Call northside 777 (Yo creo en ti)

En otro lugar, reseñamos un programa de televisión que resultaba una gran farsa pero tenía como valor el servirnos para tomar perpectiva respecto a lo que llamamos hoy reality-shows.

Hace un rato terminé de ver de nuevo «Call northside 777» (1947). La recomiendo porque habla ya en la década de 1940 del precio de una investigación periodística para alguien con pocos recursos en una sociedad con un sistema liberal-comercial de prensa. El precio es el sensacionalismo. El mismo que utilizan los productores para anunciarse en el trailer. Está basada en una historia real que ocurrió quince años antes del estreno de la película. No he encontrado el trailer en español.

Colonos, Martin Luther King, Tea Party ( 1 )

Hace dos días, Jon Stewart lideró una marcha por la cordura para responder a otra anterior, de hace más o menos un mes, encabezada por el Tea Party. Estos, a su vez, se apropiaron del icono de la marcha por los derechos civiles que protagonizó Martin Luther King en los sesenta. Después Leire Pajín nos aclaró que a Zapatero le pasa lo mismo que a Obama, es un progresista víctima de la derecha reaccionaria. Deslicen grácilmente la cortina de la historia del té.

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Se mezclan tantos significados en estas manifestaciones que no es sencillo ir espigando el material de tanta comunicación política y simbólica, pero lo intentaremos. Y lo haremos porque se trata de una hebra de hilo de esas que hay que seguir para entender en qué mundo vivimos. Y porque uniendo las piezas, se puede intentar esbozar una perspectiva sobre la trayectoria de la esfera política en las últimas décadas; sobre las iniciativas, las apropiaciones, las parodias y reinvenciones del género de la comunicación política. La política es como otro género literario, en el que los autores se copian, se plagian, se parodian e intentan proclamarse siempre autores de una historia colectiva de la que sólo son, como mucho, catalizadores en el mejor de los casos, Teddys-Bautistas en el peor.

En los años sesenta Martin Luther King dirigió una marcha sobre Washington, el núcleo del poder federal en los EEUU. Unas 200.000 personas demandaban para las minorías una ciudadanía efectiva a través de derechos al empleo, a la vivienda, medidas contra la discriminación racial; en conjunto, un paso en la integración social y política de un país en cuyo sur predominaba un sistema de apartheid similar al de la Sudáfrica anterior a los noventa.

En 2010, medio siglo después, el movimiento del Tea Party recupera la cáscara del acto para hacer vibrar el corazón político de los estadounidenses. Recupera el rito de la manifestación, con un significado opuesto al de la marcha de King. El Tea Party es un movimiento antiestatal y ultraconservador. Se miran en el pasado recordando la negativa de los colonos estadounidenses a pagar impuestos a un gobierno británico al que no tenían derecho a votar. El Tea Party actual reclama la reducción de impuestos, un gobierno estatal mínimo y el recorte de los gastos sociales.

Mientras que los colonos estadounidenses no querían pagar impuestos a quienes no reconocían como legitimados para ejercer el poder, el Tea Party rechaza en sí pagar impuestos y sólo pretende cargar con las tasas justas para mantener la ley y el orden. Pero, ¿qué ley y cuánto orden? Se dicen patriotas y se visten recordando a los colonos estadounidenses pero una patria sólo puede construirse con cierta igualdad y cohesión social y ésta es inviable sin la progresividad fiscal que redistribuye la riqueza. Por tanto, hace falta mucho orden cuando hay mucha desigualdad. El Tea Party no conoce la historia de los colonos.

Para falsificar la memoria, el Tea Party también toma prestado el evento de la marcha sobre Washington. Aquellos negros buscaban igualdad, mientras que estos blancos reaccionan frente a esa igualdad y reclaman el derecho a vivir sólo con normas que sacralicen la propiedad privada por encima de todas las cosas.

