Periodistas que se la juegan

Según Reporteros Sin Fronteras, en lo que va de año han
muerto 51 periodistas y 159 están encarcelados.
Varios titulares de prensa apuntan a que un periodista
boliviano fue atacado (quemado) con un cóctel molotov mientras se dirigía a su
programa de radio. Bueno, realmente no era simplemente un periodista, sino un
empresario-político, y obvian que iba acompañado de una operadora, que también
sufrió las consecuencias del cóctel molotov. 

Pero apuntes aparte, lo que hay en
el fondo es que lo han sufrido por contar un caso de corrupción que implica al
Control Operativo Aduanero del país. Según yacuiba.com, propiedad de Fernando
Vidal, el presentador afectado, era también muy crítico con varias autoridades.
Desgraciadamente hay muchos casos de periodistas que sufren
persecución o son atacados. Hace menos de 24 horas, otro periodista fue
tiroteado en Somalia y murió en el acto (ya son 17 en lo que va de año en ese
país). Su crimen: informar sobre el peligro que tiene para la población civil
la existencia de pistoleros (http://www.nusoj.org/).
El crimen de Fidaa Itani, periodista independiente, fue
adentrarse en las cloacas de los secuestros en Líbano. Ahora, como recompensa a
su trabajo, ha sido secuestrado por La Brigada de la Tormenta del Norte A’azaz
porque su trabajo “no era compatible con la revolución”. Aún está pagando este
crimen (http://www.rsf-es.org/news/siria-confirmado-el-secuestro-del-periodista-libanes-fidaa-itani/)
Según Reporteros Sin Fronteras, en lo que va de año han
muerto 51 periodistas y 159 están encarcelados. Eso sin contar con todos los
periodistas amenazados de muerte o los que son violados o acosados. Sobras las
palabras.

‘Érase un periodista a una nariz pegado’

Una reflexión imprescindible de Susana, alumna de nuestro Máster CCCD. Tostado de su blog.

«El ‘laboratorio de periodismo’ que, de cuando en cuando, organiza la
Asociación de Prensa de Madrid (APM) tenía ayer un color especial. La
sesión, en la que se dirimía el papel del periodista en una Era en la
que la materia prima de la profesión -la información- se ha erigido en
protagonista, se abrió con un casual comentario de la presidenta de la
APM, Carmen del Riego,
que bien podría ser interpretado como una negra metáfora: desde la mesa
de ponentes, abrumada por el inesperado número de periodistas e
interesados que en esta ocasión inundaban la pequeña sala, Del Riego
comentó graciosamente: “Como siga llegando gente vamos a tener que acabar saliendo nosotros [los periodistas]“ Seguir leyendo.

