Alcalde S.A.

Al fin, llegó el día profetizado en las sagradas escrituras peperas. Nosotros no podíamos esperar más.
¡Viva la Alcalde S.A.!
¡Viva Pepa Botella!
D.

New Years List

Voy tachando tareas, promesas que me hago a mí mismo, para ser mejor en el 2012. Quitándome peso de encima. Tacho hasta el 12, ese incluido. Esa era la lista de Woody Guthrie, para 1942. Ochenta años después, la suscribo de pe a pa con las excepciones antes señaladas. En trabajo e higiene voy sobrao.
Tostao de Contraindicaciones.

La mano invisible

La mano que no ves, pero construye casas, copia textos, hace zurcidos, friega suelos y váteres, atiende llamadas telefónicas, despieza animales, desmonta coches, pone privas, vigila solares desolados, hace servicios sexuales mercenarios… invocando este libro acabé las clases de Opinión Pública de este año. Como provocación, incitación a su lectura y/o robo. Háganse con un ejemplar antes de que sea demasiado tarde. ¿Para qué? Para reivindicar una conciencia de clase en vías de extinción, denunciar la verdadera guerra en curso y reivindicar a sus perdedores. Los santos inocentes de antesdeayer… y del próximo año y el siguiente.
La mano que no ve lo que hacen las otras; ni las que le ordenan y mandan, ni las que le acompañan en cada jornada de expolio y sumisión. Y así no puede reconocerse parte de un mismo cuerpo social. Las clases populares más precarizadas, los invisibles son puestos (literalmente en escena). Como si de un Gran Hermano de verdadero realismo sucio, a lo Carver, o de una etnografía del subsuelo laboral se tratase. Insoportable, inaguantable tras las diez primeras páginas sobre el currito que levanta muros para derribarlos…. y así multiplicadas por cuarenta, en un libraco que más que necesario era urgente. Literatura de auto-ayuda de la buena: te devuelve la imagen del trabajo que el espejo mediático emborrona con su oferta de vacaciones permanentes; vacaciones de la realidad.
Isaac Rosa presenta y denuncia el trabajo como lo que es: trepanium, tortura, destrozo de la personalidad… alienación de los sujetos individuales y, más aún, colectivos. La mano invisible mueve la cuna de esta economía criminal, desgajando la jornada laboral de cualquier orgullo de clase, de cualquier dimensión ecológica, ética, estética. Las 25 primeras páginas, para que te enganches ya.
I.R. es, además de uno de los novelistas actuales más recomendables, un periodista-cronista cuyos pólenes ya hemos libado en esta colmena aquí. Y, lo mejor, Isaac apabulla por su constante búsqueda formal. En cada libro aborda un nuevo formato abarcando desde la autoparodia (Otra maldita novela sobre la guerra civil) a la biografía que reivindica la memoria histórica tanto como la cuestiona, y a sus dos últimas entregas, que son como una McTele novelada, un docudrama sobre las estructuras de alienación. Callejeros, pero con guiones de mucho más veraces, escritos desde el asco lúcido ane lo que nos asola, sin un ápice de banalidad… ye escritos desde su sitio, donde corresponde: a pie de centro comercial (El país del miedo) – sobre la mayor palanca de control social, el objeto de chantaje más efectivo-, o esta última que nos habla de la cadena de montaje; de nuestro verdadero papel en todo este montaje.
Incluso un funcionario de tipo A como yo, se ha sentido aludido. Se lo voy a dar a leer a mis alumnos como lectura obligatoria, a comparar con Los perdedores del mejor de los mundos de Gunther Wallraf. Pregunta para aprobar el ensayo: diferencias y semejanzas entre esta novela «realista» y una crónica periodística sobre el lumpen proletariado. Para quienes quieran nota ¿A que no hay güevos de diseñar una de ellas con otro tema? Para matrícula de honor: ¿en qué se parecen The Wire y La mano invisible?
Ya lo escribió Tina: la realidad era eso, una serie de televisión de cinco entregas;  ni una más, ni una menos. Y ahora esta novela sobre trabajadores no cualificados, no calificados, desclasificados, desclasados.