Alguien puede pensar que existe una paradoja con este «Partido». Salieron a la palestra con ocasión del las inyecciones de capital a los bancos que se produjeron justo en el momento en el que Bush perdía ante Obama. Si en algo estaban de acuerdo ambos, fue en trasfundir al capital privado de los bancos los ahorros del. Estado… que salían del capital privado de las familias. Resulta colosal comprobar cómo, en aras del llamado bien público, un ultraconservador como Bush y un socialdemócrata como Obama, pactaran salvar a los bancos. El Tea Party consideró el caso un ejemplo de socialismo estatal y ellos son contrarios a que el Estado intervenga en la vida de los particulares. Pero, sin esas inyecciones, ahora mismo estaríamos en la misma situación que en 1929 y los problemas habrían sido tales que, curiosamente, el Estado tendría que haber intervenido para mantener el orden. Por eso, hay que hacerles caso. Nunca se debía haber producido una intervención finaciera para salvar a los bancos. Eso habría llevado a la bancarrota real y, sólo entonces, el Tea Party hubiera comprendido por qué, para que ellos sigan diciendo sandeces, es necesario que el Estado intervenga. Por eso, Obama les da vida a esta gente… a pesar suya.

Otro día, nos ocupamos de lo que hace el bufón del reino contra la radicalización del Tea Party. Sobre la marcha del Tea Party, se superpuso la marcha por la cordura de Jon Stewart, un presentador de sátira política cuya escala de influencia, sobre todo entre los jóvenes, es enorme.

Y todo esto lo digo sumido en mis demandas personales. VSB las conoce bien. Vamos a luchar hasta el final…en parte como actividad deportiva y recreativa, en parte como justa reivindicación. Gracias.

ABC… para Euskal Herria (2)

Ya expusimos las tres primeras entradas del ABECEDARIO.
(A) ETA no tiene legitimidad política alguna.
(B) ETA está en plena debacle militar(izada).
(C) ETA es una rémora y un obstáculo para cualquier proyecto emancipador, dentro y fuera de Euskal Herria.


No las habéis comentado. A lo mejor resultaban demasiado obvias, aunque no así los enlaces que sustentaban esas tres afirmaciones. Propongo ahora otras tres letras, para seguir reconstruyendo el lenguaje, decodificar la desinformación y entablar diálogo.

Para afrontar las dudas, poneos al gran Mikel Laboa de fondo:
«Coge una flor / y pétalo a pétalo / desnúdala.
«Ella también te desea / ella también te desnuda.
Y pétalo a pétalo / coge una flor…»

 

(D) ETA y el PP carecen de credibilidad; lo que dificulta mucho un proceso de paz que está cantado (véanse A, B y C), pero no decantado.
(E) El respaldo internacional al diálogo con ETA contrasta con la guerra mediático-partidaria en España.
(F) Quienes más se oponen al diálogo con ETA ensalzan la democracia española como fruto de la reconciliación tras la guerra civil.
Seguir leyendo para completar y contrastar esos argumentos.


(D) ETA perdió toda credibilidad en el atentado de la T4, rompiendo la tregua anterior a la última que declaró el 5 de septiembre . Quería mostrarse fuerte, pero sólo manifestó descontrol interno y una absoluta pérdida de sentido de la realidad. Baste señalar que en su reinvindación del atentado la ETA se equiparaba a los libertadores latinoamericanos; para justificar la muerte de dos ecuatorianos que dormían en el aparcamiento del areopuerto de Barajas. A la manifestación de repulsa-condolencia, por cierto, se negó a asistir el PP, evidenciando así su incapacidad para consensuar cualquier final de ETA y su desprecio a las víctimas que no consideran propias.