Un gallego y un islandés fueron a votar…


Quizás no sepan que el pasado sábado Islandia refrendó unos principios constitucionales redactados por la ciudadanía. Pero seguro que desde el domingo vienen oyendo que Galicia, tras las elecciones autonómicas, es todo un ejemplo del respaldo al PP (o de la impotencia de sus adversarios) en el resto de España. Los medios ignoraron a Islandia o cuestionaron el proceso constituyente más innovador en lo que va de s.XXI. Mientras, difundieron la falsa versión gubernamental sobre Galicia. El triunfo de la ciudadanía vikinga fue, en todo caso, presentada como derrota. Y con cánticos a la victoria pírrica del PP se acalla la democracia que viene y que se exige en la calle. Los medios no contextualizaron la escasa participación de los islandeses (48.9%) y no recogieron el enorme respaldo que dieron a varios principios constitucionales. La sociedad española lleva reclamándolos desde el 15M. Servirían de magnífica inspiración al referéndum que los sindicatos exigieron el 15S y que reiterarán en la huelga general que se convoca para el 14N, también en Portugal y Grecia. Si ese referéndum se centra en parar los recortes, el próximo bien podría ser sobre el proceso constituyente que otros muchos reclaman desde el 25S. Veamos los resultados en ISLANDIA que nos han sido escamoteados. Para empezar se plantearon seis preguntas para que el texto elaborado por la ciudadanía – primer caso de crowdsourcing constitucional – fuese el borrador de la nueva constitución. El 66% de los votantes afimaron que el Parlamento debiera debatir dicho texto para redactar otra constitución antes de las próximas elecciones (abril de 2013). El 83% de los votantes exigieron que los recursos naturales sin propietario fuesen declarados propiedad nacional. El 78%, que pudiesen presentarse candidatos individuales, sin partido, al Parlamento y siempre con listas abiertas. El 66% de los votos respaldaron otra reforma electoral: que todos los votos tuviesen igual peso en todas las regiones del país. El 73% apoyó incluir la iniciativa legislativa popular y realizar referéndums nacionales a petición del 10% la ciudadanía. El único rechazo (57%) fue a que no se mencionase a la «iglesia Nacional Islandesa» en la nueva constitución. Imagínenselo. Un referéndum mediante el cual los españoles exigen al Congreso y al Senado que, antes de volver a presentarse a las elecciones, redacten una constitución que nacionalice los recursos naturales aún no privatizados, que acabe con las listas cerradas y la disciplina de partido, que implante una ley electoral proporcional y legisle por iniciativa popular, combinando la democracia representativa y la directa, para casos de excepcional importancia nacional. Como quizás también ocurriría aquí, además de apoyar todas esas medidas, la mayoría de la población pediría que la Iglesia católica permaneciese nombrada en la constitución. En suma, demasiados paralelismos como para no devaluar a los islandeses dicendo que apenas acudió a votar el 48.9% del censo. La abstención desacreditaba la primera constitución ciudadana del siglo XXI. No es esta la impresión de la Primera Ministra, que dio acuse de «haber recibido de la nación un mensaje claro para completar el proceso». La tasa de participación se explica por la campaña en contra que lanzaron los dos partidos hegemómicos hasta la crisis de 2008 (como si aquí PP y PSOE se hubieran opuesto a la consulta). Y no es baja: resulta muy superior al 20%-30% de participación que suelen recabar los refereréndums en países como Suiza. De hecho, los partidarios del proceso están exultantes. Han doblado sus expectativas. La participación fue enorme porque, además de lo dicho, se consultaba no una, sino seis cuestiones muy abstractas y controvertidas. Islandia marca el horizonte de una democracia de código abierto. Nuevas reglas de juego escritas y refrendadas por los ciudadanos comunes. En defensa de los bienes comunes, salvaguardados de la rapiña financiera y/o del monopolio de los políticos profesionales. En España, el horizonte que se nos presenta es otro: Feijoó, presentado como ganador absoluto, es ejemplo de y para el resto de España. Solo resultaba creíble ocultando que los votos nulos (37.472) superaron a los contabilizados en las elecciones de 2001, 2005 y 2009 juntas (en total, 33.624). Este silencio se suma al que pesa sobre los verdaderos ganadores (AGE, de la nada a 9 diputados, desbancando al BNG) con el fin de minusvalorar el voto de protesta al sistema de partidos actuales. Aunque la abstención aumentó un 6,6% entre los residentes en España, el Gobierno la rebajó presentando una tasa de participación manipulada, sin considerar el censo de votos en el extranjero (unos 400.000 en Galicia). Los resultados tras la abtención «real», arrojan que, el PP gobernará con mayoría absolutísima, tras haber caído sus votantes en más del 15% y representando apenas al 25% de los gallegos. El total de las fuerzas parlamentarias en Galicia ni siquiera reúnen el voto de la mitad de los gallegos (48%), menos aún que quienes votaron a favor en el referéndum islandés. Sería de chiste, si el provincianismo de quienes nos (des)gobiernan y la mano dura que aplican no indujese al llanto. El apenas ganador de una elección autonómica maquilló su derrota para seguir copando un palmarés parlamentario más cuestionado, si cabe, que el del Tour. Un referéndum constitucional en Europa se silenció o menospreció. No me digan que no es para echarse a llorar. Cuando el gallego volvió de votar escuchó del Gobierno y del (por ahora) principal partido de la oposición: «Confórmese. Esto es lo que hay… y lo que aún le queda». Al islandés, en cambio, quien le gobierna (y representa) le dijo: «Oído, nos ponemos a la obra». Ya se sabe que Islandia es muy pequeña y allí todos se escuchan. Y que no es ejemplo de nada. Excepto para los pueblos que se saben soberanos y, más en concreto, para toda ciudad y entidad administrativa con tantos habitantes como islandeses (unos 320.000). Les dejo con un vídeo de los «pinflois», recibido vía el FB de Gila Grupo de Intervención: «Quiero ser irlandés, aunque me pele de frío».