Al nuevo Ministro del Interior se le manifiesta Dios, ¿sacará a los antidisturbios?

1997 fue el año en que el Señor dijo: “Hasta aquí hemos llegado. O caixa o faixa”. Pero mi camino de retorno empezó en 1991.

Seis años antes.
-Ya he dicho que mi conversión fue más agustiniana que paulina, que me hice mucho de rogar.

¿Qué pasó en 1991?
-Me encontraba de viaje oficial en Estados Unidos, invitado por el Departamento de Estado. Un fin de semana nos llevaron a Las Vegas. Allí, por medio de un gran amigo, que sin duda fue un instrumento de la providencia de Dios, Él salió manifiestamente a mi encuentro. Lo recuerdo y pienso en san Pablo: “Donde abundó el pecado, sobreabundó la Gracia”.

¿Lo dice por usted o lo dice por Las Vegas?
-Lo digo por mí y lo digo por Las Vegas.

¿Es fácil tener presente a Dios en el Congreso de los Diputados?
-Aunque parezca que le hayamos cerrado la puerta, aunque a veces no lo queramos ver o escuchar, tengo la íntima convicción de que Dios está muy presente en el Congreso. Las Cortes son el órgano legislativo del Estado y Dios, el gran legislador del universo. 

¿Cómo vive la política?
-Como un magnífico campo para el apostolado, la santificación y el servicio a los demás, como mi vocación personal y específica, el lugar donde Dios quiere que esté. Para un católico, dedicarse a la política, aquí y ahora, es un reto apasionante.

Jorge Fernández, nuevo ministro del Interior, en una reveladora entrevista con el director del semanario Alba, del Grupo Intereconomía

// Fernández, en otra entrevista con Salomé García en El Periódico, en 2002: “Reencontrar a Dios ha dado un nuevo sentido a mi vida

De la amoralidad

Amoralidad 1: El Bigotes y Camps (cada día más personajes salidos de una película de Ozores) se confiesan quieren mucho (toda su vida) en una grabación pinchada por la policia.

Amoralidad 2: Mientras Omar testifica contra Bird su abogado intenta desacreditarlo. Pero, al final queda claro, que el Juego puede ser un ventilador que «llena mierda» a todos por igual

The Wire Today.
D.

Campechanas 2012

Este año presentado las Campechanas 2012 desde la Puerta del Sol: Urdangarín y Elena (Duques de Palma)… explicando lo de los Cuartos.

¡Feliz 2012!
D.

Joselito asesinado en Islandia.

