piden y favorecen.

Pero este no es un recorrido institucional posible en España. En lugar de
apertura, hay bloqueo de otras iniciativas, inactividad y demora sine dieVuelva usted mañana
(como en la ley de Transparencia). Y, mientras tanto, se aplica represión
económica, judicial y policial. Mucha y creciente. Esta sí, intolerable. Porque
dichas respuestas corresponden a modelos autoritarios o dictaduras. Propios de
cuando la política  se ejerce mediante la
exclusión, practicada siempre en nombre de lo intolerable. Exclusión de lo que,
de hecho, nunca fue respetado. Ni siquiera cuando se trata de un derecho humano
 supeditado al lucro bancario, se
reconoce el correlativo derecho a cantarle las cuarenta al quien gobierna sin
rendir cuentas… ni siquiera las de su partido.

En Portugal los indignados cantan Grándola Vila Morena a los
diputados títeres de la troika. Tienen un pasado de ruptura y un imaginario
revolucionario que les provee de una cultura y unas costumbres políticas
infinitamente más ricas (léase el trabajo comparativo de Robert Fishman). Aquí
la libertad se canta, pero sin ira, como popularizó Jarcha. Se criminaliza si
se indigna. Huérfanos de simbología y cánticos democráticos, intentemos rebajar
la tensión. Porque no lo harán quienes nos des-gobiernan. Consideremos, por
tanto, reclamar lo que se nos debe como hacen las empresas y los bancos sin
escándalo alguno.

Hace décadas que los acreedores contratan a señores
que persiguen y dan escarnio público al estafador o deudor. ¿Sería tolerable
que las personas ejercieran las mismas vías de presión que las sociedades mercantiles
o financieras? ¿Se “toleraría” a la PAH si reclamase así el cumplimiento del
contrato electoral con sus representantes? ¿Dejarían de llamarles antisociales,
antipolíticos y antidemócratas? Ellas, de traje largo y ellos, de etiqueta… o
al revés, que atraerían más a los medios. ¿Podrían acompañar a los diputados
hasta la puerta del Parlamento o a la de su casa? Como las arcas de la PAH no
son las de los partidos, quizás no dé para mucho. Pero el capitalismo de
rebajas pone al alcance de los desahuciados buen diseño a precio de saldo.
Tienen razón quienes hayan leído hasta aquí. ¡Qué pereza! Es un rollo tener que
disfrazarse otra vez para ejercer de ciudadanos. Todo muy propio de un sistema
de representación

convertido en un juego de máscaras.

Freeganismo

Este martes 26 de Marzo continuamos con el ciclo de charlas DO IT YOURSELF con una jornada dedicada a proyectos que denuncian el escándaloso e irracional despilfarro del sistema consumista en una primera necesidad como la alimentación.

FREEGANISMO
Ateneo Riojano – 19:30h
Contra el Despilfarro de Alimento
David Rodríguez (Colectivo Comida Basura – Madrid)
Sonia Mendez y José Miguel Capapé (Feeding zgz -Zaragoza)


¿Qué es el Freeganismo?

¿Sabias qué …?

Tiramos a la basura 1/3 de lo que producimos.
La comida que desaprovechan EEUU y Europa podría alimentar 4 veces a los 1.000 millones de personas que pasan hambre.
En Europa, cada ciudadano es responsable de tirar entre 95 y 115 kilos de comida apta para el consumo cada año.
Los países desarrollados tiramos al año 222 millones de toneladas de alimentos, el equivalente a la producción del Africa Subsahariana.
Buena parte de los alimentos que diariamente se tiran en los supermercados se encuentran en condiciones aptas para el consumo.
Debido a “políticas de empresa”, en las grandes superficies se tritura la comida aunque no se haya visto perjudicada la calidad del producto y, sobre todo, tratan de esperar a que pase el camión de la basura para sacar los contenedores del establecimiento.

El movimiento freegan pretende frenar el despilfarro con una estrategia básica, recoger los alimentos desechados en perfecto estado para su consumo y redistribuirlos.

Se denomina freegan (contracción en inglés de free (gratis/libre) y vegan (vegano) a la gente que emplea estrategias alternativas para vivir, basadas en una participación limitada en la economía convencional, y en un mínimo consumo de recursos.

El freeganismo nació en los años 90 en EEUU y consiste en un nuevo estilo de vida anticonsumista. Es un boicot total a un sistema económico donde el beneficio ha eclipsado las consideraciones éticas y donde complejos sistemas de producción masiva aseguran que todos los productos que compramos tengan impactos perjudiciales, la mayoría de los cuales ni siquiera habíamos considerado.
Despilfarro: El escándalo global de la comida

Uno de los máximos exponentes del movimiento freegan es el escritor e historiador inglés Tristram Stuart, que desveló los excesos consumistas en su libro “Despilfarro: el escándalo global de la comida

Por ejemplo: 40 millones de toneladas de alimentos que se tiran en EE.UU podrían alimentar a mil millones de personas que pasan hambre a diario. Para demostrar los datos el autor quiso ponerlo en práctica y en noviembre de 2011 dio de comer a 5.000 personas en Londres con alimentos recuperados de los contenedores de basura.

El libro y esta acción significativa, han sido una inspiración para muchos y el movimiento freegan se ha extendido por numerosos países de todo el mundo. En España, el colectivo madrileño Comida Basura, es heredero de la filosofía de Tristram Stuart.

¿Qué es la Recolección Urbana?

Esta técnica implica buscar en la basura de supermercados, restaurantes… bienes útiles. A diferencia de los estereotipos de nuestra sociedad sobre la basura, los bienes recuperados son seguros, utilizables, limpios y en perfectas o casi perfectas condiciones. La cantidad de comida que se desecha en perfecto estado es escandalosa. Las cifras hablan por sí solas y sonrojan.

Según un informe del Parlamento Europeo de 2011, solo en los países de la Unión Europea se tiran a la basura 89 millones de toneladas de comida al año (7.7 millones de toneladas es la cifra que desperdicia España). En cuanto a los supermercados en un informe reciente del Ministerio de Agricultura asegura que sólo el 20,5% de éstos entregan productos retirados a ONG’s locales o a bancos de alimentos.

Estos colectivos reivindica “el sentido común“, que no se tire comida en buen estado, haya o no hambrientos y nace con la vocación de reciclar los excedentes alimentarios.

