Menos héroes… [Hackear el periodismo V]

Sigue la versión Beta del panfleto en curso. Entregas [I],  [II], [III] y [IV].Las últimas peripecias de Assange, su candidatura al senado australiano y su programa en la televisón RTP (de Putin), que arrancará en abril, justifican este último epígrafe del cap. I del panfleto en curso.
 Menos héroes, menos zombies y más bosque
Una segunda desviación
periodística pervierte el debate sobre Wikileaks, que ha acabado centrado en las
peripecias de Manning y Assange. El recurso narrativo de la personalización es
simplista, pero efectivo. Requiere menos esfuerzo del reportero: un personaje,
una historia. Y el público “que pasa de política” puede seguir las desventuras
de los héroes caídos. El maniqueísmo, además, aumenta de atractivo cuando en
una historia que al principio era de buenos y malos al final todos resultan ser
villanos. Con esta moraleja c todos
todoscipio era de buenos y malosacia pero seguir las desventuras de cualquier
desgraciadologrsigue su ejercicio en colectínica, el reportero arriesga
mucho menos que ocupándose de las empresas que han hecho de la guerra, de la
diplomacia y del espionaje negocios privados, con nuestros impuestos y en
nuestro nombre.
Según documentos oficiales, que
también filtró Wikileaks, el primer objetivo de la campaña que se ha librado
contra esta organización fue minar su credibilidad y minimizar su alcance. Para
ello nada mejor que escamotear los debates de fondo con peripecias personales. El
personaje de Assange exhibe suficientes facetas y contradicciones como para ser
materia controvertida. Tampoco han faltado estímulos suyos para que así fuese.
Pero también ha proyectado discursos para que, en lugar del egocéntrico con
hambre de protagonismo y delirios de grandeza, los medios hubieran hecho de él
un símbolo de la transparencia y de la participación política que demandan las
nuevas generaciones. Sin embargo, en el encuentro en Frontline que venimos comentando, los periodistas mostraron más
interés en la figura de Julian Assange que en los argumentos de carácter
colectivo que les brindaba.
El líder de Wikileaks intentó
combatir la imagen que después le fabricaron como estrella mediática con
declaraciones que muy pocos han escuchado. Por lo que le correspondía, decía
aceptar el riesgo personal y los procesos judiciales que pudiese sufrir,
entendiéndolos como un reconocimiento “exagerado e inmerecido”. Además se
mostraba consciente de que sus decisiones le serían cobradas muy caras. Pero,
mucho más importante, en lugar de proponerles que se convirtiesen en mártires
del periodismo de denuncia, señalaba a los informadores la necesidad de crearse
un ámbito de ejercicio profesional “libre de censura”. Apremiaba a la prensa a
implicarse, como asunto vital y propio, en la defensa de “una Internet libre”.
Y les relató que había hecho lobby en Islandia para aprobar el marco legal que
reúne las normas más progresistas sobre la libertad de expresión. Es decir,
antes de hackear a cinco de los medios impresos más relevantes del mundo,
Wikileaks había hecho política con los Partidos Pirata nórdicos y logrado que
el parlamento islandés aprobase por unanimidad la ley de Medios Modernos
Islandeses. Es el pilar del modelo de desarrollo que la (r)evolución islandesa
planteó como alternativa a la isla paraíso fiscal que acarreó la primera (y más
grave) debacle económica que ha ocurrido en Europa. En un parlamento nacional y
en diarios de alcance mundial circulaban contenidos hasta entonces vedados: alteraban
el sistema político e informativo de un país y del globo. Wikileaks hackeaba el
periodismo y la democracia.
Con menos mimbres son
encumbradas estrellas mediáticas de dudoso brillo, excepto el del dinero que
generan. Pero quien realmente conoce la industria cultural es Steven Spielberg,
que compró los derechos de un futuro filme biográfico sobre Assange. Pena que
los periodistas hayan perdido músculo para reconocer liderazgos sociales con
capacidad transformadora, a no ser que vengan avalados desde arriba. No
necesitamos héroes y menos si son de un día, aunque los pregonase David Bowie. Manning
y Assange son cabezas visibles de un movimiento plural y extenso que no se