(E) La Declaración de Bruselas reclamaba al gobierno español que abriese un proceso de diálogo, si ETA decretaba una tregua como hizo hace más de un mes. Firmaban esa declaración cuatro premios Nobel de la Paz (De Klerk, Tutu, Hume y la norirlandesa Betty Williams). El jefe de  gabinete de Tony Blair cuando éste era primer ministro británico, Jonathan Powell, o el ex secretario general de Interpol, Raymond  Kendall, así como nueve académicos especialistas en procesos de paz,  fundamentalmente de universidades estadounidenses. En España ningún partido político o medio de comunicación estatal suscribe esta tesis en público. Todo al contrario…

(F) Quienes más se oponen al diálogo con ETA son los mismos que glorifican la democracia española como fruto de la reconciliación tras la guerra civil. ¿Estamos reconciliados? El nuevo Gobierno de Zapatero apenas dice: «P. Si ETA declara un alto el fuego permanente, verificable y con vocación de definitivo, que es lo que le ha pedido Batasuna, ¿sería suficiente? R. Prefiero no especular. Si se produce, lo analizaremos.» Pero Otegi (líder de Batasuna) sigue encarcelado por la Ley de Partidos, que ilegalizó a su partido, Batasuna, aún siendo legal en Francia, al tiempo que hizo posible que la Falange expulsase de España a Garzón. Garzón cuestionaba las leyes postfranquistas de punto final. Quienes las siguen defenden como símbolos de reconciliación son incapaces de aplicar esa palabra a la nueva situación en Euskal Herria. No se conforman con la Ley de Partidos, ni les basta que Otegi declare: «No existe más camino hacia la independencia que el que se desarrolle por vías pacíficas y democráticas. No contemplamos compatible con la estrategia independentista el recurso a la violencia armada.» El PP quiere impedirle que concurra a las elecciones durante cuatro años, diga lo que diga, aunque (incluso estando ilegalizado) haya conservado el 10% de los votos en Euskadi.

Mándale la factura al Papa

Una imprenta que no entrega un encargo. ¿Lo habrá cobrado? ¿No habrán pasado el cepillo en medio (nunca después) de la última misa? ¿Por qué hay católicos, apostólicos y romanos que piensan que nuestros bolsillos, además de nuestros impuestos, son suyos? ¿Le mandarán la factura al Papa?

El director de la revista humorística Retranca, Kiko da Silva, ha denunciado el «secuestro» del último número de la publicación, dedicado a la visita del Papa a Santiago de Compostela. La portada, crítica con la parada y fonda de Benedicto XVI en la capital gallega, muestra al Pontífice bajo una lluvia de billetes y un titular que cifra su coste en tres millones de euros. Más info…

La retranca, contrapeso ácido de la morriña galaica,vuelve a demostrar su potencia subversiva. El humor político se revela, una vez más, como el único diente que se clava en la alianza Trono y Altar de esta democracia clerical. Recordad El Jueves, y el caso de Letizia y Felipe.

Acabo de conocer esta acción laicista. Se trata de enviarle a Benito XVI el máximo número de correos a través de su nuncio en España, con la factura informativa de sus próximos viajes, y manifestarle que se los pague él o su organización. Pásale factura al Papa, entrando aquí.

Bolaño y Miguel Hernández

Sí, es cierto; de vez en cuando, entre toda la basura, se encuentra algún que otro diamante, como el que el otro día nos ofreció La 2 con el documental sobre Roberto Bolaño. Impresiona la vida espartana que llevaba y su dedicación a la literatura. Casi un ermitaño que vivía de trabajo en trabajo hasta que se estableció en Blanes; soportando una enfermedad propia de Prometeo (al que los dioses condenaron a vivir con un hígado perpetuamente devorado por haber robado el fuego para los hombres). Bolaño estuvo esperando un trasplante de hígado hasta el último minuto… pero arrancó a la vida varios libros que sobrevivirán a su maltrecho hígado. 

En RNE, un documento sobre la vida de Miguel Hernández, «el verso que no cesa». Cela trepaba en el páramo cultural del franquismo mientras, con gesto caballeresco, reconocía la aportación del poeta de Orihuela y aportaba dinero para su entierro.

Día sin compras: cuando nada ni nadie estén en venta.