¿Porqué participar en el Freeganismo?

Vivimos en un sistema económico donde los vendedores sólo valoran la tierra y sus bienes en relación a su capacidad para generar beneficios. Los consumidores están constantemente siendo bombardeados con anuncios que les incitan a desechar y reemplazar los bienes que ya tienen porque esto incrementa las ventas. Esta práctica de las sociedades opulentas produce una cantidad de gasto tan grande que mucha gente puede ser alimentada y mantenida simplemente con su basura. Los freegans, recolectan la comida en vez de comprarla para evitar ser consumidores, para retar políticamente la injusticia de permitir que recursos vitales sean gastados mientras multitudes carecen de necesidades básicas como comida, ropa y alojamiento.

Y nosotros, como consumidores, tenemos, también, nuestra responsabilidad en este asunto:
desperdicio en forma de basura el exceso de producción y de consumo de recursos naturales que acaban en la basura sin pasar por la boca de nadie.

Podemos ponerlo en práctica no sólo comprando exclusivamente lo que vamos a consumir, sino entendiendo que todos los productos expuestos en las tiendas son perfectamente válidos y nutritivos tengan la pinta que tengan.

¿Será cierto qué cuando tiramos comida impedimos que otra persona se alimente?

“Pero si estos bienes perecían en su posición sin que él hubiera hecho uso de ellos, es decir, si los frutos sacados de la tierra se corrompían, o si la carne de venado se echaba a perder antes de que él pudiera consumirla, ello constituía una ofensa contra la ley común de la naturaleza.

(…) Lo único que el propietario debía tener en cuenta era hacer uso de ellas antes de que se echaran a perder; si no, habría tomado más de lo que correspondía y, por ello mismo, estaría robando a los otros. Y, era, ciertamente, cosa insensata, además de deshonesta, acumular más de lo que podía ser utilizado”.

John Locke, Segundo tratado del gobierno civil (1690).

THE NEWSROOM

Uno de los mejores trabajos de este año en Opinión Pública.

Alba
Vera destripa el temario y hace la autopsia de una de las mejores teleseries para repensar el periodismo hoy.

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“We just decided to”
Ensayo
sobre The Newsroom por Alba Vera
Aaron Sorkin vuelve a televisión con The Newsroon. El
guionista de La red social retoma en
esta nueva serie su deseo de “hacer héroes a los periodistas otra vez”, como
intentó con la anterior Studio 60 on the
Sunset Strip.
El leitmotiv principal es la construcción de la opinión
pública en Estados Unidos. Criticada por los medios norteamericanos y tildada
de naïf y mojigatería, The Newsroom reivindica el periodismo
como una profesión honorable y plantea el papel de la televisión como objeto de
deseo de la comunicación política. Sorkin tiene claro hacia dónde quiere
caminar, a menudo tiende a mostrar la necesidad de volver atrás y reencontrar
los valores del periodismo tradicional que cree hallar en los años ’70, cuando
Paddy Cheyevsky era el rey de las noticias. Sin embargo, desde el capítulo
piloto “We just decided to” incita a la provocación del espectador. Sorkin se
equivoca al suspirar por algo que nunca existió en el periodismo americano si observamos
la escasa lealtad al público de una profesión al servicio del poder político y
económico durante la Guerra Fría o la IIª Guerra Mundial. No obstante, The Newsroom abre el debate en el sector
cuestionando la disputa entre periodismo comercial y periodismo de datos (o
calidad). La redacción de Charlie Skinner, director del servicio informativo de
la cadena, transmite que “nadie esta desafiando al poder”.
A Hume y Smith se les otorga la máxima “todo gobierno se basa
en la opinión”. “No hay nada mas importante en democracia que un electorado
bien informado” asegura Macenkzie McHale, productora ejecutiva del noticiario
de The Newsroom. Al guionista de la
serie no parece gustarle cómo el ejercicio del periodismo atiende a la opinión
pública en Estados Unidos y abre una vía hacia un modelo de democracia deliberativa. El poder
simbólico tiene capacidad para influir en las acciones y decisiones, lleva el
peso de la democracia. A su vez, la OP es la forma simbólica clave para
gobernar en democracia. The Newsroom avanza hacia la recuperación del poder simbólico del
contrapoder que es el periodismo.