agota en ellos. Sobra invocar a los héroes y exigir(nos) su nivel de entrega para
llevar a cabo una tarea que debe ser cotidiana, como demanda el periodismo, al
dar cuenta día a día, minuto a minuto de nuestro devenir. Noticia a noticia,
entre todos (al escribirla en el blog, al comentarla o difundirla en las redes
sociales) aumentamos o degradamos la calidad de nuestras democracias. El buen
periodismo, al igual que la buena medicina, es ajena a personalismos. No
importa quien redacta una información ni quien prescribe una receta, si se le
presuponen conocimientos y deontología. Antes que eminencias necesitamos
periodistas a la cabecera de sus públicos, médicos de familia. Sin olvidar la
necesaria defensa de Manning y de Assange, el reto que nos plantean supera con
creces sus personalidades. Han desbrozado el camino y ahora toca transitarlo,
aunque esté plagado de espectros.
Cada filtración de Wikileaks
resulta insoslayable, porque plantea de forma diáfana los retos que afrontamos.
Si escamoteamos debatirlos seguiremos comportándonos como zombies. Cuando
arrancó el curso 2010-11 rematé mi entrada en ProPolis: “Lo dicho: cerremos las
aulas, abrámonos a la web 2.0. y tatuémonos el emblema de Wikileaks.” Ya que
nos había dejado desnudos, podíamos grabarlo en la piel y mostrar nuestro nuevo
“amor de madre”. Sufríamos una demoledora cadena de dejaciones que no difería
demasiado de la que imperaba en muchas redacciones. Nos rodeaban los zombis.
Peor, no recordábamos cuando nos habíamos convertido en ellos.
La cultura de mínimo esfuerzo,
asentada en la pereza y la rutina intelectual, desembocaba en un provincianismo
académico que parcela saberes. Y, por tanto, nada ofrecíamos a quienes no
quieren fabricar ni consumir “productos” periodísticos, sino transformar la
noticia-mercancía en diálogo social. Frente a los hackers, autodidactas, interdisciplinares
y altruistas, carecíamos de objetivos que no estuviesen remunerados. Importan
los créditos para los alumnos, el dinero o las líneas en los currículos para
los docentes. Migajas de una “cultura universitaria” que, sin convertirse en
refugio de diletantes, debiera atender antes a ciertos intangibles (la
credibilidad, el primero) que a las retribuciones inmediatas. A no ser que la
Universidad se considere un lugar de compra-venta de títulos, el reconocimiento
social debiera anteponerse a los salarios del miedo que aceptamos alumnos y
docentes. Un miedo que ni siquiera se refiere al exilio que acarrea la
disidencia.
Miedo al paro y a la
precariedad que generaban más de lo mismo. Consecuencia inevitable: una
devaluación de títulos y cargos académicos, que corre en paralelo a la de la
profesión que supuestamente enseñamos. Alumnos, profesores y periodistas
carentes de argumentos, sin destrezas para defenderse del “intrusismo”. Cuando
la intrusión periodDeshinbidores y vigorizantes0
Minutos.libertad de expresia no ser que se considere una compra-venta de tevo,
en favor bierto un
ística nunca tuvo sentido en las sociedades abiertas
a la participación ciudadana. El intrusismo de los hackers era el ejercicio de
un derecho, potencialmente al alcance de cualquiera, ejercido desde la
autonomía tecnológica y, si no quedaba otra salida, asumiendo las
consecuencias. Un ejercicio de la libertad de expresión tan rotundo que sólo
incomoda a quien reclama su derecho a la ignorancia y a defender un monopolio
de saberes trasnochados. En esta película de la noche de los muertos vivientes
el colmo era que nos quedábamos sin audiencia.
La mayoría del alumnado de mi
Facultad no ve telediarios ni compra periódicos. Cuando doy clase, levantan la
mirada de sus portátiles con cara de estar pensando “¿Qué me vas a contar, si
aquí ya está todo?” Pero no se refieren a la Red de redes con cuyas lógicas
podrían encontrar un modelo profesional, si no al Facebook o al Tuenti, que ni
siquiera cierran cuando te aproximas en el aula. Las pilas de diarios que nos
envían gratis se amontonan en las esquinas del campus esperando el reciclaje.
En todo caso se agotan los gratuitos. Si el reemplazo generacional de las
audiencias no empieza con quienes estudian periodismo y comunicación