Ecologistas en Acción de Madrid y Greenpeace organizan el Día Sin Compras en la última semana de noviembre: para ciudadan*s que no estén en venta. Convocan un concurso de carteles para difundir el evento, cuyo plazo de entrega termina el 1 de noviembre de 2010.

Ya estáis pillando el fotochop o, más mejor, su brillante competidor el GIMP, programa de edición de imágenes digitales de distribución libre y gratuito.

Seguro que en un par de días, podéis parir un misil contrapublicitario; o, mejor aún, entre tod*s plantáis un campo de minas contrapublicitarias en torno a los centros comerciales.

Uníos a la juerga, a la guerrilla simbólica. Las bases aquí.

«Reconstrucción», una novela de Orejudo

Inspiradora la forma en que se expresa la idea de la transgresión, del juego con lo sagrado, en la novela de Antonio Orejudo, “Reconstrucción”.
  

Pfister, el protagonista, es un grabador de tipos de imprenta, es decir, un profesional que, poco después de la invención de la imprenta, se dedica a fabricar letras para que otros las utilizaran en sus impresiones de las Sagradas Escrituras. Sus letras tenían publicidad en toda Europa pues esas Biblias eran las primeras que se producían en serie. Pfister se maravillaba de encontrar libros con sus tipos en ciudades muy distantes. Por primera vez en la historia, aún de forma incipiente, la cultura se extendía de forma masiva.

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Pfister mantiene un juego particular consigo mismo. En los tipos de letra que utilizaba, en concreto en la M, esconde dibujos minúsculos que sólo con lupas de gran aumento podían verse. Por ejemplo, representaciones de un Papa orinando sobre la hostia consagrada, un angelito regordete tocándose los huevos o el diablo cagando una mierda (la mierda que cagaba el burro resultaba ser un dibujo de un burro tocado con la tiara papal). Pfister disfruta comprobando que la gente puede estar leyendo las Sagradas Escrituras sin saber los sacrilegios que incluían las letras.

El objetivo consistía en saltarse la prohibición como juego solitario. El solitario no puede compartir  su secreto con nadie. De ahí extrae su placer, aunque también su dolor. Así que Pfister sólo tiene un espectador: él mismo. Pero se divierte viendo que sus tipos aparecen en los libros sagrados. Al igual que en las catedrales, en la piedra, los santos se mezclan con figuras, inaccesibles a la vista, que representan gente fornicando.
Su lucha en solitario es una forma de rebelarse contra lo que cree una estupidez. Pfister no tiene otro aliciente que la conciencia interior de tener unas ideas propias y hasta cierto punto poder expresarlas, aunque nadie se percate de ello.

Pfister recuerda al protagonista de “El club de la lucha” que mea en las comidas que va sirviendo o que pone fotogramas pornográficos en películas de Disney. Pequeños sabotajes absurdos que no van a cambiar nada pero permiten evitar la disolución de la identidad personal de quien ejecuta las bromas, aunque no pueda compartirlas con nadie.

Ese juego permite conservar el espacio interior del que hablaba Victor Frankl al recordar su reclusión en un campo de concentración. Este psicoanalista se consolaba pensando en que los nazis fueron incapaces de privarle de su espacio interior mental, donde podía imaginar lo que quisiera. A otra escala, Pfister se inventa espacios de libertad limitados simbolizados por sus transgresiones en los tipos de letras. Es la metáfora del que se dedica a escribir: inventar espacios inalienables.

La vida cotidiana actual te va restando espacios si tú no te impones y los creas. Convierte tu trabajo en una serie de rutinas que van estrechando tus intereses vitales hasta convertirlos en un residuo de la actividad productiva o del servicio que realizas y por el que cobras un dinero.

Calidad de vida, ¿para quién?