El informativo de McAvoy tiene claro que no existe ejercicio
de poder sin Opinión Pública. Por ello, News Night quiere ser el estetoscopio
de la OP. “La calidad de la democracia deliberativa dependerá de la calidad del
sistema político-informativo que nutra la OP” (Sampedro, 2000). El periodismo
de The Newsroom se aleja del
simplismo con el que los medios acaban con el debate público. El informativo de
Noticias Noche tiene como misión continuar el debate ciudadano. Y así es como
se muestra el tono de la serie a partir de la cobertura del desastre
petrolífero de BP en el Golfo de México. La premisa es clara, solo hay una
opción en periodismo: Informar.
La sociedad civil
se sustenta en la opinión pública y democrática tras la que va Macenkzie a lo
largo de la serie. Ella encarna el contrapoder indiferente a las audiencias, a
las ideas corporativas e incluso a las consecuencias. Su personaje tiene la
pretensión de convertir a la ciudadanía en un agente de la Opinión Pública,
frente a la praxis de su compañero, Will McAvoy. El presentador ha quedado
relegado a los patronos, renuncia a la profesión comprometida y a la
elaboración de noticias bajo el esquema marketing+temas
del día. Más allá de la pasión por la profesión, ambos personajes reflejan la
dramática crisis del periodismo como contrapoder enfrentado al periodismo de
relaciones públicas y medios capitalistas que reducen esa misma OP a votos y sondeos. Sorkin echa la mirada
atrás y busca la verdadera democracia “americana” (nos preguntamos cuándo
Estados Unidos ha sido de otra forma) de igual manera que Habermas sitúa la esfera pública ideal a finales del
siglo XVII, donde halla prensa independiente y ejercicio de derechos políticos
por parte del nuevo público.
El informativo de The
Newsroom
lucha por formar parte de la sociedad civil y huye de la teoría crítica que denuncia que una
empresa informativa blinda los intereses menos representativos y más
consolidados. Las empresas de comunicación están sujetas a los intereses
económicos de los magnates de la comunicación. Mac Mckenzie, la productora
ejecutiva, encarna la ética y la moral, considera que la obligación con el
share no es del periodista, y no deja de manifiestar la repulsión que le
produce el negocio de la información, entendido en cifras económicas. Si bien
McAvoy siente que como periodista debe civilizar al electorado, Mackenzie tiene
la obligación de civilizar a su compañero y recuperar los valores que la sociedad demanda como la representatividad, la
participación, la deliberación o la responsabilidad social
. En la redacción
se crea un proyecto de esfera pública a pequeña escala, con un discurso libre
de las instituciones que busca promocionar el debate público. Una redacción
plural a la par que parcial (sabemos que es la serie favorita de Obama y la
mayoría de republicanos es detractor de Sorkin) luchando por principios como la
transparencia. La serie resume en ejemplos el control del poder político y económico
en el caso de la congresista Sarah Palin, cómo asegurar la representatividad
como en el caso de la Ley de Arizona (a menudo huyen del factor humano en favor
los datos) o cómo perseguir los objetivos colectivos a través del tratamiento
de cada noticia. Así Sorkin convierte al informativo nocturno de la serie en
una organización de la sociedad civil.
Las premisas del informativo son claras: dar prioridad a la
información que los votantes necesitan, poner la información en su contexto y
presentar las mejores versiones posibles de argumentos contrapuestos. Cumplir
con ello significa implicar al espectador como participante de los intereses, que se vean afectados de forma directa o
indirecta
. News Night retrata un medio de comunicación que
forma parte de la sociedad civil en disputa con su cadena: “ – Las nuevas
organizaciones son un servicio público con capacidad para influir en la opinión
pública nacional. – Lo sé, por eso compré una.”
La esfera pública,
social y privada
también se cuela en el transcurso del informativo
nocturno. En la transición hacia un nuevo formato, Mackenzie busca alcanzar la
repercusión pública de los asuntos económicos y políticos de la esfera social y
romper con la impermeabilidad entre las
esferas (abriendo éstas a la audiencia)
. Hasta el momento la esfera
pública, gestionada por los medios de comunicación, solo conectaba el mundo
privado y el mundo social de una forma contagiosa. De hecho, el cambio en la
línea tras la entrada de Mackenzie provoca la irritación de la magnate de la
cadena, interpretada por Jane Fonda, que reclama la vuelta a las noticias de
“factor humano” o de gente común que cuenta sus problemas. La disputa entre la
esfera privada y el protagonista se vuelve un arma para dañar la reputación de
McAvoy. Los programas de “cotilleo y voyeurismo” intentan desacreditarle
llenando páginas amarillas. La acción está justificada por la principal
accionista de la cadena, que destapará asuntos privados “creando un (falso)
contexto” para despedir al presentador tras la pérdida de anunciantes por el
cambio en la línea del programa. Queda claro que la privacidad en determinados asuntos públicos es una amenaza para la
sociedad,
como se muestra durante el desarrollo del capítulo dedicado a la
financiación del Tea Party: muchos echamos de menos que esa misma noticia se
diera en nuestro país.
La `primavera árabe´ también queda plasmada en la primera
temporada de The Newsroom. A través
de las demandas sociales de la
opinión pública, del pueblo en la calle, se muestra un proceso de deliberación
con argumentos a partir de voluntades
individuales que se condicionan mutuamente
. La cobertura de la noticia a
través de un reportero local y no de un reportero con un croma de la Plaza
Tahrir denota la incompetencia de los medios occidentales (en este caso supone
una crítica directa a la Fox). Aunque se vislumbran ápices de mediocrácia, se cuestionan las fuentes
de autoridad a través de los medios sociales. La opinión pública se abre paso
en una nueva esfera pública que no quiere caer en manos de la clase política.
Gran parte del problema de la gestión de la esfera pública
recae en los medios de comunicación. La redacción de Noticias Noche 2.0 es un
juzgado dónde el presentador hace de abogado de la ciudadanía. Desde la planta
44 de la cadena se recuerda constantemente que los medios de comunicación se
venden por el share. Desde el set de control, los jóvenes periodistas recuerdan
que deben deconstruir los problemas
más graves y obviar los impulsos de los promotores rompiendo con los patrones
de interrelación. Noticias Noche construye su propia agenda mediática para que
la realidad construida socialmente se enfrente cada día con la realidad y no
sean paralelas. El propio presentador desacredita a las autoridades y
plataformas que crean debate público a fin de encontrar intereses a través de
las encuestas y sondeos para que determinados asuntos adquieran “status de problemas públicos”, como el
debate propulsado por Palin en cuanto a las armas y la administración Obama a
fin de crear un problema mediático.
Es innegable quién aglutina el capital simbólico en la serie. McAvoy es al capital simbólico en
The Newsroom lo que Ana Pastor y Olga Rodríguez lo son al periodismo español.
En el informativo no hay cabida para noticias que no afecten a la colectividad y cuando algún promotor intenta
colarse para promocionarse lo identifican y expulsan, como puede observarse en
la relación personal de Mackenzie con su pareja dedicada a la política. Otra
muestra de la gestión de la esfera pública es la monopolización de la interpretación pública de la realidad,
que denomina Heidegger. El Tea Party declara que “quiere tener a la prensa de
amiga y que hagan preguntas que ellos puedan contestar” para así tener acceso y cobertura en los medios, acaparando
espacio, tiempo y contenidos para mostrar sus posturas con ventaja hasta
conseguir mayor capital simbólico
(Sampedro, 2000). Un rápido McAvoy añade
que “eso es lo que todos queremos en el examen de reválida”. Esas “preguntas
