Pobres, tribus, putas y frío. TV de domingo

No todas las propuestas para salir de la crisis son optimistas (como las de las cámaras de comercio). Antena 3 ha aportado su propia solución a la crisis: MIEDO. Debemos tener miedo ante el futuro porque es posible que nosotros seamos los siguientes «sin techo». El reality de A3 «Invisibles» nos presenta una situación en la que cinco «celebridades» venidas a menos se convierten en «triunfitos» actores para hacerse pasar por indigentes y, según la promoción del programa, enseñarnos la realidad de la pobreza en este país.
Algunos de ellos comercian con su imagen, intentando seguir en el «candelabro». Otros, como Marichalar, promocionan su negocio.

Lo irónico del programa es que, de entrada, estos que quieren mostrarnos la realidad de la pobreza comienzan hablándonos de los típicos prejuicios sobre la pobreza.

Este reality es parte de la vaselina con la que nos meterán la reforma laboral. ¿Qué vendrá después?
Por cierto, los que realmente se ocupan de conocer la realidad de la pobreza e intentar cambiarla, los de Cáritas, ya han denunciado este escaparate de neón con pobres de diseño.

En el escaparate de enfrente, en Cuatro, lo que se enseña son «negritos»… en el sentido con el que se pedía para el Domund en los colegios religiosos. «Perdidos en la tribu» también es un programa educativo en el que nos enseñan a convivir con gente de otras culturas, con costumbres muy raras y que aún van en taparrabos. Viven como los pobres de Madrid pero allí son felices. La crisis no es para tanto.
Ha sido denunciada como un montaje por una cooperante que realmente trabaja allí. ¿Pero quién ha dicho que un reality tenga que ser real?

Contra los agoreros de la crisis, uno tiene otros escaparates como el de TeleCinco… con «I love Scassi»: la fantasía de visitar un prostíbulo con ocho concubinas entre las que elegir, sin saber si podrás satisfacerlas a todas; con la sensación de que harán todo lo que tú quieras. Otro servicio público. Del género de la calientapollez, pero para toda la familia. Contra la pobreza y el pesimismo de Antena 3, el lujo y el mammachicherío renovado de TeleCinco.

En La 2, uno vuelve a la realidad crítica. Los de «Comando Actualidad» gastan la escasa hora de su espacio en hablar de lo que se habla en los ascensores, del tiempo, pero a escala más global. No tenemos que quejarnos porque, según este programa, hay lugares en el mundo donde hace más frío que en España. En Varsovia, te cagas.

Disfruta de la crisis… puede que sea la única que vivas

ESTO SÓLO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS. Así se llama la campaña puesta en marcha por las Cámaras de Comercio (con el beneplácito del Gobierno) para animarnos a disfrutar de la crisis.

Hemos requerido un rato para poder realizar este TEST sobre la polisemia de la comunicación política de un partido en el gobierno que nos arenga como si fuéramos forófos del fútbol. ¿Qué significa realmente la frase  «Esto solo lo arreglamos entre todos?

Atrévete y responde:

ESTO: Pronombre demostrativo, hace las veces de un nombre. Un nombre se esconde tras él. A veces es mejor ocultarlo, para poder meter en él lo que nos de la gana.

¿Qué crees tú que es «ESTO»?

a) La crisis económica.
b) El problema del paro.
c) La especulación desmedida de las inmobiliarias.
d) Las consecuencias de la muerte de los Estados y de la transición hacia el nuevo mundo global con las reglas únicas de un mercado libre.
e) Un forúnculo que tengo en el culo por montar en bicicleta de montaña.
f) Sólo alguna de las anteriores es cierta, aunque sólo en cierta medida… y sin entusiasmos.

¿Qué significa ahí SOLO?

a) Está claro, es un adverbio de modo, gilipollas, con el significado de SOLAMENTE… es decir, SÓLO podemos arreglarlo nosotros.  No requiere acento diacrítico pero no está de más.
b) SOLO es un adjetivo, está clarísimo. ESTO SOLO… está especficando que SOLO esta cosa la podemos arreglar nosotros. Las demás cosas NO, pero ESTO sí.
c) Se trata de una parte del concierto en la que el chulo del grupo toca por su cuenta para dejar claro que Él se basta para dar cuenta del… concierto.