A veces solemos hablar de la calidad de vida de los sitios donde pacemos. Por ejemplo, en Extremadura resulta muy extendida la opinión de que viviendo aquí se disfruta de una buena calidad de vida. Es un tópico muy propagado y también forma parte de la propaganda política del propio gobierno autonómico. Esas campañas de comunicación institucional abundan en la idea de un territorio no contaminado por el estrés, por el ruido o por sustancias tóxicas industriales.

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Si bien existen indicadores que ratifican la idea de calidad de vida, por ejemplo la calidad del aire, del agua, etc., también es cierto que hay un factor que influye mucho y, sin embargo, parece no tenerse en cuenta cuando se opina así. Me refiero al trabajo, a la labor diaria que ejercemos. Pareciera que determinados factores ambientales como los señalados antes tienen mucho mayor peso que el trabajo y, sin embargo, «el trabajo es la variable más importante para explicar la calidad de vida de la población adulta«. Por tanto, no podemos generalizar y tomar la propaganda mencionada al pie de la letra.

No obstante, leyendo el artículo de Navarro se puede pensar que la definición que da de calidad de vida es bastante reducida, ya que se identifica con la longevidad. Eso es una medida objetiva, pero es obvio que se puede vivir mucho y mal. Además, existe el indicador subjetivo de la vida que creemos vivir y eso depende mucho del clima de opinión imperante, de la hegemonía política del momento y de las alternativas a las que podemos optar. Aquí mucha gente cree vivir muy bien… hasta que viven en otro sitio y/o tienen otro trabajo.

Obituario y parnaso de periodistas

Dos periodistas de raza canina no faldera.
Con pedigrí de perros presa. Presas de su profesión, no son presos de nadie ni de nada.

* Un colombiano Pedro Cárdenas, muerto este verano, y que publicaba una revista casi artesanal con el apoyo de su familia, su esposa y sus dos hijos. Fue objeto de un reportaje de En Portada. Su publicación se llama Voces del Tolima y denunciaba reiteradamente a los políticos y empresarios vinculados con los paramilitares para medrar en los negocios o ganar votos en las urnas. «No lo mataron las balas de quienes siempre le apuntaron por contar la verdad. Se lo llevó un maldito infarto cerebral cuando investigaba el enésimo caso de corrupción». (Vía a.rodriguezlopez11; gracias).

* Un vasco, Unai Aranzadi, aún vivo. La lista de guerras y lugares en los que ha trabajado da escalofrío: Somalia, Irak, Afganistán, Líbano, Chechenia, Palestina, Congo, Colombia, Kurdistán, Chiapas, Ingushetia, Honduras….  A los 20 años viajó a Gaza; luego renunció al glamour del cine para documentar los horrores del planeta. Y la resistencia y la esperanza. Sus reportajes ven la luz en televisiones y publicaciones de todo el mundo. También en GARA. Es el reportero de guerra vasco más activo. «Me habré cargado mi carrera, pero he conquistado una libertad para hablar y escribir lo que quiero sin límites».

* Una organización , Wikileaks, que ofrece la cara oculta de la guerra humanitaria (sus inhumaciones, lo que entierra, la muerte que encubre), denunciando los destrozos del fundamentalismo democrático, por levantar acta notarial de la inmundicia bélica en la que, sí, estuvimos, estamos metidos. «Uso sistemático de torturas, 109.000 muertos en Irak entre 2003 y 2009 -el 63% de ellos, civiles-, y ayudas de Irán a las milicias iraquíes son las revelaciones principales. Por el momento, el seguimiento más preciso de la filtración de documentos del Departamento de Defensa de EE UU se puede hacer en las ediciones digitales de The Guardian y The New York Times, Le Monde, Der Spiegel, Al Jazeera y el Bureau of Investigative Journalism. En España, aquí, aquí… pero, claro, no es lo mismo… aquí apenas se da acuse de recibo de lo publicado por Wikileaks; en lugar de revisar lo que que los documentos del Pentágono tienen que decir sobre el 11-M. el CESID, los legionarios y las corporaciones patrias que subcontratan sus «servicios» en Irak y Afganistán.