audiovisual, nadie les pagará un salario. Assange no acabó ninguna carrera
universitaria después de haber empezado una docena. Abandonó la última cuando
supo que el laboratorio en el que investigaba trabajaba para el ejército. De
haber cursado periodismo, no habría aguantado ni una semana, se habría
instalado en Sol.
Wikileaks hackeó el periodismo
radicalizándolo, devolviéndolo a sus raíces. Los hackers a pesar de sus notas
futuristas apelaron a los orígenes de la profesión. Ahora esta ha de
reconocerse. La ética: el compromiso con los de abajo. El arranque de la
noticia: datos incontestables. Las herramientas: competencia técnica con
software libre, código abierto para reajustarlo a necesidades concretas. El
verdadero capital: la credibilidad. El contexto necesario: un marco legal,
favorable a los creadores y no dictado por las empresas o los estados. En su
conjunto constituye todo un programa político para reiniciar la democracia en
la primera década del siglo XXI.
La opción preferencial es
dar voz a los humillados y ofendidos, que diría Dostoyevski o el tan premiado Kapuscinsky.
Al que, por cierto, se acusa de tergiversar la veracidad de varias crónicas. El
primer paso de un reportero consiste en obtener los datos en su versión más
pura, con el filtro del contraste empírico de sus fuentes. Dado el volumen de
las filtraciones, los hackers aportaban también competencia técnica para descifrar
y visualizar bases de datos en formatos multimedia, para convertirlas en información
transmediática, capaz circular en varios canales al mismo tiempo. Durante años
se labraron una credibilidad fuera de dudas, por la contundencia de sus archivos
y el blindaje del anonimato de sus fuentes. Exhibían un compromiso profesional que
les obligó a asumir el exilio permanente, consecuencia inevitable del
periodismo de denuncia llevado a sus límites. Y operaban en un ámbito de acción
global. Además se habían ocupado de impulsar en Islandia el marco legal más propicio
para la libertad de expresión. En ese país, que adoptó una salida heterodoxa a
la crisis financiera, Wikileaks pretendía montar Sunshine Press (Prensa del
Rayo de Sol), un grupo multimedia de alcance global. Resulta difícil aunar de
un modo más completo las oportunidades que ya tenemos para generar una esfera
pública digital. Aprovechar las dinámicas tecnológicas y la globalización para devolvernos
su control, ese es el programa a instalar en la democracia del siglo XXI.
La nueva libertad de
expresión nace de la desobediencia de ciudadanos valientes, guardianes de datos
cuyo contenido y ocultación repudian. No por motivos crematísticos o personales
sino altruistas y colectivos. El rayo de sol, emblema del movimiento de
transparencia, pone el foco sobre quienes nos gobiernan para exigirles que rindan
cuentas, sean removibles y se muestren receptivos a las demandas ciudadanas.
Son los tres rasgos que, según la teoría política clásica, definen a un cargo
público democrático. Pero además, Sunshine Press iba a alumbrar una nueva
democracia. Después de la plaza Tahrir, la Puerta del Sol (coincidencia de
nombres, regalo de los astros) se erigió en ágora de una democracia
(r)evolucionada. Cuando alcanzó EE.UU. se transforms el sol, debierdiga democrrindieseirntervencivos a las demandas
ciudadanas. Son los tres rasgos que, segñuroteccise despliega eó en el
movimiento del 99%, “We, the People”. La mayoría social demostraba contar con
recursos cognitivos y tecnológicos para exigir de las autoridades más atención
que los Mercados. Las cibermultitudes incluso se mostraban capaces de
disputarle el protagonismo a políticos y periodistas. Proponían otras agendas
de asuntos públicos, formulados en otros términos y persiguiendo que se
reconociesen sus capacidades de debate y participación. La potencia de las
cibermultitudes, como apunta el subtítulo de este ensayo, se hacía patente. Las
“gentes de Assange”,  privadas de
instalarse en Islandia, habían acampado en Sol.
En un capítulo que trata de
bosques es necesario devolver la palabra a quien sabe de la necesidad de dar
tiempo al tiempo y se siente obligado a sembrar, incluso en tierra baldía.
Decía
y transcribía Juan Torres López en su blog, a la altura de febrero de 2010[i]:

«Recibí unas declaraciones del médico tunecino Moncef Marzouki, un
opositor a la dictadura de Túnez que durante los últimos años había vivido
exiliado en Francia y que de nuevo ha vuelto a su país, y me siento aún más
convencido de que, más tarde o más temprano, como dijo Salvador Allende,
«se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre».
Dice Marzouki:

«Tengo dos técnicas para mantener una actitud psicológica positiva. La
primera es que me digo que el tiempo geológico no es el tiempo de las
civilizaciones, que el tiempo de las civilizaciones no es el de los regímenes
políticos y que el tiempo de los regímenes no es el de los hombres. Hay que
aceptarlo. Si me comprometo en el proyecto de transformar Túnez, con quince
siglos de antiguedad, no voy a transformarla en veinte años. Debo aceptar por
tanto los plazos del tiempo largo. Y a partir de ahí, no me desanimo, porque mi
horizonte no consiste en los próximos seis meses o en la próxima elección presidencial:
es el de los próximos cien años, que yo no veré, como es evidente.

“Y la otra técnica proviene del hecho que soy un hombre del sur. Vengo del
desierto y vi a mi abuelo sembrar en el desierto. No sé si usted sabe lo que es
sembrar en el desierto. Siembra en una tierra árida y luego espera. Si cae la
lluvia, recolecta. No sé si usted ha visto el desierto después de la lluvia,
¡es como la Bretaña!. Un día, usted marcha sobre una tierra completamente
quemada, luego llueve y lo que sigue, usted se pregunta cómo ha podido
producirse: tienes flores, verdor…Todo simplemente porque los granos ya
estaban ahí…Esta imagen me marcó de verdad cuando era niño. Y, en
consecuencia, ¡hay que sembrar! ¡Incluso en el desierto, hay que sembrar!

“Y es de esta manera que veo mi trabajo. Siembro y si mañana llueve, está bien,
y si no, al menos los granos están ahí, porque ¿qué va a pasar si no siembro?
¿Sobre qué caerá la lluvia? ¿Qué es lo que va a crecer, piedras? Es la actitud
que adopto: sembrar en el desierto… «.

Ya
saben, debajo de la arena están “las grandes alamedas”.

[i]
http://www.juantorreslopez.com/impertinencias/141-impertinencias-de-febrero-de-2011/2286-sembrar-en-el-desierto

Huelga hacer HUELGA

La huelga es para los visibles. La precariedad, la exclusión y la periferia obligan a no parar. El boicot a la huelga marcha a un ritmo imparable. Fuerzas de seguridad garantizando el «derecho» a trabajar y patrones (que no empresarios) «documentando» el deber de no hacerlo.

Para aquellas a las que frases como: «hay 300 esperando pillar vuestro trabajo» les sigan impidiendo huelguear como es debido recomendamos nuevos repertorios de acción colectiva:

Huelga de consumo: Ya lo hablamos ayer aquí. Desenchúfate, infórmate en las calles, recicla tus pancartas, desconecta los electrodomésticos, no utilices la tarjeta, dúchate el día anterior…..

– Yo me lo guiso, yo me lo como. Si en mayo apostamos por la descentralización como organización, ¿por qué no piquetear con tus amigos y en tu barrio?

– Modo huelga forever: Si una huelga indefinida queda lejos, nada mejor que documentar para actuar. Si no nos dejan parar, digamos quiénes fueron los que nos lo impidieron y cómo lo hicieron. Así será más fácil saber dónde no debemos comprar, consumir, beber… y quiénes fueron los que no nos dejaron parar.

Aquí más actividades….. siestas colectivas.. comidas populares… lindos paseos en bicicleta…

Yo piqueteo
tú piqueteas……..