que pudiéramos contestar” se refieren a la zona de presentación en la esfera
pública que un partido político (y en general, una fuente) está dispuesto a
mostrar en la dimensión pública (o balcón). Pero el escándalo de las escuchas
en TMI (el nombre de la cadena en la ficción) y el desarrollo de la trama al
estilo del caso `News of de World´ con Murdoch, le valen a Sorkin para explicar
cómo los temas se trasladan de una zona a la otra entre el patio y el balcón.
Un secreto de la cadena se destapa en forma de confidencia al director del
informativo por parte de alguien dedicado a la seguridad nacional de Estados
Unidos. Los últimos capítulos de la primera temporada muestran el patio de la
cadena.
El argumento a recordar
es que los medios gestionan el reconocimiento de los actores sociales como portavoces
de la OP, porque pueden convertir el secreto en publicidad. El peligro reside
en que los medios y las fuentes con poder se blinden mutuamente en una relación
circular
(Sampedro, 2000). Esta afirmación se hace patente en pequeños
detalles en el diálogo, quizá las únicas críticas que encontramos a Obama,
cuando se habla de Wikileaks. “La propagación de información clasificada va a
ser un revulsivo de nuestra generación periodística” añade Neal.
El informativo de McAvoy se caracteriza por elaborar su propia
agenda mediática.  Es la redacción quien introduce el tema y da acceso a los promotores informativos para la
cobertura y el acceso de fuentes. El presentador es un experto en definir el
problema políticamente, explicar sus causas y contextualizarlo (Las noticias son solo útiles en el contexto
de la humanidad)
. Además, es un fuerte detractor de todo aquel responsable
del problema y siempre acaba con una evaluación moral o la suya propia (No es nuevo que los periodistas tengan
opinión).
El informativo de Noticias Noche cumple con una agenda mediática que interesa al ciudadano
porque se ocupa de los asuntos colectivos
pero no agrada a quienes tienen
intereses con empresas privadas. Podemos ver cómo los responsables de conseguir
share presionan al director del informativo para que cubra noticias que hagan
aumentar al capital simbólico de los inversores de la cadena. Sin duda, McAvoy
accede a que todos los protagonistas de la noticia tengan acceso a su
informativo para que el tema se defina como una demanda política y se actúe
sobre ello.
“Somos la élite de los medios” asegura McAvoy durante un
episodio. La realidad es que el capital simbólico que acumulan los pesos
fuertes de la redacción nos recuerda al fenómeno “evolista” en España. Desde
Noticias Noche se cuestiona la agenda oficial pero no llegan a proponer
soluciones. En cuanto a la agenda
pública
, en pocas ocasiones consigue imponerse
a la agenda política o mediática
. Es decir, temas como el presupuesto en
las escuelas americanas solo se reflejan en un episodio. Así entiende Sorkin el
periodismo 2.0 en Estados Unidos en estos momentos.
Sin embargo, Noticias Noche no deja de ser un ejemplo de
elitismo institucional. Cuando la redacción intenta caminar hacia un modelo
pluralista, la planta 44 les obliga a volver al modelo de elitismo puro (Olvidad todo
lo que sabéis sobre las noticias
[1]) en donde los expertos son “expertos”
en coincidir con el protagonista (los congresistas republicanos) y tienen que
tachar (literalmente) de la agenda mediática aquellos temas que forman parte de
la agenda pública. “La competición para
establecer agendas no se disputa en igualdad de condiciones. Pero el modelo
acepta resultados elitistas y pluralistas, porque subraya las diferencias de
poder y las consecuencias no deseadas de las instituciones”: eso es Noticias
Noche. Los periodistas de la redacción escogen por lo general a fuentes
oficiales, dado que proporcionan información constante, mientras que los
activistas no suelen colarse en el informativo, salvo en contadas ocasiones por
no tener relación “estable” con la prensa, generalmente. Sin embargo sí cumplen
con decidir qué es noticia y qué no, dónde buscar las informaciones o cuántas
versiones ofrecer.
Los diálogos y la trama de Sorkin pecan de provocar en la
audiencia “reacciones programadas por el emisor, como votar a un líder”. La
serie ha sido criticada por ser firmes opositores de los republicanos y por
ello ser la favorita de Obama en HBO. Visto así, el discurso sorkiniano ya
desde “El Ala Oeste” tiene intención de controlar a la masa, como una aguja
hipodérmica, pero desde el Occidente más progre se recibe como una buena
estrategia de marketing para Obama. Además, Sorkin ofrece un producto demócrata
sin esconder que él lo es y así lo ha manifestado. El guionista quiere un
electorado plural y activo aunque la audiencia quede persuadida por la élite,
como en el modelo de elitismo institucional. El establecimiento de la agenda mediática y su tematización
topan en la serie con un debate político en la que se hace gala de la  “obsesión de los gobernantes por transmitir a
los informadores los enfoques que más les favorecen”, y por ello los asesores
republicanos desestiman emitir el debate desde el programa de McAvoy.
“Los medios ofrecen una versión perenne y aplastante de la realidad
que coincide con la OP mayoritaria. Los periodistas seleccionan los mismos
temas, los mismos aspectos de esos temas y valoraciones muy semejantes”
(Noelle-Neumann). Durante los episodios, las voces de la redacción son las
primeras que demuestran que la OP no es
la mayoritaria
y así lo vemos en las conversaciones entre Neal y Jim, Jim y
Maggie e incluso entre Charlie y Will. Cada uno tiene argumentos de peso a
favor y en contra, representando a las mayorías o minorías de cada temática. La
cobertura de la `primavera árabe´ constata que la teoría de la espiral del silencio de Noelle-Neumann
no considera la reelaboración de los mensajes mediáticos generados por
opiniones particulares o cómo el medio incluye la voz discordante de los
ciudadanos egipcios.
“Los espectadores no pueden ser elementos pasivos de la
ecuación” afirma Mackenzie. “La gente no es tan pasiva. La gente no es tan
tonta. Y la gente negocia el significado de los mensajes mediáticos de formas
complejas según los temas y su implicación en los mismos” (Gamson, 1992).
La misión de civilizar de Will McAvoy, que afirma  que“es complicado pero voy a largo plazo”,
consiste en conseguir que a través del consumo
del mensaje mediático
la audiencia sea un agente social capaz de elaborar los tres marcos discursivos que
muestra Gamson: 1) Indignación, 2) Capacidad para actuar y 3) una identidad
común. Eso pretende Sorkin desde el titulo de los episodios hasta cada segundo
de los diálogos: despertar a la audiencia consumida por noticiarios como el de
Fox, que inoculan al público sus mensajes y le desinforman haciendo que “una
potencia armada” tome decisiones contaminadas. Por ello, Sorkin presenta una
redacción que quiere huir de ser “la puta” del share y deja claro que las
órdenes las dan los espectadores. El periodista ofrece hechos que son el centro
y que están en disputa, y no dan apariencia de imparcialidad porque el
equilibrio nada tiene que ver con la realidad.
La espiral de la
prudencia
basada en la falsificación de preferencias también queda
plasmada. El modelo de Timur Kuran aparece en un episodio en el que el portavoz
de un congresista republicano y muy conservador debe dar la cara por este. El
congresista afirma que “el matrimonio homosexual pone en peligro el suyo” pero
en cambio su portavoz se declara abiertamente gay. Aunque no quiere ceder ante
la presión de McAvoy a desdecirse de las declaraciones de su congresista y a
defender su propia opinión, acaba por estallar. Pero esa situación no se
produce en la realidad, pues por lo general las personas falsean las opiniones
y mentimos por prudencia, girando la espiral.
Los personajes soberbiamente brillantes que se comparan a la
aventura de Don Quijote también van detrás de una quimera. Sin embargo,
demuestran el valor suficiente “para inventar los intereses de la ciudadanía”
porque “it’s not great but it can be”.*
*Y hablamos de periodismo