¿Qué significa ARREGLAMOS?

a) Obvio… se trata de revolucionarlo todo para que todo siga igual (Lampedusa).
b) Arreglar significa aquí eliminar lo que no funciona en el sistema y reemplazarlo por algo que sí funciona. Funcionar significa aquí…
c) Arreglar es, en realidad, un reflexivo. Está mal escrito. Debería decir «arreglarSE» con el significado de ponerse guapete.
d) Arreglar es coger la regla y cambiarla de una puta vez. Medirnos por un rasero distinto al anterior. Invocar una revolución política y social.

¿Quiénes somos NOSOTROS?

a) Se refiere a los españoles, o a los que se consideran españoles, pero no a los que no están empadronados. ESOS que arreglen sus países.
b) Es evidente. NOSOTROS somos los tipos y tipas en los que los BANCOS e INMOBILIARIAS se han cagado y los que tenemos que arreglarlo… no porque queramos sino porque no tenemos otra opción. ELLOS no lo van a arreglar… ELLOS son…
c) NOSOTROS somos Buenafuente, Jordi Evolé, Adriá, Marc y Pau Gasol, Ángels Barceló, Romay, Javier Mariscal… bueno, pues en resumen esa gente de a pie que ha sufrido la crisis mucho.

¿Qué función cumple «ENTRE»?

a) Pues claro… es un signo de solidaridad… si la crisis la han provocado unos pocos (BANCOS Y CONSTRUCTORES), el arreglo vendrá ENTRE todos… hombro con hombro… en igualdad… cargando la cruz… apretándonos el cinturón… Dios aprieta pero no afloja…
b) ENTRE significa aquí que ESTO lo van a pagar los pringaos de turno.
c) ENTRE alude a un espacio intersubjetivo en el que cada uno, en función de su mérito y capacidad, deberá arrimar el ascua a su hombro…  o a su sardina…

¿Qué quieren decir con «TODOS»?

a) Es un intensificador de NOSOTROS y ENTRE… significa que SÓLO juntos PODEMOS… como la selección de fútbol… pero sin cobrar y sin primas.
b) TODOS se refiere a EL RESTO. EL RESTO = TODOS – (SISTEMA BANCARIO + SECTOR CONSTRUCCIÓN).
c) La opción b) no es cierta porque ese RESTO también ha contribuido jugando a comprar y vender casitas y pedir préstamos.
d) TODOS somos los que nos hemos creído la milonga de que siendo empresarios y autónomos nos podíamos hacer ricos.

Surfea en la ola contra Sinde. ¿A qué esperas?

Ya son más de 1.000 las páginas adheridas a LaListaDeSinde.Net, una iniciativa de desobediencia digital contra la Ley de Economía Sostenible que pretende poner la propiedad intelectual por encima de los derechos fundamentales, la presunción de inocencia, libertad de expresión y acceso a la cultura. El día 9 de marzo, a las 11:00, se hará entrega pública de esta lista de más de mil páginas web que han decidido unirse para hacer frente a la censura y autoinculparse con el libre intercambio de archivos incluyendo en su web un buscador de enlaces P2P. La cuenta atrás ha comenzado… apúntate a la lista!
Seguimos dispuestas a desobedecer.

Para seguir leyendo….

Zelig y el Hombre-Lobo

Desde hace tiempo intento no perderme la enorme creatividad con que los partidos despliegan su comunicación política. Antes de que se vayan todos, como decía Monedero, habrá que inventar nuevos partidos. Pero mientras, ellos nos intentan convencer de que si se van, volverán con otras caras.

¿Quién es Rajoy? Es Zelig, ese personaje de Woody Allen que se metamorfoseaba en lo que tuviera cerca, en busca de cariño y aprobación. Rajoy lo ha intentado casi todo: desde hacer queso hasta servir en comedores sociales, pasando por «hacer» de parado. Quiere convencernos de que necesita cariño. Cualquiera se podría identificar con él. Porque a todos nos encanta hacer quesos, dar de comer al pobre y solidarizarnos con el parado, como si pudiéramos disponer de la comida y el trabajo de los demás.