El TDT o Carajillo Media Party

Me gustaba más aquello de Arzallus de la Brunete mediática: remitía al 23F, al batallón golpista que asoló Madrid, a la regresión que impusieron con un golpe fallido y el otro que triunfó y aún aguantamos. A pesar de ellos saldremos a la calle el 29 y cerraremos la colmena.
En Diagonal me piden colaboración sobre el asunto. No puedo negarme a entrar a trapo en «el fondo de reptiles» (medios alimentados por el Poder). Os transcribo mis respuestas, con links a esta colmena. Luego, como vengo haciendo, pondré la noticia que publiquen. Ahí va, calienten motores para el 29M.

* ¿Crees que se ha llevado a cabo una campaña de desprestigio
en periódicos como ABC o tertulias como el Gato al agua (por citar dos ejemplos
de creadores de opinión del TDT party, por ejemplo contra los sindicatos o el
profesorado en lucha? ¿Por qué motivo?
No es una creencia, es una constatación. Con datos falsos e
interpretaciones torticeras han realizado varias operaciones de desinformación:ocultan hechos verdaderos, publican invenciones y calumnias. El objetivo es la
manipulación, en sentido estricto: presentar los liderazgos y las
movilizaciones sociales como contrarios a los intereses de los sectores
afectados. No se han quedado ahí. Han señalado con el dedo a los asistentes a
las asambleas del 15M pidiendo su castigo (La Gaceta) e intentado alterar declaraciones
judiciales (El Mundo en el proceso del 11M). Las denuncias de estos intentos de
estigmatización de la disidencia o incluso de cualquier versión alternativa se
han realizado en otros medios, de la competencia o en Internet. Por lo que me
temo que sus audiencias no son conscientes de ello. O quizás sea aún peor. Puede
que lo consideren una vía legítima de respuesta, puesto que practican un
guerracivilismo irredento: nunca dan por cerrada la carnicería ni la cruzada
ideológica que sus abuelos desataron en 1936.

* En el mismo sentido, ¿qué te pareció la visión de la «primavera
valenciana» que se dio en estos medios?
El informe sobre el 15M para la FAES de J.I. Wert lo dice
bien claro. La gran sorpresa de este movimiento, dice, es que siendo de izquierdas
aparece ante la opinión pública como de consenso: recibe afinidades y apoyos de
un cuerpo social que rebasa el electoral. Ergo, hay que marcarlo con las
etiquetas de siempre: son pocos (unos cuantos, sin apoyo de la mayoría),
extremistas (recurren a la provocación y la violencia), enmascarados (no
estudian, son agitadores del PSOE, agentes antisistema). El objetivo último es
que ante ellos solo queda “la gente de bien” que, como sobreentiende el PP, “no
se meten en política”. Sólo meten su voto en las urnas, a ellos. Ya se sabe: la
política está podrida y mancha. ¡Déjasela a ellos: al PP y sus voceros!

* ¿Ha imitado la derecha mediática española la forma de
comunicar de la derecha mediática estadounidense? ¿De que forma ha revitalizado
el discurso clásico conservador?

Mezcla apelaciones a una cultura (neo)franquista que
produciría sarpullidos en los círculos neocon de EE.UU. con formatos y retórica
nuevos.xmo impacto conn efici
. Que adem retsl PP
y proclamtadores profesionales, agentes antisistema). Ante ellos solo eQue además han demostrado máximo impacto con mínima inversión. Es más
barato invitar de tertuliano a un comentarista mendaz y a un deslenguado de la
incorrección política que pagar un equipo de reporteros de investigación.
* ¿Es el tdt party el que marca la agenda al partido popular
o es la agenda del partido popular la que guia al tdt party?
Nadie guía a nadie en una situación que se parece a la del
ciego conduciendo en fila al resto de invidentes.  Si por ellos fuera, nos llevarían al abismo
del debate social, de las soluciones finales: expulsión de inmigrantes, penas
de muerte… Aquí no hay competición PP y medios tomada en serio: con costes de
poder para unos políticos que pudieran caer por la crítica de unos medios o
viceversa. Es un reparto trucado de papeles: apoyáis nuestros medios (desde
publicidad institucional a licencias multimedia, pasando por apoyo financiero)
y nosotros erradicamos cualquier posible alternativa al PP. Les sale a cuento, y
mucho, a las dos partes.
* ¿Se ha apropiado de terminología «progresista»
en sus tertulias?