[1] Las oraciones entre
paréntesis están extraídas de diálogos de The
Newsroom

 

.

Makespace Madrid, la cuna española del movimiento Maker

«Makespace Madrid ya es una realidad. Es, sin duda, la “cuna” española del movimiento Maker. Pero no se trata sólo de un local donde usar impresoras 3D o cortadoras láser, es algo más profundo y trascendente. Los ciudadanos, de nuevo, tomas las riendas para cambiar lo establecido. Creo, sinceramente, que algo grande va a pasar.

Aunque es un proyecto comunitario, Makespace Madrid surge del empeño y el trabajo de cinco personas con nombres y apellidos. Ellos son Sara Alvarellos, David Rodríguez, Ricardo Merino, Gabriel Herrero-Beaumont y César García.

¿Qué es Makespace Madrid? Básicamente es un amplio local en el centro de Madrid donde los miembros de la comunidad podrán usar una cortadora láser o de vinilo, scanner o impresoras 3D, fresadoras CNC, etc. Es un espacio para prototipar, programar y compartir conocimientos. Es un proyecto que busca ser sostenible a largo plazo, sin depender de apoyo institucional o privado, basándose únicamente en la fuerza de sus propios socios.

El espíritu Maker ya se viene gestando desde hace tiempo, en nuestro país, a través de comunidades como Clone Wars o centros fablab con respaldo institucional. Makespace Madrid va más allá. Es un espacio físico, es programación abierta o proyectos propietarios. Es, sobre todo, un proyecto ciudadano.

El viernes pasado (15 de marzo) un gran número de personas nos dimos cita en la calle Escuadra 11 para ver el local y conocer todos los pormenores de la idea. Tras la presentación oficial pude charlar con algunos de los promotores.

Sara Avarellos:

“Abriremos 24 horas al día a partir de septiembre. Y si no conseguimos abrir 24 horas, cerraremos muy tarde y abriremos muy pronto. La idea es que no haya ruido ni tampoco polvo en suspensión, de hecho todas las máquinas tienen filtros y las características necesarias para que así sea. No obstante, los programadores estarán más tranquilos por la noche. Pensamos que los primeros usuarios van a ser diseñadores industriales, ingenieros y gente que entiende qué son las máquinas y cómo funcionan. Pero es un espacio para personas que montan robots con lego, que hacen aeromodelismo, que trabajan con Arduinos, para gente que cose (vamos a tener alguna máquina de coser), para artesanos, diseñadores de joyas, artistas o incluso para médicos o cirujanos, que tardará más en llegar pero es cuestión de tiempo”.

Sara Alvarellos y César García son los creadores del grupo de Internet de las Cosas. Les conozco desde que pusieron en marcha la iniciativa y debo decir que están realizando un trabajo excelente. Son makers puros:

Sara Alvarellos:

“A los miembros de la comunidad les enseñaremos a usar las máquinas que suponen un riesgo, pero nada más. Es un proyecto de comunidad, lo normal será preguntar y lo normal será responder, esa es una de las bases del Makespace, ayudarse mutuamente. También se montarán grupos de trabajo, Por ejemplo si alguien quiere montar una impresora 3D podrá crear un grupo o apuntarse a uno ya creado y , entre todos, montar la máquina quedando un día a la semana”.

Paralelamente se está constituyendo la Asociación Makespace Madrid que será la entidad encargada de firmar los seguros y el alquiler. Igualmente asumirá la responsabilidad civil y penal.

“Queríamos montar una empresa sin ánimo de lucro pero esa figura no existe en España. Aunque todo estará súper asegurado, la responsabilidad compartida es también una de las claves del proyecto”.

Para la sostenibilidad del espacio se necesitan como mínimo 200 socios. Se han diseñado tres tipos de membresía: socio fundador, socio completo y socio básico. Aunque, a nivel de cuotas, hay dos.

César García:

“Hay una cuota básica de 15 € que permite utilizar el espacio, usar las máquinas más comunes, como las Impresoras 3D, etc. La cuota de 30 € es para los socios que quieran utilizar todas las máquinas. Lo que no está incluido, en ninguno de los casos, son los materiales como contrachapado, planchas, etc”.

El socio fundador aportará, por adelantado, el coste de seis meses de membresía completa, es decir 180 €. Serán los primeros en utilizar el espacio y asumen el compromiso de ayudar en las tareas de lanzamiento y constitución del proyecto.

César García:

“La idea es que el espacio funcione y se financie con la comunidad. Es un sitio independiente, orientado a la creación. Es una infraestructura compartida donde se juntará gente con ganas de hacer cosas y con ganas de aprender. No es un hackerspace, aunque es nuestra inspiración. Tampoco seguimos los cánones de “fablab”, donde todo es abierto. Si, como socio, lo que quieres es ganar dinero, lo puedes hacer, eres absolutamente dueño de lo que hagas. Quizás somos como un “fabcharter” , un sitio donde se pueden prototipar e incubar proyectos comerciales, siempre que no entren en conflicto con el uso del resto de usuarios. Nuestra idea es que estos proyectos puedan crecer hasta el punto que deban contar con sus propia infraestructura para una producción intensiva, más allá del propio Makespace. Es, además, un espacio seguro, con normas de funcionamiento”.