Como un tiro

 Camps y Urdangarin, en el Palau de la Generalitat en 2005. | Vicent Bosch

‘Urdangarín: un conseguidor en la Corte del Rey Juan Carlos’

Urdangarín: ‘Valencia va como un tiro, tienen pasta para aburrir y Camps es fácilmente entrable’


Don Juan Carlos juntó en un almuerzo a Bertarelli, Camps y Barberá
Cuando la comida terminaba, el Rey les invitó a charlar con Urdangarin
El duque quería organizar unos congresos en Valencia sobre grandes eventos
‘La tramitación del proceso fue meteórica, la más rápida de la historia’


EL MUNDO | Valencia | 23/10/2012

«Pocas veces una comida fue tan fructífera para tan pocos. Don Juan Carlos se subía por las paredes cuando se enteró del resultado de las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción en el otoño- invierno de 2011 […] El monarca, que jamás tuvo arte ni parte en Nóos, se había limitado a hacer el típico favor de suegro. Y el yerno se lo devolvió así, protagonizando un escándalo de incalculables consecuencias».

De esta impactante manera acaba el séptimo capítulo, dedicado a la trama valenciana del caso Nóos, del libro ‘Urdangarin: un conseguidor en la Corte del Rey Juan Carlos’, editado por la Esfera de los Libros y a la venta desde ayer.

En este pasaje, los autores —los periodistas de EL MUNDO que destaparon el caso, Esteban Urreiztieta y Eduardo Inda— cuentan la encerrona en Zarzuela en la que, tras una comida con el rey, Urdangarin presentó su proyecto al entonces presidente de la Generalitat Francisco Camps y a la alcaldesa de Valencia Rita Barberá.

Tal y como desvela el libro, el duque de Palma tenía claro a quien tenía que dirigirse: «Nos han recomendado que nos dirijamos a la Generalitat Valenciana. Es buena idea, la comunidad va como un tiro, tienen pasta para aburrir y dicen que Camps es fácilmente entrable, comentó Urdangarin». Por ello no dudó en encontrarse con sus dos máximos dirigentes cuando tuvo una oportunidad. Nacía entonces la derivada valenciana del caso Nóos donde, como explica Urreiztieta, Urdangarin consiguió su mayor botín.


Comida en Zarzuela

Los autores relatan que tras una inauguración de la fábrica de Bertarelli —el patrón del Alinghi que tenía que decidir dónde se celebraría la Copa América 2007—, «Don Juan Carlos se llevó a Ernesto Bertarelli en su coche rumbo a Zarzuela. El monarca había convocado a almorzar al jefe de la Copa América, a Francisco Camps y a Rita Barberá».

En el comedor de la Zarzuela, «entre vianda y vianda se fue perfilando el proyecto deportivo más ambicioso que España había acogido desde los Juegos Olímpicos de 1992. El ginebrino estaba encantado de la vida con la hospitalidad y con las facilidades que le estaban dando. No era para menos: Valencia había puesto encima de la mesa todo el dinero que había pedido, existía agilidad en el movimiento de la maquinaria legal y, por si fuera poco, el jefe del Estado estaba personalmente implicado en la aventura, lo cual significaba que saldría adelante sí o sí».

Cuando la comida terminaba, «don Juan Carlos sorprendió a dos de los presentes [Camps y Barberá] con una inesperada petición: —Paco, Rita, si no os importa, id un momento con Alberto [Aza, el jefe de la Casa del Rey], que os quiere exponer un tema». Por supuesto, ambos dirigentes accedieron y se trasladaron a una estancia aledaña en la que les esperaba Iñaki Urdangarin: «¿Qué hace aquí?», se preguntaron.

Aza hizo de introductor: «Iñaki os va a contar el proyecto en el que está trabajando ahora, que es Nóos, un instituto sin ánimo de lucro, porque le gustaría hacer algo con vosotros». Entonces, explican en el libro los periodistas de EL MUNDO, el duque de Palma asumió el peso de la conversación: «Queremos organizar unos congresos para analizar el impacto de los grandes eventos en las ciudades. Y habíamos pensado que, una vez conseguida la Copa América, Valencia es el lugar ideal».