Sí y no. Sí, porque lo progre es, por ejemplo, “olvidarse de
Franco de una vez por todas: es cosa del pasado”; aunque se haga más presente
que nunca. Y no, porque esa apropiación es posible por la dejación de una clase
política que se llama democrática y de un cuerpo de electores que también se
considera demócrata pero carece de hábitos que lo demuestren. El Parlamento ha
sido incapaz de consensuar una declaración de condena del franquismo. Y la
sociedad, hasta el 15M, ha soportado callada la resignación, la sumisión y la autocensura
que Franco imprimió como código del ADN de las clases medias y, por extensión,
del Reino de España que dejó como legado.
* ¿Que rasgos destacarías como comunes a estas tertulias?
Discurso antisistema que no reconoce ni la propia
civilización occidental que dice salvaguardar. Por ejemplo, la teoría de la
conspiración del 15M busca “la explicación última y total”. Se opone a la
lógica científica de que aceptemos la versión avalada por los hechos, hasta que
la refute otra con más y mejores evidencias. Pero la verdad absoluta (en el
campo político-social) no existe desde la Modernidad.
Son los bárbaros de hoy en día disfrazados de cruzados de Occidente.
Su arabofobia es tal que consideran que “unos moros de m…”son incapaces de
haber tramado el 11M… De igual modo que “unos estudiantes de m… y chicas sin
cuerpo siquiera para ser putas” puedan ser sujetos políticos de pleno derecho.
*¿Podría apuntarnos alguna de las razones de la extendida
influencia de estas tertulias?¿existe en realidad esta influencia? ¿Y se
aventuraría a perfilar algún motivo que les haga cosechar esas buenas
audiencias?

La inhibición y cobardía de un discurso crítico a la
izquierda es una razón innegable de su hegemonía en los debates más duros. En
este país, “los intelectuales de izquierda y progresistas” siempre han sido
unos señoritos muy pagados de sí mismos. Y muy bien pagados en los pesebres del
poder. Usan jergas inaccesibles y mantienen inercias más viejunas que cualquier
tertuliano hardcore de la derecha. Por eso la TDT va de “anti-intelectual”.
Practican el populismo que precede al pensamiento totalitario: “¡que piensen
otros!”, “¡nosotros ya sabemos lo que está bien, lo decimos bien alto y
actuamos!”
Por el contario, los supuestos intelectuales de izquierda son
unos petardos que aburren hasta las ovejas.  A todo el mundo excepto ellos. Alivian su
impotencia con discursos autocomplacientes, complaciéndose de su superioridad
moral frente a la falta de escrúpulos de los otros. Menos mal que el 15M
también evidencia esto y proyecta discursos más abiertos, plurales y amigables.
Su influencia es enorme, muy superior a sus cuotas de
audiencia. Desplazan tanto el eje ideológico a la extrema derecha, se instalan
en la xenofobia y verbalizan de tal modo la falocracia que un votante del PP
parece “un liberal centrado”; y uno del PSOE, “un rojo”. El de IU es el
antisistema que desea ser, los soberanistas periféricos son terroristas… En
fin, todo el mundo queda contento con la (falsa) imagen que proyectan de él. Si
bien es falsa, alivia mucho las subjetividades ideológicas inestables y puede
rentabilizarse en campo propio. Si me atacan, me legitiman. Y todo resulta muy
cómodo: me exculpan de tener un discurso propio, de decir algo que no sea a la
contra.
* ¿Cree que ha habido un cambio en la manera de informar de
los medios del TDT party y en el tono de las tertulias después de las
elecciones del 20N?  ¿De qué forma , desde que esta el Partido Popular en
el Gobierno, han variado estos medios su línea editorial? Y sobre todo, ¿cuál
es la imagen de sí que la derecha quiere dar a través de ellos?
El PSOE jamás ha permitido que creciese nada, nada de nada,
a su izquierda. Véase la reciente desaparición de Público, días después de la
derrota de C. Chacón. Es la posición del que se siente débil o con mala
conciencia. No soportan la más mínima crítica ni compañías de antigua
militancia. La derecha, en cambio, mantiene un núcleo franquista intacto (véase
la purga de Garzón) y tiene en la Brunete mediática (una expresión mucho más
certera que la TDT Party: remite al 23F y la regresión que supuso) un aliado
estupendo.
Les centra el programa electoral y de gobierno. Y, dándoselas
de crítica y valiente, intenta purgar “sin complejos” los escándalos más duros,
aunque sin cuestionar en absoluto lo existente. Un ejemplo, criticar a
Urdangarín y al Borbón padre dan un halo de independencia y radicalidad que no
tiene ningún otro medio masivo (Público ya está solo en la red). Pero la
estrategia es la de la ultraderecha en la Transición: “devolver a la baraja” al
Juan Carlos “traidor de Franco” y acelerar la sucesión en Felipe, con sesgos
(dicen) más conservadores. O limpiar el PP de gentes como Jaume Mata, presentando
su condena como limpieza del partido, exime de explicar la Gürtel. Una vez más,
aquí no hay nada progresista. Cada “escándalo”, cada “conspiración” busca
avanzar o justificar una regresión.
El único medio que hacía algo semejante en la izquierda era
Interviú, le salvaban (y trivializaban) las chicas desnudas. Lo malo es que
nadie iba a entrar al Parlamento con un ejemplar debajo del brazo. Hoy cpn El
Mundo, ABC, La Razón, La Gaceta  sí lo
hacen. Menos mal que llevar Gara o Diagonal sigue siendo provocador. Y ya vimos
en qué quedó el grupo multimedia del que formaría parte Interviú: nada.