Lo que sí quieren dejar muy claro los promotores es que Makespace no es un sitio para producir, es para prototipar. Una persona no podrá utilizar una máquina durante cinco o doce horas seguidas. Habrá una lista. Tampoco es una tienda donde comprar piezas. Como dice David Rodríguez: “No vendemos motos, tenemos el sitio para hacer las motos”.

Los impulsores de Makerspace son gente muy conocida en ámbito del hardware libre y la comunidad madrileña de Medialab Prado. La idea surgió casi de forma espontánea, fruto de la necesidad y del momento.

David Rodríguez:

“Medialab Prado estuvo un tiempo cerrado y la comunidad se había quedado sin sitio. Por otra parte el movimiento Maker está surgiendo. Entramos en la disyuntiva de si seguíamos viviendo con el modelo institucional o nos lazábamos a un modelo independiente. Comenzamos a charlar, fuimos a ver el hackersapece de Londres y de repente aparece el Makespace de Cambridge. Vimos que lo que estamos pensando nosotros estaba surgiendo realmente en otro sitio. Pensamos que podemos hacerlo aquí. Por primera vez un espacio de orientado a la creación aspira a ser sostenible de forma independiente, sin depender de patrocinios privados o institucionales para funcionar. Queremos defender la autonomía del espacio“.

El movimiento Maker es hardware libre. Una nueva revolución tecnológica está en marcha y es imparable. Su filosofía se sustenta en el “hazlo tú mismo” o “hazlo con otros”. Grandes cambio nos espera.

Yo ya estoy apuntada para ser socia fundadora. No me lo quiero perder!

Otros artículos relacionados:
Clone Wars y la explosión de la cultura Maker en España
De RepRap a Makerbot: la impresión 3D y la manufactura personal«

D.

Yo soy el 132, 15M y el zapatismo

Las gentes mexicanas de Agora Sol me mandan este podcast. Charlamos de las (des)conexiones entre México, España y Chiapas. Además del audio, podéis verme más abajo, removiéndome en la silla mientras pretendo explicar(me) todo lo que se está moviendo y pudiera ser parte del mismo movimiento. El que niegan los que nunca se movieron y siguen impidiendo la gestación de un mundo en el que quepan muchos mundos. México DF, la Puerta del Sol y la selva Lacandona; tres lugares y un mismo destino: el Buen Gobierno, el de los que mandan obedeciendo.

Ahí van los videoclips de la danza en la silla:

(Gracias, Erick)

Periodismo de entretiempos

Crónica de Susana, alumna del CCCD, sobre la XIV edición del Congreso de Periodismo Digital de Huesca. (Foto de diario.es).

“Vivimos la transición de un mundo que se cae, pero no acaba de
morir, y otro que quiere nacer, pero aún no lo ha hecho”. La cita es de
Iñaki Gabilondo que, entrevistado por Ignacio Escolar, puso el broche de
oro a la XIV edición del Congreso de Periodismo Digital de Huesca,
un encuentro marcado en rojo en el calendario de los periodistas
españoles que este año se definió, paradójicamente, por la indefinición.
El choque de lenguajes, la experimentación y una cierta sensación de
urgencia caracterizaron a un congreso que dejó patente lo nebuloso del
limbo en el que, atrapados entre un tiempo y otro, nos encontramos los
periodistas: “Somos las únicas empresas de la era postindustrial que no
hemos evolucionado”, advertía Pepe Cervera (Eldiario.es), “hemos visto a
la gente como una masa. Somos medios de comunicación de masas. Y eso,
hoy, ya no vale”, remachaba, dibujando el contexto de unas jornadas que
muchos abandonamos con una incómoda mezcla de excitación y miedo a un
futuro que no habíamos previsto.

De Huesca partimos con tres palabras mágicas en la maleta: emprendedor, sostenible y ‘nicho‘.
Todas ellas, cada una a su manera, sustitutas de ese viejo concepto
mentado por Cervera con tendencia a invadir mentes y espacios: la
‘masa’.

No es casualidad que uno de los perfiles más abundantes en Huesca fuese el del ‘plumilla’ reconvertido a marchas forzadas en emprendedor
obligado a sumar a aquello de contar historias lo de contar números.
 Como bien advertía Jaime Estévez, fundador de Ágora News, “periodismo y
emprendimiento ya no son dos cosas diferentes”. Una máxima que no se
enseña en las universidades, pero que la calle impone. En Huesca las
historias de superación se hallaban con facilidad sin falta de mirar al
escenario. Impresionaba el caso, por ejemplo, de Julieta Bolullo, que animada por el espíritu de ‘culo inquieto’ que define al periodista abandonó España y se lanzó a emprender en Brasil (podéis leer su historia aquí). No
hay negro sin blanco: el paro y los cierres fueron el acicate que dio
alas a proyectos como La Marea, Materia, Mongolia o la revista
Alternativas Económicas, surgidos de cierres como el de Público y EREs
masivos, como el de El País. Sorprendentes resultan otros casos, como el
de Jordi Pérez Colomé, declarado ‘autofreelance’
que ha sido capaz de recaudar -vía Paypal- más de 4.500 euros para su
próximo viaje a Israel. No me olvido de la plataforma que acoge estas
líneas, Bottup, fundada por las ganas (y la cabezonería) de Pau Llop. El
congreso de Huesca nos dio la oportunidad de tomarnos un café con ellos
y aprender de su machacona determinación a hacer periodismo, sean
cuales sean las circunstancias: probar, probar y probar, ese es su lema.