Tres novelas de crímenes, escritas por Arnaldur Indridason: La mujer verde. El hombre del lago. La voz.
En el viaje a Islandia de este agosto (véanse las entradas con esa etiqueta) me
tragué las tres, firmadas por quien se supone es el escritor islandés más leído
en todo el mundo. Os lo recomiendo en estas fechas, especialmente La voz: encuentran a Santa Claus asesinado en el cuartucho del hotel de lujo donde trabajaba. Aparece sentado en
su cama, con los pantalones bajados, en medio de una fellatio que no acabó de
gozar. A partir de este «cristmas» se relata su trayectoria truncada de niño prodigio, nos
introducimos en el mundo del coleccionismo y los clubs de fans artistas
infantiles, cuasi-pederastas. El guía que nos lleva por esos submundos habla desde una de las habitaciones del propio hotel, ya que no
tiene otro sitio donde pasar las Navidades. Se trata del inspector Erlendur Sveinson, uno de los detectives más
desesperados y nihilistas de todos los tiempos. Y, sin embargo, también una de
las mejores personas, de los seres más sufrientes y buenos, que uno se ha
encontrado en la novela de serie negra.
Este señor ya mayor es de esos
que andan en una “edad difícil”. Supongo que más difícil de llevar si apenas
conoces a los hijos que abandonaste con su madre cuando apenas tenían años para
recordarte. Una madurez en principio nada interesante en su presente, pero
arrebatadora y arrebatada en cuanto a su pasado trágico: el origen de todas las
tragedias, que se desvela poco a poco en cada novela.
Léanse si han de escoger una, La voz, que
sería como una novela sobre el asesinato de Joselito. Muy recomendable si van a pasar alguna noche en un hotel estas navidades. Recuerden con desagrado al icono de
Torrente cuando conozcan a Sveinson. Piensen en cómo la falta de memoria
histórica del primero es historia revivida cotidianamente por el segundo. Oponga
la psicología plana del “apatrullero” a los pliegues del madero islandés. Compare la
erotomanía pajillera del seguidor del Fari y el sexo tierno y desesperado del inspector de
Reikjavik.
Las obras de Indridason, un periodista con ínfulas de
historiador, crítico literario y cinematográfico (perfiles presentes en tres de cada cinco periodistas islandeses) responden a una labor
de reporterismo con trasfondo histórico. Textos muy nutricios para cualquiera que sueñe
con la revolución islandesa, esté enganchado a Björk o Sigur Ross… o
simplemente se plantee visitar esa isla de hielo y fuego.
Léanse La voz estas
navidades, mirarán a los Papás Noeles con otros ojos. Y ataquen luego la casi
insoportable La mujer de verde, uno de los relatos de violencia doméstica más
insoportables jamás escritos, ambientado en la “ocupación”
norteamericana, entre barracones militares y amores de mercado negro. Completen luego el
recorrido histórico con El hombre del
lago
. De los libertadores gringos en las posguerra gélida de Islandia pasarán a las juventudes del partido comunista islandés en una historia de espías convertidos en amantes bígamos y representantes comerciales.

El discurso del Rey

Desde la Zarzuela, unas tiernas palabras alabando el trabajo de algunos españoles por el bien de la patria.
Esos archivos, cómo chinchan…
Vía @fanetin
D.

Al salir del after «Yo mataré mostruos por ti»

Entre lo mejor de lo leído en este año. Este libro de cuentos con título de canción de Love of Lesbian, de Víctor Balcells Matas: un joven catalán exiliado en las frías nieblas de Salamanca. Un tipo que ofrece material para producir lo que bien pudieran ser clips de una serie para teléfonos móviles. El contenido y el público objetivo son la sentimentalidad, la lírica y la ironía de quienes andan en los veinte-treinta-cuarenta. Al salir de after, en lugar de Al salir de clase. Si de nuevo tuviese años de tener una novia gótica, como la del primer cuento, juro que me metía a producirla. Arrasaríamos.

Te metes una de estas pastillas de “ficción” – realismo sucio poetizado – en un viaje de metro o de camino a clase o de vuelta del potro de torturas del curro y ves todo más caro: no con más optimismo, sino con menos niebla.
Este tocayo escribe como un asesino en serie, un Dexter de provincias entregado al despiece por lo menudo de los higadillos de sus víctimas. Disecciona bajas pasiones rezumando una desconsolada lírica del fracaso. Evoca sublimes amores de extrarradio enfangados en el cotidiano. Reparte autoindulgencia y autoironía por un tubo, con referencias cultas nada pedantes y guiños a la cultura popular (el porno, el tunning, el pop indie español) nada zafios.

Todo eso y más, en 26 cuentos salidos del escalpelo: diseccionadas quedan las tripas y los músculos de mil amores vividos o soñados, tanto da, porque son todas derrotas, convertidas en victorias válidas por la lucidez que confiere la consciencia del fracaso.

Lo dicho, si hubiera huevos, si la ficción o la poesía digital de nuevo cuño existiesen en este país, “Yo mataría…” sería ya material para un proyecto de micro-serie de móviles. Representaría para el nuevo audiovisual ejpañol lo que Muchachada Nuit a los Los Moranco. Un buen capazo de hostias, de lirismo sucio y realidad impúdica. La única munición capaz de acabar con los monstruos que nos asedian y habitan.