* Y una de  futuro, ¿va a escorar al centro estas
tertulias o va a seguir su línea dura una vez que Rajoy está en el gobierno?
Al contrario, tendremos más de lo mismo. ¿Dónde van
encontrar propagandistas y fontaneros mediáticos tan conscientes de que ellos
mismos son personajes de una farsa? H. Tersch, Dragó, Losantos, Dávila, Pedro J…
han llevado el cinismo del periodismo español a sus más altas cotas. Aunque
seguro que aún pueden ascender más bajo y degradar más el oficio. Lo harán
mientras sus compañeros no les expulsen de la Asociación de la Prensa o, mejor, creen
otra.

Huelga General, también de consumo

Estos días trabajamos a tope para parar el 29.

Todos aquellos que
no estéis de acuerdo con la Reforma Laboral impuesta por el Gobierno del
Partido Popular y que por las circunstancias que sea no podáis o no
queráis hacer la huelga, os invitamos a hacerla de otra manera y con ese
gesto estarías apoyando la huelga que otros sí haremos:
 
1). No gastes ni un sólo céntimo durante el día 29 de marzo.
2). No entres en tiendas ni en bares.
3). No eches gasolina al coche o moto.
4). Reduce al máximo el consumo eléctrico en tu casa.
5). Abastécete el día 28 de tus compras diarias, como si se tratase de un sábado cualquiera.
 
Muchos trabajadores
pararán en sus empresas y en muchos servicios públicos
sólo atenderán los servicios mínimos. Todos ellos seguirán estos
consejos para reforzar los efectos de la Huelga General.
 

Comida Basura

Comidas populares y modos de organizarse basados en los alimentos reciclados. Comida Basura es una plataforma para reunir a todas aquellas personas que estén interesadas en el movimiento freegan, que quieran alimentarse colectiva y lúdicamente del despilfarro de alimentos de la sociedad de consumo.

Manifiesto:

  • La comida no se tira. 
  • Con la comida no se juega. 
  • La Comida no es un producto de consumo, es una necesidad básica.

Actividades:

  • Experimentación y debate sobre el despilfarro y la especulación de alimentos.
  • Concienciación pública y visualización social sobre despilfarro alimentario.
  • Identificación de zonas verdes de recogida. Producción colectiva de un mapping de zonas verdes de recogida de alimentos freegan en la ciudad de Madrid.
  • Organización de comandos de barrio recicladores de alimentos.
  • Recogida de alimentos. Desde rebuscar en la basura (dumpster diving) de supermercados, hasta pedir comida que van a tirar de mercados, tiendas de barrio, restaurantes….
  • Cocinar y comer alimentos reciclados. Reuniones en espacios públicos, para la recopilación de alimentos rescatados de la basura. Cenas y fiestas populares.