Si algo une a todos estos proyectos -y a los que faltan por citar:
Eldiario.es, Infolibre, revista Líbero….- es su determinación a no
tropezar con las mismas piedras con las que lo han hecho los grandes
medios. El antídoto contra el pecado, repetido una y mil veces ante una
audiencia plagada de estudiantes ansiosos por conocer los secretos que
los rescaten de la maldición del desempleo, no es otro que la
autosostenibilidad. Se busca ganar ‘lo justo y necesario’ para hacer
buen periodismo y se busca hacerlo evitando, en la medida de lo posible,
los ingresos procedentes de terceros (anunciantes) que pudieran mermar
la independencia de los periodistas. Para hacerlo se ha apostado por la
vía de las suscripciones, un recurso que ha funcionado
impresionantemente bien a Eldiario.es, que en sus escasos meses de
recorrido ya cuenta con más de 3.5000. Se trata, como decía Ignacio
Escolar con socarronería, de ganar lo suficiente para “permitirnos
ciertos lujos que nos gustan a los periodistas: como ducharnos, no todos
los días, pero al menos uno sí y otro no”. En general, no se renuncia a
los ingresos publicitarios, a los que sin embargo sí se intenta poner
coto. Especialmente interesantes resultan fórmulas como la de la
cooperativa La Marea, que se ha dotado (a propuesta de uno de sus
socios) de un ‘código ético’
que, como anunciaba Thilo Schafer con una mezcla de ironía y pena,
“prácticamente excluye a todas las empresas de este país”. Sea cual sea
el mecanismo elegido para obtener ingresos se tiende a optar por el
recurso a la transparencia (publicar cuentas, listado de accionistas)
para garantizar la independencia (así lo ha hecho Eldiario.es y lo harán
La Marea e Infolibre).

Uno de los perfiles más abundantes en Huesca fue el del plumilla reconvertido a marchas forzadas en emprendedor

El compromiso con la sostenibilidad se conquista, finalmente,
desarrollando estructuras pequeñas y autónomas capaces de trabajar en
red, mano a mano con los socios / lectores / ciudadanos (es el “periodismo celular“,
que diría Daniel Ayllón -La Marea-). Así, las dimensiones de las
redacciones son mínimas (unas pocas decenas de redactores fijos, como
mucho), se potencian las colaboraciones externas y se buscan los
acuerdos con comunidades que posibiliten el desarrollo del proyecto.
Eldiario.es, por ejemplo, trabaja con fundaciones o empresas
periodísticas de existencia previa para llevar su modelo a otras
comunidades autónomas. La Marea, por su parte, teje una cuidada red de
‘nodos locales’ autogestionados por sus socios que se encarga de las
labores de distribución y promoción del diario.

Esta tendencia al ‘microperiodismo‘,
que diría Jordi Pérez Colomé, quedó de manifiesto en el recurso a una
palabra que fue ‘trending topic’ figurado de las comparecencias:
‘nicho’. Decía Pepe Cervera que los periodistas debemos dejar atrás esa
suerte de ‘pensamiento-masa’ propio de otra Era y, entre otras muchas
cosas, “quitarnos de la cabeza la idea de que nos dirigimos a todos”, un
pensamiento que sin duda compartían muchos de los ponentes del
Congreso. Aunque hubo proyectos con base generalista, también abundaron
iniciativas centradas en asuntos específicos. Destaca en este sentido,
por ejemplo, la revista Líbero, que aborda el mundo deportivo desde una óptica cultural; Alternativas Económicas o Materia -especializada
en ciencia-. El estilo de estos proyectos -ya no se trata tanto de
producir mucho, rápido y para todos como de hacerlo bien, sosegadamente y
para quienes lo quieran- marca la pauta citada por Cervera, que quiso
llamar a los periodistas a notar que “ya no se trata de ser los más
rápidos”, sino de que “la información esté ahí cuando un ciudadano la
necesite” y sea una buena información.

Iñaki Gabilondo: “Formo parte de otra Era. Estoy en la despedida de un mundo que se está despidiendo”.

El Congreso se despidió el viernes con la intervención del siempre
lúcido Iñaki Gabilondo ante un auditorio plagado de caras resacosas,
marcadas por muchas horas de reflexión, conversaciones y (sobre todo,
para qué nos vamos a engañar) por la tradicional noche de copas en el
‘Edén’, en la que ponentes y asistentes se mezclan para debatir sobre el
futuro del periodismo (y lo que se tercie, que aunque no lo parezca
somos humanos) hasta que el cuerpo aguante. El peso de la larga noche y
las pocas horas de sueño no evitó que Escolar arrancara a Gabilondo de
los labios unas palabras que dejaron a los que escuchábamos con el
corazón encogido: “Estamos ante un mundo nuevo que es una olla
hirviendo. Yo soy una persona que forma parte de otra Era. Estoy en la despedida de un mundo que se está despidiendo.
Tengo la fortuna de poder estar todavía vivo y asistir a este momento.
Pero es en [el anterior] en el que me he formado y donde está instalada
mi mente”, zanjaba Gabilondo, dejando a los estudiantes y a los jóvenes
emprendedores capturados, con los ojos fijos en su rostro y el bolígrafo
pendiente en el aire. Gabilondo les (nos) mandaba un mensaje: ahora nos
toca a nosotros. Sólo los irreverentes tuits de Revista Mongolia
aliviaron la sobriedad que semejante encargo impuso en el ambiente. Si
vamos a seguir andando en la tormenta será mejor que nos carguemos
-citando a Meneses, que también estuvo presente en el evento, aunque ya
no esté con nosotros- “paciencia, profesionalidad y potra”. Y, por
supuesto, risa. Que no nos falte la risa.

Os dejamos con la charla completa entre Ignacio Escolar e Iñaki Gabilondo:

El hedor

Cita para enterrar una semana de relatos cardenalicios y cloacas patrias. Releo a un tal Agustín Gómez Arcos, muerto en el auto-exilio parisino en 1998 (¡!). Un desconocido de lectura obligatoria en los liceos franceses. Retrata lo que los titulares encubren: las pompas fúnebres de un régimen. El fiambre del asesino hiede. Los alcahuetes (simbolizados aquí por doña Corza) resultan ser siempre los más lúcidos. Ven en el cadáver político exhibido en portada al «borrico muerto de estreñimiento». Mientras, imploramos que acabe pronto «esta asfixia oficial de la mierda».

«Está muerto, y su cadáver no recuerda las hazañas de su vida. El calor catedralicio lo corrompe: un reguero de miseria se le escapa de la carne, alimentando a un enjambre de moscas que nadie sabe de dónde salieron. A pesar de las flores y de las velas, sube del catafalco un hedor a podrido. Los diáconos agitan incensarios, alguien abre de par en par las santas puertas. La contaminación exterior se añade a la pestilencia interior. Empiezan a verse pañuelos.