¿Y quién es Zapatero? Está claro que Zapatero es el hombre-lobo. Mordido por los lobos de las agencias de calificación de la deuda, Zapatero sufre extrañas transformaciones cuando en la noche de la crisis aparecen los datos del déficit público español. Entonces ZP comienza a aullar desde la televisión para convencer a los bancos de que, si hace falta, privatizará las pensiones. Al día siguiente, tras la orgía neoliberal, ZP llora porque sabe que ha sido malo… muy malo, y vuelve a decir que los trabajadores no pagarán esta crisis, entre lágrimas…

Pornopolítica ( y 3)

ANTERIORES ENTREGAS (1) (2)

España, ¿cómo no?, ha extremado los géneros de la pornopolítica. La derecha produce hardcore sin cesar . Y la izquierda, softcore para mujeres liberadas y varones metrosexuales. En tiempos de frío polar y congelamiento económico triunfa la primera oferta. Lógico, porque los líderes del PP (con excepción de Mariano Rajoy) resultan más exuberantes y ardorosos. Además, mantienen en plantilla a los figurantes más extremos. Exhiben sin recato las prebendas derivadas de sus cargos, atributos consustanciales a sus personas (Barberá y sus bolsos). O se autoproclaman (como Hermann Tertsch) víctimas de una conjura y muestran sus heridas. La España de ZP representa, así, una enorme checa estalinista, escenario ideal para todo tipo de placeres derivados de purgas y prácticas sadomasoquistas.

A la izquierda nunca le sentaron bien mandar ni la erótica del poder. El siglo de honradez del PSOE, el sacrificio espartano de la militancia socialista, fue liquidado por Felipe González al veranear en el Azor, el yate de Franco. Esto, y lo que vino después, debió haberles enseñado que no dan la talla en la pornopolítica. No por incapacidad, sino porque nos interpela sólo como dominadores o sumisos, explotadores o explotados. La política convencional (como el porno) nos reduce a la condición de espectadores solitarios. Reduce un proyecto colectivo al voto de un candidato. Un acto de placer casi onanista que no ofrece encuentros, sino que los sustituye. Una movilización de cuerpos (con una mano llega) cada cuatro años, a solas y en una cabina.

¿Dónde encontrar la imaginería postporno que nos represente soberanos de nuestros gozos y sombras? Todos, verdaderas señoras, dueñas de sus propios sueños. Gobernantes y gobernados, camaradas de alcoba casi intercambiables. Urge recuperar el deseo. De sentir, no de fingir. De gozar, no de representar. De hacer, no de hablar. “Politicians talk, leaders act”. Lo dijeron en Copenhague y los encarcelaron. Detuvieron a casi 2.000 activistas, pero muchos miles más se alzaron en todo el mundo. En aquellas mismas fechas los sindicatos y “la izquierda” convocaban en Madrid la primera manifestación contra la crisis. Apenas reunieron, como máximo, a la mitad de los convocados regularmente por el PP. Otra ducha fría… y no precisamente contra el cambio climático. Con la que está cayendo.

Pornopolítica (2)

SEGUNDA ENTREGA (PRIMERA)

Como señala Jordi Claramonte, la pornografía bascula entre las fantasías de dominio y sumisión. Las 11.000 vergas de Apollinaire son el culmen de la humillación entendida como vía de placer. Fanny Hill, en cambio, es una puta cuyo placentero trabajo le permite ascender socialmente mientras goza de la sumisión. Estos dos formatos replican los estereotipos políticos que distingue George Lakoff. La derecha representa a un padre estricto y la izquierda al padre cuidador. Aznar y Zapatero en lo doméstico. Berlusconi y Obama en lo internacional. Para no herir más sensibilidades, centrémonos en los de fuera.

Las imágenes de Vila Certosa recogían el deseo de dominio del italiano medio que, a falta de otros atributos, se exhibe como vergalludo seductor. Berlusconi es un Rocco Sigfredi con un único mensaje “toma, toma y toma”. Su antítesis sería la “Obama Girl”, el spot electoral más visto del entonces candidato demócrata. La moza mulata que lo protagoniza representa un EE.UU. mestizo que a ritmo soul y escorzos softcore disfruta de su entrega al líder y susurra “dame más y más”. Disculpen la ordinariez, pero a esto hemos llegado. Comparen los videos en Youtube, si les apremia el morbo. No son tan explícitos… pero casi. Y no por casualidad uno rezuma a masculino y otro a femenino. Como las botas de Aznar en la mesa de Bush y el gobierno “rosa” de ZP (Berlusconi dixit).

Lakoff teoriza que la derecha representa la imagen del padre que exige a sus hijos – los ciudadanos – que compitan sin más ayuda que la propia. Premia al ganador, castiga al incompetente y muestra tolerancia cero al díscolo. Reclama esfuerzo e impone orden. La izquierda, en cambio, resulta más maternal: hace de padre provisor que procura más cuidados al vástago más débil, concede más oportunidades al perdedor e incentiva antes que castiga.