Toby Miller

El viernes estuvo en casa Toby Miller, uno de los primos «mayores» gringos más queridos. Había venido al Foro de las Ciudades, para mantener una charla con Ángel Gabilondo. Llegó a cenar con su portátil y grabamos una hora de conversación para su excelente colección de podcasts, sobre Estudios Culturales. Hablamos de Wikileaks, política española y ciberactivismo.

T. Miller es un ejemplo de excelencia académica, pasión intelectual y compromiso social. Los tres rasgos se refuerzan resultando en una obra tan voluminosa como relevante y forman el perfil de uno los mejores tipos que conozco, dentro y fuera de la Academia.

Increíble que después de la cuchipanda que nos dimos fuese capaz de colgar el .mp4 de nuestra charleta a las tres de la madrugada y, aún con jetlag, enviar una crónica a The Australian. Toda esta labor de transferencia de conocimiento libre (su web, los podcast…) la hace a cargo de su bolsillo. Un australiano-inglés-norteamericano generoso, desbordante.

Las tonadillas que suenan de fondo de la conversación son de Cartola: samba serena, calma expresión de pasiones irrefrenables.

Un apunte a los acontecimientos de Malí

El uranio es uno de los ingredientes fundamentales para entender qué pasa en Malí. Medios generalistas y gobiernos lo silencian aludiendo únicamente a cuestiones independentistas. La guerra por los recursos energéticos sigue la protagonista de la mayoría de los conflictos mundiales.

Los medios de comunicación se han hecho eco esta semana de la situación extrema que está viviendo estos días Malí debido al Golpe de Estado perpetrado el miércoles en el país. Ahora, una nueva palabra asociada a “rebeldía” comienza a formar parte de la cultura popular de los consumidores de medios: Tuareg. Son catalogados por la prensa generalista como una tribu extremista-exterminadora que quiere la independencia del Norte del País[1], pero no se hace un análisis de los verdaderos motivos de un conflicto que dura ya décadas. Y sí, una de las mayores causas tiene nombre y apellidos…Explotación de uranio.

Esta sustancia química y radiactiva se encuentra a raudales en el noreste del país, concretamente en la región de Kidal (qué casualidad, la mayor parte de la población es tuareg). La empresa australiana Oklo Uranium[2], por ejemplo, lleva explotando la región desde hace 5 años[3][4]. La razón por la que el uranio es tan codiciado se debe a que es uno de los alimentos de los reactores nucleares (por cierto, que también se fabrican armas con él). Puestos en contexto podemos entender que bajo la alfombra del conflicto se encuentra la lucha energética, por lo que no es solo una cuestión de independencia. Parece obvio, pero este hecho es silenciado por medios y gobiernos. Por ejemplo la palabra “uranio” no aparece ni una sola vez en la monografía del país del Ministerio de Asuntos Exteriores español[5]. La región de los tuareg, por tanto, es muy codiciada a pesar de que es prácticamente inhabitable debido a la sequía que azota al Norte de Malí y Níger. Como escribe Miguel Ángel Morales Solís en la revista Pueblos (14 de abril de 2009), Poco importa quien haya realizado el trabajo de extracción, poco importa si los beneficios irán a parar o no a la población, lo importante es manejar el tablero en que se ha convertido el mundo para aquellos que buscan el beneficio a cualquier precio, un tablero en el que África va, para su desgracia, tomando mayor importancia paulatinamente.
Estemos atentos a partir de ahora, por tanto, a las noticias relacionadas con el conflicto maliense. La explotación de uranio es la sombra que está detrás de muchos de los conflictos actuales.

[1] Para quien quiere ver de primera mano el punto de vista del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad, ahí va el enlace: http://www.mnlamov.net/english.html
[3] Australia es el tercer exportador de uranio del mundo, entre ellos China, Japón y Estados Unidos.
[4] Se trata de un lugar simbólico, ya que hace tres años allí centenares de rebeldes tuareg entregaron las armas como símbolo de paz.
[5] http://www.maec.es/es/menuppal/paises/arbolpaises/mali/recomendacionesdeviaje/Paginas/recoMali.aspx