«Aunque muerto y con más agujeros que un colador, el Jefe de Policía sigue incordiando a amigos y subalternos. ¡Hay que ver  el jodido peludo! ¡Su hinchazón alcanza redondeces planetarias! ¡Parece un borrico muerto de estreñimiento! (El esplendor hediondo de los funerales suscita en doña Corza, antigua acémila de regimiento, tan patética imagen. Los demás rezan para que se acabe pronto. Dios mío, esta asfixia oficial de la mierda, amén.)

«Él, el muerto, mana. Vaciado visceral.»

Tomado de Escena de caza (furtiva) (2012, v.o. 1978). Impreso en Sant Boi: Cabaret Voltaire.
Agustín Gómez Arcos (1933-98) se exilió en Londres y a partir del 68 en París, tras haber recibido dos veces el Premio Nacional Lope de Vega. Autor de 14 novelas, fue dos veces finalista del Goncourt y condecorado con la Orden de las Artes y de las Letras Francesas. Su obra forma parte del programa educativo de los liceos franceses. Enterrado en Montmartre.

Cómo idear un FoodLab

La imagen del laboratorio nos coloca en lugares llenos de probetas, asépticos, centros para la experimentación científica. Las cocinas, sin embargo, son esos lugares íntimos de las casas, donde te relacionas con familiares y amigos, pero donde también se investiga con los alimentos. Al unir ambas imágenes nos podemos hacer una idea de en que consiste un FoodLab. Medialab-Prado ha invitado a tres investigadores para que compartan sus propuestas con nosotros. [streaming en directo]

Aproximación de Rebeca Ibáñez:

«La cocina es un lugar de mezcla y experimentación. En la cocina se mezclan ingredientes, se combinan variables (tiempos, cantidades, temperaturas, técnicas, velocidades, etc.) y se producen nuevas materialidades, guisos o amalgamas; las tortillas cuajan, las yemas se rompen, las masas suben, los ácidos lácticos fermentan. En las cocinas se siguen recetas o se improvisan mezclas, los alimentos se mezclan, lo crudo se transforma en lo cocinado. ¿Qué significa hacer una cocina pública (en una institución pública)?

Podríamos pensar en las cocinas como si fueran espacios paradigmáticos de creación y experimentación de conocimiento colectivo. O pensar sobre el carácter culinario del laboratorio. Antes que el laboratorio, la cocina es el lugar de la experimentación y la transformación. En el texto sugiero investigar qué podemos aprender y copiar teórica y metodológicamente sobre la creación del conocimiento en una cocina. Las recetas han sido un modelo paradigmático de lo común que, sin embargo, ha sido poco explorado como modelo teórico. No hay nada más abierto que una tortilla de patatas». [descargar pdf]

Aproximación de David Rodríguez (Tina Paterson):

«FoodLab es un proyecto relacional pleno de las gozosas razones que tiene la cocina como un espacio que conjuga lo productivo, lo placentero y lo compartido. El modo de hacer y de relacionarse con el conocimiento, más cercano, más inclusivo, donde al tramar nos sentimos más a gusto.

FoodLab pone la mesa de estas premisas y se sueña con llegar a ser verdadera cocina comunitaria al servicio de la gente que la habite. Un lugar cercano entre fogones donde construir un recurso de producción colaborativa que nos permita generar estrategias y herramientas para repensar la sitopía de los alimentos que nutren y construyen una urbe como Madrid.

FoodLab no tiene ánimo de lucro y practicará una mediación que se centrará inicialmente en el apoyo a proyectos locales que refunden nuestra relación con los alimentos. Hackear, producir y consumir nuestros propios alimentos de un modo sostenible, producir nuevas estrategias de consumo colaborativo, luchar contra el despilfarro de alimentos en las grandes comunidades, etc».

Aproximación de María Ptqk:

food.lab. Laboratorio social de comida

Por lo general, la idea de comida se aborda desde tres puntos de vista: el gastronómico, relacionado con la comida como fuente de placer y cultura; el nutricional, que conecta con la búsqueda de salud y bienestar; y el económico, vinculado con el consumo y la industria de la alimentación.

En food.lab. interesa otro punto de vista, que aglutina y atraviesa los tres anteriores: la comida como una práctica social en torno a la cual se organizan recursos y conocimientos necesarios al mantenimiento de comunidades de vida. A su vez, esto supone abordar la comida como una práctica de comunidad, una práctica de sostenibilidad y una práctica de conocimiento».

14.03.2013 17:00h
Lugar: Medialab-Prado en Nave Taller de Matadero Madrid (Paseo de la Chopera, 14 – 28045 Madrid)

http://medialab-prado.es/article/como_idear_foodlab

Presentación MakespaceMadrid

Este viernes 15 de marzo 2013 de 19h. a 22h. te invitamos a conocer el futuro espacio del MakespaceMadrid situado en Calle Escuadra 11 Metro Antón Martín. Acceso libre.

En que consistirá este encuentro:

¿Te has apuntado a nuestra lista de correo? ¿Tienes un cacharro que quieres mostrar? ¿Quieres ponernos cara y saber más, o conocer a los otros futuros socios y simpatizantes?…
Nosotros proponemos: Presentación y picoteo, comunicación del proyecto MakespaceMadrid, resolver dudas si interesado en ser Miembro Fundador, aclarar las condiciones, ponernos fechas, etc. En definitiva, ¡pasar un buen rato juntos!

www.makespacemadrid.org

Más información y preguntas frecuentes: http://makespacemadrid.org/preguntas-frecuentes o contacta: info@makespacemadrid.org

Si deseas unirte a este fascinante proyecto desde sus inicios como fundador escribe ya a: altas@makespacemadrid.org e ingresa 180 € en el nº de cuenta del Deutstche Bank: 0019-0309-63-4010045555 indicando tu datos personales.

Contra la conspiranoia

Nueve años después del 11M, duele tener que ir a una tele iraní para defender una esfera pública propia de la Modernidad. Algo imposible en la tele de los obispos. A la media hora no pude soportar al conspiranoico. Y sugerí que me iba. Negémonos a oír más falacias, ni siquiera para desmentirlas. Plantemos cara a la mentira y a sus voceros. Dejémoslos solos ante su desvergüenza. Abracemos a las víctimas y defendamos con serena indignación su memoria.

Ahí va el video entero… por si hoy os perdéis Salvados o el asco os puede tras zapear en las «tertulias-aniversario».