Los mandatarios valencianos asentaron con la cabeza y les facilitaron los móviles a Urdangarin y a su socio Diego Torres.

«La tramitación del proceso fue meteórica, la más rápida de la historia de la Comunidad Valenciana. Tanto la Generalitat como el Ayuntamiento se pusieron las pilas y en septiembre, esto es, dos meses después de la espontánea reunión […] ambas partes suscribieron el convenio. Al igual que luego sucedería con otras administraciones, se eligió esa figura jurídica que permite hacer con el dinero público lo que a uno le dé la gana, o casi. Un concurso hubiera obligado a abrir el proceso a otras ofertas, lo cual habría provocado la casi total derrota de Nóos, dada su nula experiencia».

Cuenta el capítulo cómo, entre el Ayuntamiento y la Generalitat, abonaron 3,5 millones de euros al yerno del rey. La relación era más que fluida hasta el punto que Urdangarin se creció: «Entraba en el Palau de la Generalitat como Pedro por su casa. Uno de los consellers de la época recuerda que se atrevió incluso a proponer una auténtica locura en forma de proyecto urbanístico: la construcción de un puerto deportivo en la Albufera. No es broma», cuentan los autores.»

D.

Evolé golea a TVE

Audiencia de la cobertura electoral: 1,7 millones (TVE+TVG+ETB), más unos pocos más en otras cadenas, contrastan con el récord de Salvados: 2,89 millones de espectadores. Más datos y argumentos de Juan Varela AQUÍ: » Évole es el Juan de Mairena de Twitter y la tele. La mirada y el
discurso del ciudadano común, tirando a clase media baja. La calle. Y su
aire fresco anuncia la necesidad de otra información política: seria,
rigurosa, accesible, no contaminada por los intereses y el discurso de
los partidos. Información para la gente sobre las cosas que de verdad
importan, no de autoafirmación endogámica para el clan de políticos y
periodistas.»

El análisis político de la jornada electoral está hecho:
– Una victoria del PP en Galiza por mayoría absoluta con 145.000 votos menos.
– El PSOE se desploma también en Euskadi.
– AGE en Galiza (de la nada a desbancar al BNG) experimenta, como Amaiur, la mayor subida de todas las formaciones con una fórmula frentista y políticamente incorrecta tipo Sryza.
– PSOE y PP pierden en Galiza y Euskadi 450.000 votos.

Y mientras el bipartidismo se resquebraja también lo hace el modelo de información institucional, gubernamentalizada en las teles públicas y mercantilizada por tertulianos con doble sueldo (Ferraz y Génova + lo que paguen las cadenas).

Cambio de audiencias, de votantes y de formatos periodísticos… lógico, ¿no?

Winner vista el CCCD

Langdon Winner is a political theorist who
focuses upon social and political issues that surround modern
technological change. He is the author of Autonomous Technology, a study
of the idea of «technology-out-of-control» in modern social thought and
The Whale and The Reactor: A Search for Limits in an Age of High
Technology.

Praised by The Wall Street Journal as «The leading
academic on the politics of technology», Mr. Winner was born and raised
in San Luis Obispo, California. He received his Ph.D. in political
science from the University of California at Berkeley. At present he is
the Thomas Phelan Chair of Humanities and Social Sciences at Rensselaer
Polytechnic Institute and Fulbright Scholar at the Universidad
Complutense de Madrid. He is active in local and national politics,
focusing upon social justice, sustainable technology and
anti-militarism. An occasional rock critic, he was formerly an editor at
Rolling Stone magazine. At present he is writing a book about the
prospects for digital citizenship and a second one on “the revolt
against technology” in late 20th century U.S.A.

Un conductor coloca un maniquí de copiloto para circular por el Bus-VAO

Iba por el bus-VAO, en el que solo pueden circular coches con más de una persona
La Guardia Civil sospechó al notar que la mujer no se movía

– El conductor y la maniquí, a la que no le falta un detalle. / GUARDIA CIVIL

La imaginación de algunos conductores para evitar los atascos en los accesos a Madrid parece no tener límites. La Guardia Civil se quedó perpleja la semana pasada cuando vio cómo un conductor había colocado un maniquí vestido de mujer en el asiento del copiloto para poder circular por el bus-VAO (Vehículos de Alta Ocupación) de la autovía de A Coruña (A-6). Llevaba hasta el cinturón de seguridad abrochado. Esta calzada se destina desde 1994 a vehículos que transporten a más de una persona y para transporte público.

Según ha informado esta mañana la Comandancia de Madrid, los hechos ocurrieron el martes de la semana pasada. Unos guardias civiles estaban apostados desde primera hora de la mañana en uno de los accesos al carril, a la altura de Las Rozas dirección a la capital, para comprobar que los vehículos cumplían la norma del bus-VAO. Sobre las 8.45, les llamó la atención la extraña «inmovilidad» de la persona que iba como copiloto, por lo que decidieron parar al conductor.

La sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que, en lugar de una mujer, había un maniquí. Eso sí, no le faltaba detalle alguno. Iba «perfectamente caracterizado con peluca, gafas de sol y completamente vestido», hasta el detalle del fular. Incluso el conductor le había puesto el cinturón de seguridad para no levantar las sospechas de los guardias, según fuentes del instituto armado. El conductor es un vecino de Madrid de 33 años, que reside en Majadahonda y que se dirigía a su trabajo en la capital.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/18/madrid/1350548729_385757.html

De@DolorsBoatella

Profesores vagos, padres irresponsables, hijos antisistema



«Los ataques a la escuela pública han llegado a tal punto de insostenibilidad que ya casi todos queremos ser sinwertgüenzas

Cruz Diez – Profesora de secundaria
18/10/2012 www.eldiario.es


La mayoría de mis alumnos no han venido hoy a clase. Según el ministro de educación, sus padres son unos irresponsables por permitir a sus hijos que pierdan un día de clase. Pero, señor Wert, uno aprende a diario y hay lecciones que se aprenden en la calle.

Hoy es un día en el que en lugar de aprender matemáticas o música, mis alumnos van a aprender que su educación es algo tan valioso que hay que defenderlo. Un día en el que van a poner en práctica esa política del esfuerzo que tanto gusta al Partido Popular uniéndose de nuevo a la lucha por la escuela pública que se prolonga de manera intensiva desde hace ya más de un año. Un día en el que van a aprender que la escuela somos todos porque la comunidad educativa nace de la unidad de los que tenemos algo en común: el educar y en este proceso forman parte los alumnos, las familias y los profesores, pero también el resto de la sociedad. Un día sin clase en el que aprender a valorar lo que han perdido en unos meses: muchos de sus profesores despedidos, las ayudas a los libros, becas de estudios, el comedor escolar, los desdobles y las clases de apoyo, tener sustitutos para sus profesores enfermos, etc. Un día en el que reflexionar sobre la nueva ley educativa que se nos viene y que será la pedrada final al sistema. Un día en el que aprender que su futuro va a depender en buena medida de la calidad de la educación que reciban hoy. Así visto, un día dentro del aula a cambio del resto de días de su vida no parece tanto, ¿verdad, señor Wert?

Sin embargo, según palabras del ministro, los padres que hoy no han llevado a sus hijos al colegio o les han animado a quedarse en casa y no ir al instituto no cumplen con la «obligación que tienen los padres de procurar la mejor educación para sus hijos». Si unos padres que deciden que su hijo «pierda» 1 día de clase para protestar contra los recortes en la educación pública no están cumpliendo con su obligación de educar, ¿qué pasa entonces con esa administración que ha tardado 34 días en mandar un profesor de música para que dé clase a mis alumnos? ¿Es eso cumplir con su obligación de procurar la mejor educación para nuestros hijos?

Los vagos profesores apoyamos plenamente a esos padres irresponsables que han permitido que los antisistema de sus hijos no vengan hoy a clase. Los ataques a la escuela pública han llegado a tal punto de insostenibilidad que ya casi todos queremos ser sinwertgüenzas, porque no nos da vergüenza denunciar el robo que se hace a lo público y porque queremos un sistema educativo en el que no haya lugar para Werts.»